Henares en Verde, lince ibérico, proyectos fotovoltaicas, comarca del Henares
Campaña «Salvemos a Uraclio»: en defensa del único lince ibérico asentado en Madrid
La asociación Henares en Verde exige frenar los macroproyectos fotovoltaicos y mejorar las infraestructuras viarias en la Cuenca del Henares para proteger al felino y el corredor ecológico que habita
Villalbilla (Madrid), 23 de marzo de 2026
Un símbolo de recuperación en peligro
La asociación ecologista Henares en Verde ha lanzado la campaña «Salvemos a Uraclio» a través de la plataforma Change.org, con el objetivo de reclamar medidas urgentes de protección para Uraclio, el único ejemplar de lince ibérico con presencia estable y documentada en la Comunidad de Madrid. La asociación denuncia que la supervivencia de este animal —y la del corredor ecológico que lo sustenta— se encuentra seriamente comprometida por la combinación de una presión industrial creciente y la falta de infraestructuras viarias adaptadas a la fauna silvestre.
Uraclio es un macho de aproximadamente dos años y medio que llegó a la zona este de Madrid procedente de Guadalajara en el verano de 2025. Desde entonces, su rastro ha sido seguido mediante un collar GPS por técnicos de la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal de la Comunidad de Madrid, en colaboración con los Agentes Forestales y la Junta de Castilla-La Mancha. El animal ha campado por los términos municipales de Villalbilla, Corpa, Los Santos de la Humosa y Anchuelo, y las autoridades han confirmado reiteradamente que se encuentra en buen estado de salud.
Tras décadas de ausencia de la especie en la región, el asentamiento de Uraclio supone un hito para la biodiversidad madrileña y un indicador de que el territorio ofrece hábitat, alimento y refugio suficientes. La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid ha calificado este seguimiento como «el más estable desde hace décadas» y estudia la posibilidad de una futura reintroducción del lince ibérico en el monte de El Pardo, de la mano de Patrimonio Nacional.
La alerta roja: un atropello que lo cambia todo
El 27 de febrero de 2026, un particular alertó a la Guardia Civil al encontrar el cadáver de un lince ibérico en la cuneta de la carretera M-203, a la altura de San Fernando de Henares. Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) se desplazaron al lugar, levantaron el cuerpo y lo trasladaron al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid, donde la necropsia confirmó que la causa de la muerte fue un atropello.
El ejemplar resultó ser un macho de entre ocho y nueve años, identificado mediante microchip como procedente de la Comunidad Valenciana —posiblemente reintroducido en la comarca de Las Pedroñeras, Cuenca, en febrero de 2025—. Las autoridades descartaron que se tratase de Uraclio, cuyo collar GPS lo situaba en buen estado en otro punto de la región. Aun así, el trágico suceso evidencia los riesgos mortales que afrontan los linces ibéricos al cruzar las infraestructuras viarias del este madrileño, una zona donde la especie comienza a reaparecer y para la que no existen pasos de fauna ni señalización específica.
El dato no es aislado. Según el último informe del Ministerio para la Transición Ecológica, en 2024 se registraron en toda España 214 fallecimientos no naturales de linces ibéricos, de los cuales 162 —alrededor del 75 %— estuvieron causados por atropellos. La expansión demográfica de la especie lleva a los animales a dispersarse por territorios nuevos donde las carreteras multiplican el riesgo.
Un corredor ecológico amenazado por la presión industrial
Henares en Verde señala que la amenaza sobre Uraclio no se limita a las carreteras. La Cuenca del Henares, en la que el lince ha encontrado refugio, está soportando una intensa presión derivada de la proliferación de macroproyectos industriales: plantas fotovoltaicas de gran escala, centros de datos, subestaciones transformadoras y nuevas líneas de alta tensión. La asociación advierte de que estos desarrollos amenazan con fragmentar de manera irreversible el corredor ecológico imprescindible para que Uraclio —y los posibles ejemplares que lo sigan— puedan moverse, alimentarse y reproducirse.
Los estudios desarrollados en el marco del proyecto europeo LIFE IBERLINCE muestran que los linces ibéricos priorizan corredores con cobertura vegetal suficiente, alta disponibilidad de conejos —su presa principal— y escasa fragmentación antrópica. La instalación masiva de infraestructuras en estos entornos no solo elimina y altera el hábitat disponible, sino que puede romper definitivamente la conexión entre las incipientes poblaciones del centro peninsular.
«No podemos permitir que el regreso del lince a Madrid peligre. La administración debe proteger nuestro patrimonio natural y no permitir que el hormigón y el cristal acaben con lo poco que nos queda.»
— Henares en Verde
Peticiones de la campaña
A través de la petición en Change.org, Henares en Verde solicita a la Comunidad de Madrid y a los ayuntamientos afectados que adopten las siguientes medidas:
Paralización inmediata de la tramitación de licencias para macroproyectos industriales en las áreas de influencia del lince ibérico en la Cuenca del Henares.
Adecuación de las infraestructuras viarias mediante la construcción de pasos de fauna subterráneos y la instalación de vallados perimetrales efectivos en las carreteras de la zona.
Creación de un Plan de Recuperación específico para el lince ibérico en la zona del Henares que garantice la conectividad entre sus poblaciones y preserve el corredor ecológico.
El lince ibérico: de la extinción inminente a la esperanza
El lince ibérico protagoniza una de las historias de recuperación más notables de la fauna europea. En 2001 quedaban menos de cien ejemplares. El censo oficial de 2024 contabilizó 2.401 individuos —un incremento del 19 % respecto al año anterior—, distribuidos principalmente entre Castilla-La Mancha (942), Andalucía (836) y Extremadura (254). La especie ha pasado de la categoría «en peligro crítico» a «vulnerable» en la Lista Roja de la UICN, fruto de décadas de esfuerzo conjunto en cría en cautividad, reintroducción y mejora del hábitat. Desde 2005 se han liberado 291 animales en el marco de los programas oficiales.
Ese mismo crecimiento demográfico impulsa a los linces jóvenes a dispersarse en busca de nuevos territorios, aumentando su exposición a los peligros de la red viaria. El proyecto 20Lince40 fija como meta alcanzar 750 hembras reproductoras en 2040, un objetivo que solo es alcanzable si las administraciones garantizan la seguridad de los corredores por los que la especie se expande.
En este contexto, la presencia de Uraclio en el este de Madrid no es un hecho anecdótico: es la vanguardia de una recolonización natural que puede consolidarse o truncarse en función de las decisiones que se tomen en los próximos meses.
Firma la petición y difunde la campaña:
https://www.change.org/SalvemosaUraclio
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