turismo, Artajona, Navarra
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| Nueve de las catorce torres que hubo un día siguen en pie en el recinto amurallado. Foto: Adobe |
Navarra, tierra de historia y paisajes inigualables, esconde joyas que a menudo pasan desapercibidas. Una de ellas es Artajona, un pueblo que se levanta majestuoso sobre una colina, guardando con celo uno de los conjuntos amurallados más impresionantes de la región: El Cerco. Este lugar no solo invita a un viaje en el tiempo, sino que también ofrece una experiencia turística inolvidable.
Historia y origen del Cerco
El Cerco de Artajona, no es una simple muralla, sino una fortaleza medieval completa que abraza el casco antiguo del pueblo. Su construcción se remonta al siglo XI, aunque su forma actual es resultado de las reformas llevadas a cabo entre los siglos XII y XIII. Originalmente, su propósito era proteger a la población de los ataques y conflictos territoriales, sirviendo de baluarte defensivo en la frontera entre los reinos de Navarra y Aragón. El nombre "Cerco" proviene del término "cerca", que significa recinto o cercado, reflejando su función de amurallar y proteger la villa.
A lo largo de los siglos, el Cerco fue testigo de numerosos asedios y batallas. Su resistencia y solidez lo convirtieron en un símbolo de la tenacidad navarra. Pese a las reformas posteriores y al paso del tiempo, ha logrado conservar su estructura original, con sus altas murallas de mampostería y sus nueve imponentes torreones almenados, que se mantienen en pie con una admirable solidez.
Las callejuelas del Cerco pronto llevan los pasos hasta la Iglesia-fortaleza de San Saturnino. Este monumento de origen románico pero con influencias góticas, alzado en el siglo XIII, forma, junto al recinto amurallado, un conjunto defensivo de marcado estilo medieval francés. Punto de vigía y campanario, el camino de ronda pasa sobre la bóveda de la nave, cuya sacristía sirvió de calabozo,y cuenta con una torre prismática que fue puesto de guardia, lo que evidencia su importante papel en la defensa del lugar. Foto: AdobeUn recorrido turístico por la muralla
Visitar Artajona es adentrarse en la historia. El recorrido comienza al pie del Cerco, donde se puede apreciar la magnitud de la obra. Un paseo por la base de la muralla permite ver de cerca los muros de piedra, las torres y las dos puertas de acceso que aún se conservan: la Puerta de San Miguel y la Puerta de la Madalena.
La verdadera magia se encuentra al subir y caminar por el interior del recinto. Las estrechas calles empedradas de Artajona nos guían hacia la iglesia de San Saturnino, una joya del gótico que se alza en el punto más alto. De grandes dimensiones pero con una sola nave de gran altura, su bóveda de crucería alberga bajo ella un retablo gótico del siglo XVI y un coro neoclásico magníficos. Su portada, de grandes arquivoltas apuntadas, tiene representado en su tímpano a San Saturnino, a la reina Juana de Navarra y al rey consorte, Felipe. La iglesia también es lugar donde se lleva a cabo la tradición del bandeo de campanas, típica de otros pueblos de España, pero que aquí es única porque se tocan al revés, es decir, hacia adentro.
Desde la iglesia, las vistas panorámicas son espectaculares. El paisaje se extiende en todas direcciones, mostrando los campos de cereal, los viñedos y los montes de la comarca, un espectáculo visual que cambia con cada estación.
Para los amantes de la fotografía, El Cerco es un paraíso. La combinación de la antigua muralla, la iglesia gótica y el entorno natural ofrece innumerables oportunidades para capturar la esencia de este lugar único. Además, la tranquilidad que se respira en el interior del recinto invita a tomarse un tiempo para reflexionar sobre la historia y la vida que una vez bulló entre estos muros.
Saliendo del cerco espera otra Artajona, la del arrabal formado fuera de los límites medievales, con su propia iglesia de San Pedro, pero también otra joya monumental, situada más a las afueras: la Basílica de Nuestra Señora de Jerusalén. Construido sobre un emplazamiento románico del siglo XII, este gran edificio del siglo XVIII y estilo barroco alberga la imagen de la patrona de Artajona. Foto: GettyMás allá de la muralla: la Artajona moderna
Antes del Cerco y de la Edad Media, la historia también se escribió en Artajona. Concretamente, en piedra. Y es que a poca distancia del núcleo urbano, el paisaje revela testimonios de civilizaciones mucho más antiguas: los dólmenes de Artajona, más conocidos por los vecinos de la zona como ‘Las Peñicas’. El conjunto megalítico data del Calcolítico y de la Edad de Bronce, entre el 3.500 y el 2.500 a.C.
Aunque el Cerco es la principal atracción, Artajona ofrece más. El pueblo, con sus casas de piedra y sus balcones floridos, es en sí mismo un lugar encantador. Es el punto de partida perfecto para explorar otros tesoros de la zona, como los dólmenes de la necrópolis de la Mina y de Farangortea, testigos de un pasado mucho más lejano.
La gastronomía local es otro atractivo imperdible. Tras una mañana de turismo histórico, no hay nada mejor que disfrutar de los sabores de Navarra. Los restaurantes del pueblo ofrecen platos tradicionales, como el cordero al chilindrón, los espárragos de la huerta o el vino de la Denominación de Origen Navarra, que maridan a la perfección con la experiencia cultural.
Artajona y su Cerco no son solo un destino turístico; son una invitación a conectar con el pasado, a caminar por los mismos senderos que recorrieron caballeros y labriegos, y a maravillarse con la belleza de un lugar que ha sabido conservar su alma a través de los siglos. Es un recordatorio de que, a veces, las mayores maravillas se encuentran en los rincones menos conocidos. ¿Te animas a descubrirlo?
Para saber más
Si se quiere profundizar en su historia, arqueología y patrimonio, es fundamental recurrir a fuentes especializadas. A continuación, se presentan algunas referencias bibliográficas de gran interés:
Obras clave sobre la historia de Artajona
Jimeno Jurío, José María. Merindad de Olite. VI. Historia de Artajona. Esta obra es considerada una referencia indispensable. José María Jimeno Jurío fue un historiador y etnógrafo navarro de gran prestigio, y su trabajo es una fuente exhaustiva sobre la historia de la localidad, desde sus orígenes hasta periodos más recientes.
Segura Urra, Félix. El Cerco de Artajona. Guerra, Arte y Devoción. Este libro se centra específicamente en la fortaleza y la iglesia de San Saturnino, analizando su historia constructiva, su función militar, sus valores artísticos y su relevancia en el contexto de la devoción religiosa. Es ideal para quien quiera profundizar en los detalles del Cerco.
Publicaciones académicas y monografías
Artículos y estudios del Príncipe de Viana. La Institución Príncipe de Viana, organismo dependiente del Gobierno de Navarra, ha publicado numerosos estudios sobre el patrimonio histórico-artístico de la región. Es muy probable encontrar artículos específicos sobre el Cerco, su restauración y la iglesia de San Saturnino en sus revistas y boletines.
Auñamendi Eusko Entziklopedia. Aunque no es una obra impresa en sí misma, esta enciclopedia digital es una excelente fuente para obtener información detallada y referencias bibliográficas sobre Artajona, su historia, personajes ilustres y patrimonio. Ofrece una base sólida para continuar la investigación.
Jimeno Jurío, José María. Toponimia navarra. X Artajona. Toponimia vasca - Artaxoa. Euskal toponimia. Si el interés va más allá de la historia medieval y se enfoca en la lingüística y el origen del topónimo de Artajona, esta obra de Jimeno Jurío es un recurso especializado y muy valioso.
Referencias sobre patrimonio y castillos de Navarra
Obras generales sobre la historia de los castillos y las fortificaciones en Navarra. Autores como Iñaki Sagredo o Carlos Idoate han dedicado extensos trabajos al estudio de la arquitectura militar navarra. En sus publicaciones, se suele hacer referencia al Cerco de Artajona como uno de los ejemplos mejor conservados y más significativos.
Páginas web oficiales y de divulgación. El sitio web del Ayuntamiento de Artajona y el de la Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico de Navarra son excelentes puntos de partida. Aunque no son bibliografía en sentido estricto, a menudo enlazan a publicaciones, estudios y documentos que pueden ser de gran utilidad.
Estas referencias te permitirán enriquecer el artículo con datos precisos y un contexto histórico y arquitectónico más profundo, demostrando un conocimiento detallado del tema.



