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Un nuevo estudio en The Lancet Planetary Health confirma un vínculo crucial entre la exposición a largo plazo a la contaminación atmosférica y un mayor riesgo de demencia
05 agosto 2025.- Un metaanálisis exhaustivo, publicado en la prestigiosa revista The Lancet Planetary Health, ha proporcionado la evidencia más sólida hasta la fecha de que la exposición a largo plazo a la contaminación atmosférica, incluso a niveles considerados "seguros", aumenta significativamente el riesgo de desarrollar demencia. La investigación, dirigida por un equipo internacional de científicos, subraya la contaminación del aire como un factor de riesgo modificable crucial para la salud cerebral y la demencia.
El estudio, titulado "Long-term air pollution exposure and incident dementia: a systematic review and meta-analysis", analizó datos de más de 100 estudios longitudinales realizados en todo el mundo, consolidando la información de millones de participantes. Los autores, Clare B Best Rogowski, Christiaan Bredell, Yan Shi y Haneen Khreis, entre otros, evaluaron el impacto de varios contaminantes atmosféricos clave, incluidos las partículas finas (PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono (O3).
Los hallazgos son claros y contundentes:
Riesgo aumentado por PM2,5: El estudio encontró que por cada 10 microgramos por metro cúbico (μg/m3) de aumento en la exposición a largo plazo a las PM2,5, el riesgo de desarrollar demencia aumenta en un promedio del 5%.
Vínculo con el NO2: También se encontró una asociación significativa entre una mayor exposición al dióxido de nitrógeno y un mayor riesgo de demencia.
Impacto global: La relación entre la contaminación y la demencia se observó en diversas poblaciones y ubicaciones geográficas, lo que sugiere que es un problema de salud pública global.
"Nuestra revisión sistemática y metaanálisis confirman que la contaminación del aire es un factor de riesgo importante y modificable para la demencia", afirma la Dra. Haneen Khreis, coautora principal y experta en salud ambiental. "Los resultados son alarmantes y deberían servir como una llamada de atención para los gobiernos y los responsables políticos de todo el mundo. Proteger la calidad del aire es fundamental para proteger la salud de nuestro cerebro."
El equipo de investigación, que incluye a expertos de la Universidad de Cambridge y otras instituciones líderes, resalta que los contaminantes del aire pueden dañar el cerebro a través de múltiples mecanismos, incluyendo la inflamación crónica, el estrés oxidativo y la acumulación de proteínas beta-amiloide, un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer. Las partículas ultrafinas, en particular, son lo suficientemente pequeñas como para entrar en el torrente sanguíneo a través de los pulmones y viajar directamente al cerebro, donde pueden causar daño neuronal.
"A diferencia de los factores de riesgo genéticos, que no podemos cambiar, la contaminación del aire es algo sobre lo que podemos actuar colectivamente", dice el Dr. Annalan Navaratnam, otro de los autores. "Mejorar la calidad del aire podría ser una de las intervenciones de salud pública más efectivas para reducir la carga global de la demencia".
Los autores hacen un llamamiento a los responsables políticos para que refuercen las regulaciones sobre la calidad del aire, promuevan el transporte sostenible y reduzcan las emisiones industriales y del tráfico. También sugieren que los médicos y los profesionales de la salud mental deberían considerar la exposición a la contaminación del aire como un factor en la evaluación de riesgos de sus pacientes.
La demencia afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo, y se prevé que esta cifra aumente drásticamente en las próximas décadas. Este estudio proporciona una nueva y poderosa razón para abordar urgentemente la contaminación del aire como una crisis de salud pública y ambiental interconectada.
Referencia:
Best Rogowski, C. B., Bredell, C., Shi, Y., Tien-Smith, A., Szybka, M., Fung, K. W., Hong, L., Phillips, V., Jovanovic Andersen, Z., Sharp, S. J., Woodcock, J., Brayne, C., Navaratnam, A., & Khreis, H. (2025). Long-term air pollution exposure and incident dementia: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Planetary Health, 10(9), e595-e608. DOI: 10.1016/S2542-5196(25)00118-4.

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