arqueología, civilización maya, sequía
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| Nueva evidencia en cuevas muestra que los mayas sufrieron una devastadora sequía de 13 años, lo que ayuda a explicar por qué sus otrora prósperas ciudades cayeron en decadencia. Imagen: Shutterstock |
En lo profundo de una cueva mexicana, una estalagmita ha revelado que la civilización maya enfrentó repetidas sequías tan extremas que podrían haber alterado la historia.
24 agosto 2025.- Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances aporta evidencias contundentes sobre el papel determinante que habría tenido una sequía prolongada en la desaparición de la civilización maya clásica, uno de los enigmas históricos más debatidos por arqueólogos y climatólogos.
Los investigadores descubrieron que las lluvias durante la temporada de lluvias se agotaron durante años, incluyendo una asombrosa sequía de 13 años, lo que puso en peligro las cosechas y dejó monumentos inacabados. Estas perturbaciones climáticas se alinean con el colapso de las ciudades mayas del sur y el declive de las dinastías, ofreciendo la evidencia más clara hasta la fecha de que el desastre climático jugó un papel central en la caída de los mayas.
La investigación, liderada por un equipo internacional de científicos, se basa en el análisis de sedimentos lacustres extraídos del lago Chichancanab, en la península de Yucatán. Los datos geoquímicos revelan que entre los años 820 y 930 d.C. se produjo una sequía extrema que se prolongó durante al menos 13 años consecutivos, coincidiendo con el abandono de las principales ciudades mayas como Tikal, Copán y Palenque.
uristas exploran la "Cúpula de la Catedral", la cámara más grande de Grutas Tzabnah (Yucatán, México), y el origen de Tzab06-1. El pozo artificial "La Noria" ahora ilumina la cueva. Fuente: Mark BrennerEvidencias científicas
Los investigadores utilizaron técnicas de espectrometría de masas para medir la proporción de isótopos de oxígeno en los sedimentos, lo que permitió reconstruir con precisión los patrones de precipitación en la región. Los resultados indican una reducción del 50% en las lluvias anuales durante el periodo crítico, con años en los que apenas se registraron precipitaciones.
Este descenso drástico en el suministro de agua habría afectado gravemente la agricultura, especialmente el cultivo de maíz, base de la dieta maya. La escasez de alimentos, sumada a tensiones sociales y conflictos internos, habría acelerado el colapso político y demográfico de la civilización.
Implicaciones históricas
Aunque se han propuesto múltiples causas para la desaparición de los mayas —incluyendo guerras, deforestación y cambios en las rutas comerciales— este estudio refuerza la hipótesis de que el cambio climático tuvo un papel central. La duración y severidad de la sequía descrita supera las estimaciones previas y ofrece una explicación coherente con los registros arqueológicos de abandono masivo y declive poblacional.
“Esto no significa necesariamente que los mayas abandonaran Chichén Itzá durante estos períodos de sequía severa, pero es probable que tuvieran cosas más inmediatas de qué preocuparse que construir monumentos, como si los cultivos de los que dependían tendrían éxito o no”, dijeron los autores del estudio.
Los investigadores dicen que las estalagmitas de esta y otras cuevas de la región podrían ser vitales para reconstruir el rompecabezas del período Clásico Terminal.
Los investigadores Daniel H. James, David Hodell, Ola Kwiecien y Sebastian Breitenbach (de izquierda a derecha) en el sitio maya de Labná, en la región Puuc (Yucatán, México), probablemente abandonado durante el Clásico Terminal. Fuente: Mark BrennerLos autores del estudio advierten que este hallazgo no solo arroja luz sobre el pasado, sino que también sirve como advertencia para el presente. En un contexto global de cambio climático, la vulnerabilidad de las sociedades ante fenómenos extremos como sequías prolongadas sigue siendo una amenaza latente.
El estudio completo puede consultarse en la publicación oficial de .


