inmigrantes climáticos
26 julio 2025.- En Europa, el rechazo a la inmigración ha alcanzado niveles alarmantes. Se levantan muros, se externalizan fronteras y se criminaliza a quienes llegan en busca de refugio. Pero la pregunta que aún incomoda es esta: ¿qué ocurrirá cuando los desplazados seamos nosotros?
El cambio climático ya está reconfigurando los mapas de habitabilidad. Zonas enteras del sur de España —azotadas por sequías extremas, olas de calor prolongadas e incendios cada vez más frecuentes— podrían dejar de ser viables para el asentamiento humano en las próximas décadas. ¿Qué destino aguarda a quienes se vean obligados a dejar sus hogares por causas climáticas?
Hoy asistimos al rechazo sistemático de quienes llegan huyendo de guerras, hambre o desastres naturales. Se les niegan derechos, se les confina en centros, se les devuelve a contextos inseguros. ¿Podemos imaginar que estas mismas lógicas se apliquen el día en que millones de españoles busquen acogida en zonas más seguras del país o incluso en otros territorios?
El desplazamiento climático no es ciencia ficción, es una realidad jurídica en construcción. En Colombia, por ejemplo, la Corte Suprema ya ha reconocido el desplazamiento forzado por motivos ambientales. Europa, sin embargo, sigue sin ofrecer un marco legal claro para los llamados “refugiados climáticos”. El Banco Mundial estima que hasta 216 millones de personas podrían ser desplazadas por impactos del clima antes de 2050. Muchos de ellos serán nacionales. Muchos seremos nosotros.
La paradoja es inquietante: quienes menos han contribuido al calentamiento global son los más afectados, y además los más rechazados. Reproducir esta injusticia con nuestros propios desplazados sería el colmo de la insolidaridad.
Hoy, el rechazo se alimenta del miedo, la desinformación y la falta de planificación. Si no cambiamos el enfoque, ese rechazo podría volverse en nuestra contra. Por eso urge construir una nueva narrativa: una que entienda la migración —externa o interna, extranjera o nacional— como un fenómeno complejo, humano y estructural.
La empatía no es solo un valor moral. Es una estrategia de supervivencia colectiva. Si no somos capaces de acoger al otro hoy, difícilmente sabremos cómo acoger al que viene, aunque lleve nuestro propio nombre.
Datos actuales sobre migración climática
📈 Más de 32,6 millones de personas fueron desplazadas por desastres naturales solo en 2022, según el Observatorio de Desplazamiento Interno. Las inundaciones y tormentas representaron el 90% de estos desplazamientos.
🔥 El cambio climático ya ha desplazado a una décima parte de la población mundial fuera del “nicho climático humano”, es decir, las zonas más adecuadas para la vida humana. Para 2100, hasta un tercio de la humanidad podría vivir fuera de ese nicho si no se toman medidas drásticas.
📊 El Banco Mundial estima que hasta 216 millones de personas podrían convertirse en migrantes internos por causas climáticas antes de 2050, especialmente en regiones como África subsahariana, Asia oriental y América Latina.
🧑🌾 Los perfiles de los migrantes climáticos varían según el tipo de desastre: los desplazados por sequías suelen ser jóvenes, con bajos ingresos y escasa escolaridad; mientras que los afectados por incendios forestales tienden a ser mayores y con mayor nivel educativo.
🏘️ 110 millones de personas viven actualmente en zonas costeras de baja altitud, vulnerables a la subida del nivel del mar. Se estima que esta cifra podría alcanzar los 1.000 millones en 2050.
⚖️ No existe aún un marco legal internacional específico que proteja a los migrantes climáticos, aunque organismos como ACNUR han reconocido que algunos podrían tener derecho al estatuto de refugiado en ciertos contextos.

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