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| Imagen de la Tesorería General de la Seguridad Social |
Desde este jueves 1 de enero de 2026, la base máxima de cotización sube un 3,9% hasta los 5.101,2 euros mensuales.
Se activa la cotización extra para la parte del salario que exceda dicho tope, con un coste asumido mayoritariamente por la empresa.
El Gobierno justifica la medida combinada del MEI y la nueva cuota como la única vía para garantizar las pensiones de la generación del 'Baby Boom' sin recortar prestaciones.
01 enero 2026.- La Seguridad Social ha activado hoy, jueves 1 de enero, las nuevas normas de cotización que afectan a los salarios más altos de España. Tras la revalorización del 3,9% respecto a 2025, la base máxima de cotización queda fijada para este ejercicio en 5.101,2 euros mensuales (61.214,4 euros al año).
Sin embargo, la gran novedad normativa de este ejercicio es la aplicación efectiva de la Cuota de Solidaridad sobre aquellos tramos salariales que superen esta nueva base máxima, sumándose al incremento progresivo del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Una estrategia de sostenimiento ante el reto demográfico. La aplicación simultánea del MEI y la Cuota de Solidaridad responde a la necesidad urgente de blindar la Tesorería General de la Seguridad Social ante el mayor desafío demográfico de la historia reciente de España: la jubilación masiva de la generación del Baby Boom.
Desde el Ministerio se argumenta que estas herramientas son imprescindibles para reforzar la hucha de las pensiones (Fondo de Reserva) y mantener el poder adquisitivo de los jubilados actuales y futuros. El objetivo es inyectar ingresos adicionales al sistema redistribuyendo el esfuerzo contributivo hacia los salarios más elevados, bajo la premisa de que quienes tienen mayor capacidad económica deben aportar más al sostenimiento común, aunque esto no genere un aumento proporcional en su futura pensión (de ahí el término "solidaridad").
Desglose de la Cuota de Solidaridad: Tramos y reparto de costes. A diferencia de las cotizaciones ordinarias, la Cuota de Solidaridad no se aplica sobre la base máxima, sino sobre el exceso de ingresos que queda por encima de ella. Esta cuota se implementará de forma gradual desde ahora hasta 2045, pero su estructura para 2026 ya divide el exceso salarial en tres tramos diferenciados, aplicando un tipo de cotización progresivo:
Primer tramo: Para la parte de salario que supere la base máxima hasta un 10% adicional.
Segundo tramo: Para el exceso de salario situado entre el 10% y el 50% superior a la base máxima.
Tercer tramo: Para la parte del salario que supere el 50% de la base máxima.
Reparto entre empresa y trabajador. La normativa mantiene la proporcionalidad habitual del sistema español, cargando el mayor peso del coste sobre el empleador para no mermar excesivamente el salario neto del trabajador. El reparto del porcentaje de cotización de esta cuota extra se distribuye aproximadamente de la siguiente manera:
Empresa: Asume alrededor del 83,4% del coste de la cuota (5/6 partes).
Trabajador: Asume alrededor del 16,6% del coste (1/6 parte), que le será descontado directamente de su nómina.
El MEI sigue su escalada. Paralelamente, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que se aplica sobre la totalidad de la base de cotización de todos los trabajadores (no solo los altos), continúa su senda ascendente prevista en la reforma. En 2026, este recargo finalista —que no va a pagar pensiones actuales, sino a rellenar la hucha de reserva— aumenta su tipo, manteniendo el mismo esquema de reparto de costes entre empresa y empleado.
Así, desde este jueves, 1 de enero de 2026, esta cotización adicional será del 0,90%, frente al 0,80% de 2025, del que el 0,75% será a cargo del empleador y el 0,15%, a cargo del trabajador.
Con estas medidas, el Gobierno busca culminar la reforma del sistema de pensiones, apostando por la vía de los ingresos ("revenue-side measures") en lugar de realizar ajustes en el gasto o en la cuantía de las prestaciones.

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