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06 enero 2026.- En un reciente y exhaustivo análisis, el economista Richard Wolff desglosa lo que califica como un cambio estructural profundo en la geopolítica latinoamericana, protagonizado inesperadamente por dos naciones con trayectorias muy distintas: México y Chile.
Wolff argumenta que lo que Washington enfrenta no es una amenaza militar ni una revolución ideológica tradicional, sino algo mucho más difícil de combatir: el precedente de que es posible cambiar las reglas del juego económico neoliberal sin colapsar, un desafío que la hegemonía estadounidense busca neutralizar a toda costa para evitar un "efecto contagio" en la región, similar a la lógica aplicada contra Venezuela.
A continuación, se presentan los puntos más sobresalientes y argumentos centrales del discurso de Wolff:
La premisa oculta de la relación EE.UU. - Latinoamérica
Wolff inicia su argumentación exponiendo la regla no escrita que ha regido las relaciones hemisféricas durante décadas: Washington permite a los países latinoamericanos elegir sus gobiernos, banderas e himnos, pero se reserva el derecho exclusivo de dictar las reglas económicas [
México y Chile: Dos rutas, un mismo despertar
El análisis destaca la ironía de que dos países históricamente divergentes estén llegando a la misma conclusión:
México: A pesar de estar atado al TMEC y ser la fábrica barata de EE.UU., ha comenzado a tomar "pequeñas decisiones" sobre energía, minería y agua que Washington interpreta como un "nacionalismo peligroso" [
]. Wolff señala que México está intentando recuperar soberanía sobre sectores estratégicos, cuestionando contratos que fueron firmados en momentos de debilidad y desventaja.05:27 Chile: Antiguo "niño modelo" del neoliberalismo y ejemplo favorito de Washington, vio su sistema estallar socialmente no por un político, sino por la desigualdad estructural [
]. El cuestionamiento chileno al modelo de privatización total (pensiones, salud, educación) es quizás más alarmante para EE.UU. porque Chile era la prueba viviente de que "el sistema funcionaba".08:13
El verdadero miedo de Washington: El "Efecto Ejemplo"
Uno de los argumentos más contundentes del video es que la hostilidad de Washington (y por extensión, las amenazas veladas de administraciones como la de Trump) no se debe a lo que México o Chile hacen internamente, sino al precedente que sientan.
Wolff explica que el sistema no puede tolerar alternativas exitosas. Si México logra renegociar contratos mineros o Chile reforma sus pensiones y no colapsan, envían un mensaje devastador al resto de la región: "se pueden cambiar las reglas" [
La nueva realidad multipolar y el fin de la omnipotencia
Wolff subraya que la capacidad de EE.UU. para imponer su voluntad se ha debilitado. A diferencia de las décadas de los 60 o 70, donde los intentos de soberanía eran aplastados con golpes de estado directos (como en Chile en 1973), hoy el mundo es multipolar [
El análisis concluye que, aunque Washington intensifique su presión mediática, económica y diplomática, el proceso de cambio ya ha comenzado y es estructural. No se trata de gobiernos de turno, sino de poblaciones que han entendido que el modelo de dependencia absoluta genera vulnerabilidad y desigualdad insostenibles. Para Wolff, la batalla actual no es de "comunismo contra capitalismo", sino de la soberanía nacional contra un sistema de extracción global diseñado para beneficiar a las corporaciones del norte [

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