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30 diciembre 2025.- Las tensiones latentes entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) sobre el futuro de Yemen han estallado este martes, llevando la "guerra fría" entre ambos aliados a un enfrentamiento militar directo. En un movimiento sin precedentes, la fuerza aérea saudí ha bombardeado un cargamento de armas procedente de EAU en el puerto de Mukalla, destinado a las fuerzas separatistas del sur, lo que ha provocado un ultimátum del gobierno yemení para que las tropas emiratíes abandonen el país en 24 horas. Este incidente marca el punto de ruptura de la coalición que intervino en 2015 y amenaza con fragmentar definitivamente la nación arábiga.
El detonante: La batalla por Hadramaut
El conflicto se ha precipitado tras la ofensiva relámpago lanzada a principios de diciembre por el Consejo de Transición del Sur (CTS), la facción separatista financiada y armada por Abu Dabi. Las fuerzas del CTS han logrado tomar el control de facto de las provincias de Hadramaut y Al-Mahra, ricas en petróleo y fronterizas con Arabia Saudí y Omán.
Riad considera este avance como una "línea roja" y una amenaza directa a su seguridad nacional, ya que teme quedar rodeada en su frontera sur por un estado satélite de los Emiratos. En respuesta al bombardeo saudí de hoy, el Consejo de Liderazgo Presidencial (CLP) —el gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Riad— ha declarado el estado de emergencia, ha roto su acuerdo de defensa con EAU y ha exigido la salida inmediata de sus efectivos, acusando a su antiguo aliado de instigar un "golpe de Estado".
Protagonistas e intereses: Una guerra de dos bandos
Lo que comenzó como una guerra contra los rebeldes hutíes se ha transformado en una lucha de poder entre las dos potencias del Golfo:
Arabia Saudí (Apoya al CLP): Defiende la unidad territorial de Yemen bajo el liderazgo de Rashad al-Alimi. Su prioridad es la seguridad fronteriza y evitar que Yemen se desmembre en pequeños estados inestables. Riad ve a Yemen como su "patio trasero" natural y busca una salida al conflicto que le permita centrarse en su agenda económica interna (Visión 2030).
Emiratos Árabes Unidos (Apoya al CTS): Respalda al líder separatista Aidarous al-Zoubaidi. A diferencia de los saudíes, Abu Dabi no busca un Yemen unificado, sino proyectar poder marítimo. Su objetivo geopolítico es controlar la costa sur, los puertos estratégicos (Adén, Mukalla) y la isla de Socotra para dominar las rutas comerciales del Océano Índico y el Mar Rojo.
La importancia geopolítica
El control de la provincia de Hadramaut es clave no solo por sus recursos energéticos, sino porque ofrece una salida directa al Mar Arábigo, permitiendo eludir el estrecho de Ormuz y el conflictivo Bab el-Mandeb. Para Arabia Saudí, impedir que EAU monopolice esta región es una cuestión existencial.
El analista emiratí Abdulkhaleq Abdulla ha calificado la situación como un "punto de ebullición", señalando que las diferencias sobre la estructura política futura de Yemen son ya irreconciliables.
Consecuencias y el "tercero en discordia"
La ruptura de la coalición antinorteña deja un vacío peligroso con múltiples consecuencias:
Beneficio para los Hutíes: Los rebeldes respaldados por Irán, que controlan el norte (Saná), observan la implosión de sus rivales desde la barrera. La fragmentación del bando contrario consolida su poder en el norte y les da ventaja en cualquier futura negociación.
Crisis Humanitaria: La posible apertura de un frente de guerra civil en el sur agravará la ya catastrófica situación humanitaria, dificultando la distribución de ayuda en zonas que antes se consideraban "liberadas" y seguras.
Inestabilidad Regional: El conflicto amenaza con extenderse al Cuerno de África y Sudán, donde Riad y Abu Dabi también apoyan a facciones opuestas, convirtiendo el Mar Rojo en un escenario de disputa prolongada.
Ante el ultimátum de Riad, Emiratos ha anunciado hoy mismo el inicio de la retirada de sus tropas para "evitar una escalada", aunque los expertos advierten que su apoyo a las milicias del CTS continuará de forma indirecta, manteniendo vivo el espectro de la secesión.

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