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| Imagen: CIDOB |
26 febrero 2026.- Desde hace una década, la política exterior de la Unión Europea (UE) se encuentra en un proceso de transformación profunda para adaptarse a un entorno internacional donde los consensos surgidos tras la Guerra Fría han perdido su vigencia
Este nuevo panorama exige a la UE reconfigurar su política exterior y sus relaciones con diversas regiones del mundo, abandonando la inercia y adoptando una visión estratégica
El concepto de "Sur Global", aunque objeto de debate, funciona como un constructo social aglutinador para una amplia variedad de países que comparten el objetivo político de reafirmar su soberanía, limitar las injerencias occidentales y redefinir las normas del orden internacional
Competencia y colaboración económica en el nuevo orden
En el plano económico, la relación entre la UE y el Sur Global ha estado marcada por divergencias estructurales. Históricamente, el Sur Global ha reivindicado la reforma de las instituciones financieras herederas de Bretton Woods para asegurar una participación equitativa en la toma de decisiones
Asimismo, han surgido profundas discrepancias en áreas como la fiscalidad internacional, donde los países europeos votaron en contra de trasladar las discusiones de la OCDE a las Naciones Unidas, y en la agenda climática, donde el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la UE ha sido denunciado como proteccionista por varios países
Ante el inmovilismo institucional occidental, los países en desarrollo han impulsado la creación de una arquitectura financiera alternativa, destacando el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) promovido por los BRICS y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) liderado por China
Paralelamente, se ha acelerado el desarrollo de sistemas de pagos internacionales independientes del dólar y de la influencia occidental, impulsados por la creciente desconfianza ante el uso de sanciones extraterritoriales por parte de Estados Unidos y la congelación de activos rusos tras la invasión de Ucrania en 2022
Las relaciones regionales: de la asimetría a la diversificación
La aproximación de la UE varía significativamente según la región, revelando un complejo entramado de intereses, tensiones y oportunidades perdidas:
América Latina y el Caribe: * La UE ha sido desplazada paulatinamente por China, que se ha posicionado como el primer socio comercial en países clave de la región
. Aunque la UE sigue siendo el principal inversor en stock de inversión extranjera directa, su cuota disminuye de forma constante
. La respuesta europea se ha centrado en la renovación de acuerdos de asociación, como los establecidos con México, Chile y el Mercosur, aunque este último enfrenta una dura oposición interna que amenaza su ratificación
. La iniciativa Global Gateway busca contrarrestar la presencia china y asegurar el acceso a materias primas estratégicas, pero carece aún de la profundidad necesaria para evitar la reprimarización de las economías latinoamericanas
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África Subsahariana: * Las relaciones atraviesan una profunda redefinición ante el fin de la dependencia africana hacia Occidente y la diversificación de sus alianzas con potencias como China, Rusia o Turquía
. La UE enfrenta una grave crisis de credibilidad debido a la persistencia de prácticas jerárquicas encubiertas bajo una retórica de "asociación entre iguales"
. El enfoque securitario europeo en regiones como el Sahel y la externalización del control migratorio han consolidado la imagen de una Europa reactiva y preocupada únicamente por sus intereses estratégicos
. Los países africanos emplean cada vez más el "strategic hedging" (cobertura estratégica) para maximizar sus beneficios y reducir vulnerabilidades en un escenario multipolar
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Norte de África y Oriente Medio: * Tras la Primavera Árabe de 2011, la UE ha retornado a un paradigma de "estabilidad autoritaria" en el Norte de África
. La relación se ha vuelto estrictamente transaccional, focalizada en la contención migratoria, la seguridad y el suministro energético
. Esta dependencia europea ha otorgado un mayor margen de maniobra a los regímenes norteafricanos, quienes instrumentalizan estas prioridades para obtener concesiones económicas
. En Oriente Medio, el retorno de la competencia entre grandes potencias ha reducido el espacio de acción de la UE, mientras los actores regionales aplican estrategias de multialineamiento
. La postura europea respecto a la guerra en Gaza ha evidenciado fracturas internas y ha alimentado acusaciones de "doble rasero" por parte del Sur Global, ampliando la distancia política
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Asia Central: * La invasión rusa de Ucrania en 2022 catalizó el interés estratégico de la UE por esta región, impulsado por la necesidad de diversificar rutas de transporte y fuentes de energía
. Bruselas ha elevado la relación a una "asociación estratégica", ofreciendo importantes paquetes de inversión
. La UE utiliza inteligentemente la retórica del empoderamiento local y el respeto a la soberanía para diferenciarse de las actitudes neoimperialistas de Rusia y el modelo extractivista de China
India: * Considerada un socio vital para la diversificación europea, India representa un contrapeso regional clave frente a China
. Su capacidad de liderazgo en el Sur Global y su versatilidad en el "minilateralismo" la convierten en una pieza geoestratégica indispensable
. Las convergencias se evidencian en el avance de las negociaciones de libre comercio y la creación del Consejo para el Comercio y la Tecnología
. No obstante, la sólida relación estratégica y energética de Nueva Delhi con Rusia representa una de las principales divergencias que la UE debe gestionar con pragmatismo
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Sudeste Asiático: * Las relaciones han pivotado sobre el interregionalismo con la ASEAN y, recientemente, sobre la Estrategia para el Indopacífico
. Existen tensiones comerciales y políticas significativas derivadas de la normativa ambiental europea (como la Ley de Deforestación), percibida en la región como una imposición unilateral que ignora sus necesidades de desarrollo
. La iniciativa Global Gateway de la UE resulta insuficiente en volumen frente a la enorme presencia de infraestructuras impulsada por China
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Conclusiones
La configuración de un orden posliberal obliga a la UE a buscar nuevas alianzas para mantener su relevancia internacional
Esto requiere abandonar la condescendencia, asumir la lógica del multialineamiento y transitar de la mera exportación de estándares occidentales a la cocreación de normas internacionales
Solo participando activamente en la reforma de la gobernanza global y alineando su discurso de derechos humanos con sus prácticas reales, la UE podrá sortear las acusaciones de doble rasero y posicionarse como una alternativa sólida ante las superpotencias rivales
Declaraciones públicas
Para contextualizar la evolución de este nuevo paradigma geopolítico y las intenciones de la diplomacia internacional, destacan las siguientes reflexiones expuestas en el análisis:
"Estamos asistiendo al final de una ficción agradable y al comienzo de una dura realidad [...]. Las potencias medias deben actuar juntas, porque, si no están en la mesa, están en el menú." > — Mark Carney, exprimer ministro de Canadá, citado en el informe
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"Respetamos y respaldamos el deseo natural de nuestros socios de Asia Central de rechazar la dependencia de un único socio internacional, independientemente de la historia o la geografía." > — Josep Borrell, entonces Alto Representante de la UE
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"Estas materias primas son la savia de la futura economía mundial. Sin embargo, también son un imán para los actores globales. Algunos solo están interesados en explotarlas y extraerlas. La oferta de Europa es diferente. También queremos ser sus socios en el desarrollo de sus industrias locales." > — Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea
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"ASEAN no está siempre esperando la ayuda de la UE [...] [sino] un acuerdo de libre comercio." > — Hun Sen, exprimer ministro de Camboya
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Fuente: CIDOB
