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Castrojeriz, junto al río Odra, es una villa burgalesa de la comarca de Odra-Pisuerga y uno de los puntos de descanso más populares del Camino de Santiago Francés. |
21 diciembre 2022.- Castrojeriz es una localidad y un municipio español situado en la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León, comarca de Odra-Pisuerga, partido judicial de Burgos, cabecera del ayuntamiento de su nombre, antigua cabecera del partido de Castrojeriz.
Constituye una parada destacada en el Camino de Santiago, el cual cruza la ciudad longitudinalmente a lo largo de más de 1500 metros, convirtiéndose en la travesía más larga de toda la ruta jacobea.
En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a «Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España», España envió como documentación un «Inventario Retrospectivo - Elementos Asociados» (Retrospective Inventory - Associated Components) en el que en el n.º 1181 figura la localidad de Castrojeriz, con un ámbito de elementos asociados.
Forma parte de la ruta turística Las cuatro villas de Amaya, junto a Villadiego, Melgar de Fernamental y Sasamón.
UN POCO DE HISTORIA
Castrojeriz tiene sus orígenes hacia el año 1.500 a.C., hito importante en el Camino de Santiago en la Alta Edad Media, en los siglos XIV al XV alcanzó una gran influencia comercial gracias al comercio de la lana con Flandes.
En el cerro de la población existió una fortaleza romana que fue posteriormente reformada por los visigodos, al encontrarse cimientos imputables a ambos periodos.
Se asocia con el Castrum Sigiceri que fundó Sigerico hermano de Don Rodrigo hacia el 760. Tuvo una existencia difícil por los ataques de los musulmanes, que volverían más tarde, destruyéndola. Cuando el Capitán Nuño Núñez y su séquito de guerreros foramontanos -procedentes del Valle de Bárcena Mayor en Cantabria- tienen lugar en el año 882, deben atraer a los norteños y construir un nuevo castillo.
En el año 974 el conde García Fernández concedió la llamada “Ley de Caballería Villana” que se suele considerar como la primera que se concedió en Castilla. Esta generosa jurisdicción equiparaba a cualquier labrador a la disponibilidad de caballo propio con un infanzón (nobleza de la categoría más baja); así logró atraer gente a esta peligrosa plaza fronteriza. La carta fue también generosa con los judíos, que organizaron su aljama en lo que hoy es el barrio de San Juan.
En las décadas siguientes los musulmanes se ven obligados a replegarse hacia el sur, abriéndose el Camino de Santiago, que pasa por esta localidad; esto atrae multitudes de peregrinos. La demanda de viviendas provoca que se construyan siete hospitales de peregrinos en Castrojeriz (uno en el Monasterio de San Antón), a los que se unen seis iglesias para velar por el ánimo de la creciente población; La prosperidad permite la construcción y mantenimiento de tres conventos de fondo para orar por las almas de sus benefactores.
En el año 1113 el rey Alfonso el Batallador de Aragón se hace cargo del fuerte. En 1131 el rey Alfonso VII de Castilla sometió al castillo a un duro asedio, rindiéndose estos por inanición.
Fue una fortaleza segura y muy adicta al rey Pedro I ya que este confiaba a su carcelero los deberes más delicados. En 1354 fue residencia de su amante, María de Padilla, donde nació su hija Constanza de Castilla. Leonor de Castilla (reina viuda de Aragón) también estuvo encarcelada hasta 1379, cuando fue asesinada por orden de su sobrino, el rey Pedro I.
Castrojeriz es una joya patrimonial que tiene su origen en lo alto del cerro, sobre el que se asienta el castillo, el cual recibe el apelativo de Castro. Se trata del elemento más antiguo de la villa, su construcción más primitiva es romana y posteriormente fue ampliada con nuevas construcciones y murallas visigodas y medievales.
En 1426 el rey Juan II crea el condado de Castrojeriz y entrega al canciller guerrero a don Diego Gómez de Sandoval; conspira contra su benefactor, es hecho prisionero en la batalla de Olmedo (1445), y confisca sus títulos, cargos y tierras, incluido Castrojeriz. A su muerte, el rey Enrique IV devolvió la ciudad a su sucesor, cuya familia continuó.
El Camino de Santiago determinaba su morfología poblacional a ambos lados de una larga calle. A partir del siglo XIV, el camino inicia un lento declive que se agravará a partir de finales del siglo siguiente debido a las continuas guerras con Francia. No es hasta el papel de Señorío el Marqués de Camarasa en 1812 que estos quedan derogados.
Durante la Segunda República Española (1931-1936) en el pueblo se organizó un poderoso movimiento obrero contra los patrones; los campesinos de ideología anarquista fundaron un nuevo partido político llamado Bloque Obrero y Campesino Local, que ganó las elecciones de febrero de 1936. Entre los primeros pasos del nuevo alcalde estuvo vender parte de los bienes municipales para dar de comer a los campesinos que se habían negado a la cosecha (y por lo tanto no habían cobrado y se morían de hambre). Esta y otras propuestas le valieron al pueblo el sobrenombre de “Pequeña Rusia burgalesa”. En julio de 1936, el alcalde Eusebio Muriel González y otros revolucionarios mueren a manos de los rebeldes fascistas contra el gobierno.
Castrojeriz ha ido transformando su cultura, arquitectura, monumentos y obras de arte dejando el fantástico patrimonio que hoy tenemos. En 2011, la Junta declaró a la villa Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto Histórico. En 2013 terminaron las obras de su puesta en valor para dar paso a su visita turística.
QUÉ VER EN CASTROJERIZ
Entramos en la población, segunda más importante del Camino Francés en la provincia. Aseguran los expertos que solo le hace sombra la capital de la provincia. Llamada antiguamente Castrum Sigerici, en sus calles se levantaron hasta siete hospitales para aquellos que transitaban hacia Santiago de Compostela, lo que da una idea del enorme flujo de visitantes. Cruza de este a oeste la calle Real, una de las más largas del trazado jacobeo, desde el barrio del Manzano o Almazán, anfitrión de la Colegiata de Nuestra Señora del Manzano, cuya fábrica original protogótica de comienzos del XIII y reformas del XV y XVIII funden colaboraciones. Dentro hay que fijarse en la imagen de Nuestra Señora del Manzano (s. XIII), iluminada por un rosetón gótico, a la que Alfonso X El Sabio dedicó cinco de sus famosas cantigas.
Los templos de Santo Domingo, sede del Centro de Interpretación Iacobeus, y de San Juan, con su torre con arranque románico y precioso claustro del XIV, hacen las delicias de los recién llegados que deberán pasar por la porticada plaza mayor, de formas alargadas. Hay mucho más que ver aún: convento de Santa Clara, ruinas del convento de San Francisco, Casa del Cordón, casona de los Gutiérrez Barahona, restos de muralla...
El primer monumento que se encuentran los peregrinos al aproximarse a Castrojeriz (3 kilómetros antes de su núcleo) son las ruinas del hospital general de San Antón o San Antonio Abad que tenía por misión el auxilio a los peregrinos. Este monasterio, que estuvo bajo protección real, fue fundado en el año 1146, a pesar de que los restos que quedan de aquella impresionante construcción son del siglo XIV.
La entrada a la iglesia se hacía a través de una portada con seis arquivoltas totalmente adornadas de estatuas. Esta entrada estaba protegida por un arco elevado del siglo XVI. Lo que queda de ese templo configura el umbral anticipado de esta villa que recibe a los peregrinos a través de su famoso arco.
Al pie de un cerro que domina las llanuras, y que se halla coronado por las ruinas de un castillo del siglo IX, se desarrolla esta extensa población, la segunda mayor del trazado jacobeo en tierras burgalesas. Los caminantes atraviesan su larga calle, de más de dos kilómetros (auténtica calle camino), y encuentran en su peregrinar los diversos monumentos que atestiguan su glorioso pasado.
Colegiata de Santa María del Manzano, fundada en el siglo IX, donde se observan distintos estilos. Fue reconstruida en estilo gótico primitivo en el año 1214 por orden de Berenguela la Grande, Reina de Castilla y León. A mediados del siglo XVIII se construyó la Capilla de la Virgen del Manzano, la cripta funeraria de los condes, un nuevo ábside y el alzado neoclásico de la torre. En el interior, de tres naves con capillas a ambos lados, se conserva un retablo rococó con pinturas del pintor Anton Raphael Mengs, además de sepulcros de diferentes épocas, escultura de la que sobresale la talla gótica en piedra policromada de la Virgen del Manzano (siglo XIII) mencionada por Alfonso X en sus Cantigas.
Capilla de la Virgen del Manzano, datada del XVIII. Se levantó una cripta para el enterramiento de unos condes y un nuevo ábside. En la actualidad alberga al Museo de Arte Sacro de la comarca.
Iglesia de Santo Domingo, principalmente de estilo gótico. Posee una bella portada de estilo plateresco español de la segunda mitad del siglo XV. En su interior encontramos Iacobeus, un nuevo centro de interpretación de Santiago desde el camino correcto incluido en el proyecto “Cuatro Villas Amaya”.
Ruinas del convento de San Francisco, del siglo XIV. Unos metros más adelante el peregrino localiza a mano izquierda el solar de palacio de los Condes de Castro, un palacio de reyes del que actualmente solo se conservan cuatro torreones y sucesivas casas medievales porticadas.
Ruinas del castillo. En lo alto de la colina, son el monumento más antiguo que podemos ver visitando Castrojeriz. Su construcción romana original fue cubierta con reconstrucciones y murallas visigóticas y medievales. Su leyenda árabe se queda Encantada Mora, que fue asesinada en su noche de bodas. Jugó un papel importante en las luchas entre Alfonso el Batallador y Urraca. Fue encarcelado en Leonor de Castilla, reina de Aragón, antes de su asesinato. Pasó a manos de los condes de Castrojeriz. El castillo rodeaba las antiguas murallas de la villa con varias puertas en su parte baja denominadas San Miguel, Santa Eulalia, Puerta del Monte y Puerta Sardina. Fue afectado por el Terremoto de Lisboa en 1755 que derrumbó los muros que había en la zona de cuevas del barrio de Santo Domingo.
Casa de Gutiérrez Bayona. Edificada a finales del siglo XIV, una placa recuerda que en 1521 el Consejo Real de Castilla, órgano consultivo de la Corona, residió en Castrojeriz.
Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento y con una curiosa disposición alargada acorde con la condición de Castrojeriz como villa caminera. Está formada por casas adosadas, construidas en diferentes épocas y porticadas en sus costados.
Convento de Santa Clara. Extramuros se encuentra el Convento de Santa Clara . Fundada en 1264 en origen a Alfonso X el Sabio con fuentes de Tablín pero en 1326 se traslada a la villa a petición del pueblo; todavía ocupado por la comunidad franciscana de Clarisas. La iglesia de principios del siglo XIV es gótica, de una sola nave de estilo conventual, ábside poligonal y cinco tramos rasgados con ventanas de adorno. Las bóvedas son de crucería simple y el templo está presidido por una estatua de la Inmaculada del siglo XVIII. El claustro es neoclásico. Conserva una interesante cripta del gótico. La sala capitular está presidida por la bella y milagrosa imagen de la Virgen del Capítulo.
Iglesia de San Juan. Al final de la Calle Real, la Iglesia de San Juan preside el barrio homónimo desde su alta torre de cinco cuerpos y ventanas apuntadas. Es un edificio gótico del siglo XIII con aspecto de fortaleza, que fue reformado en los siglos XV y XVI. Destaca su claustro, su artesonado, el retablo barroco con la talla de San Juan y algunos enterramientos como el de Juan García Gallo. Alberga un interesante museo parroquial, tapices de Brujas, pinturas de Gerard David, Mateo Cerezo, Bartolomeo Carducci e imaginaciones de Gil de Siloé. En el siglo XVI Rodrigo Gil de Hontañón, arquitecto de las catedrales góticas de Salamanca, Segovia o Plasencia, levanta sobre otro anterior templo una iglesia al estilo gótico alemán. Con esbeltas naves y columnas, en el conjunto destacan el claustro del siglo XIV y un bello artesonado mudéjar.
Claustro de San Juan.
Fiestas de Castrojeriz: Fechas y tradiciones
En una villa de tanto apego jacobeo es natural que el 25 de julio, festividad de Santiago, se celebre con honores. Castrojeriz programa para ese día una de las fiestas gastronómicas que mayor impulso ha dado al ajo burgalés, la propia Feria del Ajo. Muchos peregrinos aprovechan la jornada para conocer cómo se enhorcan los ajos.
Este es quizá el mayor atractivo, el de poder ver cómo se trenzan las ristras. El 17 de enero se celebra, además, la Fiesta de San Antón. Ese día se hace una misa en las ruinas de San Antón y también tiene lugar allí una representación musical. Los participantes, y los caminantes que toman parte en ella, regresan después a Castrojeriz para continuar la fiesta.
Feria del Ajo. 25 de julio.
Fiesta de San Antón. 17 de enero.
Más información: https://www.castrojeriz.com/es/lugares-para-visitar
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