vivienda, economía, BBVA Research
10 noviembre 2025.- BBVA Research ha publicado las principales conclusiones de su Observatorio Inmobiliario de octubre de 2025, destacando la persistencia de un fuerte desequilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado residencial español. Este desajuste, provocado por la escasez de vivienda a precio asequible y la insuficiente construcción de obra nueva, tendrá un doble efecto en los próximos años: una ralentización en el crecimiento de las ventas y una continuada subida de los precios.
Principales observaciones y conclusiones del estudio
1. Previsiones de precios: subidas sostenidas
2025: Se espera que el precio de la vivienda crezca en torno al 10% en promedio anual.
2026: La tendencia alcista se mantendrá, con una previsión de incremento del 7% en el precio de la vivienda.
Desequilibrio persistente: Esta subida de precios es la principal evidencia del desequilibrio entre una demanda sólida (apoyada por la creación de empleo, el crecimiento de nuevos hogares y la inmigración) y una oferta insuficiente.
Contexto histórico: Pese a las subidas, el precio de la vivienda se sitúa todavía un 30% por debajo de los máximos de 2007 en términos reales.
2. Ralentización de las ventas
2025: El crecimiento en el volumen de compraventas se limitará, con una previsión de incremento de tan solo un 0,5%.
2026: Se espera un estancamiento de las ventas, con una leve variación del 0,3% o, según otras fuentes del informe, una ligera caída.
Causa principal: La falta de vivienda asequible se consolida como el principal factor que limita el avance de las transacciones, a pesar de que los factores determinantes de la demanda se mantienen robustos.
3. Insuficiencia en la construcción de obra nueva
Aumento, pero no suficiente: Aunque se espera que la construcción de vivienda nueva aumente un 10% en 2025 y un 12% en 2026, este ritmo sigue siendo insuficiente para reequilibrar el mercado y cubrir el stock de demanda insatisfecha.
Factores de escasez de oferta: La escasez es estructural y coyuntural, motivada por:
Lentitud en el desarrollo del suelo: Los largos plazos para la transformación del suelo lastran la rentabilidad y dificultan la inversión, especialmente para las pymes.
Incertidumbre normativa.
Falta de mano de obra cualificada.
Alquiler vs. Venta: Las rentas del alquiler han mostrado una presión ascensional superior a la de la vivienda en venta. Entre 2019 y el segundo trimestre de 2025, los alquileres han subido un 34%, frente al 22% de la vivienda en venta.
Impacto social: Esta tendencia refleja que la dificultad para acceder a la compra empuja a un número creciente de ciudadanos al mercado del alquiler, intensificando la competencia y la presión sobre los precios en este segmento.
Acelerar los plazos de transformación del suelo urbanizable.
Mejorar la regulación para reactivar la inversión y reducir la incertidumbre normativa.
Reducir los costes operativos y mejorar la productividad de las empresas constructoras para aumentar la rentabilidad.
Coordinación Institucional: Si bien la dotación de recursos del Plan de Vivienda 2026-2030 es un paso positivo, la falta de coordinación entre administraciones podría dificultar el cumplimiento de los objetivos.

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