arqueología, Muro de Antonino, Escocia, fuerte romano
Arqueólogos en Escocia han descubierto los restos de un "fortaleza" romana que fue construida junto a una enorme muralla que atravesaba Escocia.
16 marzo 2026.- Conocida como el Muro de Antonino, esta frontera defensiva separaba lo que hoy es el sur de Escocia, conquistado por los romanos, del norte, que permanecía inexplorado. El muro, de 62 kilómetros de longitud, estaba construido principalmente de turba o materiales terrosos, y su construcción comenzó en el año 142 d. C. por orden del emperador romano Antonino Pío (que reinó entre 138 y 161 d. C.), tras la conquista romana del sur de Escocia.
La muralla contaba con una serie de fuertes, fortines, campamentos, termas y una calzada militar que permitía el rápido desplazamiento de las tropas romanas y sus suministros. La muralla fue abandonada hacia el año 165 a. C., después de que el ejército romano se retirara al Muro de Adriano, en el norte de Inglaterra.
Arqueología romana · Muro de Antonino · Patrimonio Mundial UNESCO
Descubierto un fortín romano
desconocido bajo los jardines
de varias casas en Bearsden
Un puesto de vigilancia del siglo II d.C. vinculado al Muro de Antonino aflora bajo los jardines traseros de tres viviendas privadas cerca de Glasgow
— 247 Datación
radiocarbono
Un equipo de arqueólogos de GUARD Archaeology ha publicado los resultados de las excavaciones que en 2017 sacaron a la luz los restos de un fortín romano hasta ahora completamente desconocido vinculado al Muro de Antonino, enterrado bajo los jardines traseros de tres viviendas privadas en la localidad escocesa de Bearsden, a unos 8 kilómetros al noroeste de Glasgow. El hallazgo, firmado por Maureen C. Kilpatrick y publicado en Archaeology Reports Online (ARO65, 2026), amplía el conocimiento sobre el sistema defensivo romano en el extremo septentrional del Imperio.
Las intervenciones fueron financiadas por los propios propietarios de los inmuebles como condición impuesta por el East Dunbartonshire Council para conceder los permisos de obra, lo que convirtió unas rutinarias catas de prospección en un hallazgo de primer orden. Historic Environment Scotland identificó de inmediato la importancia del yacimiento y encargó excavaciones adicionales que permitieron documentar el conjunto con mayor detalle.
"Dado su emplazamiento y su datación, los restos arqueológicos descubiertos en los jardines traseros de Boclair Road están relacionados con el Muro de Antonino, por lo que parece que la base de piedra sostenía una muralla de tierra y la zanja era un tramo del foso perimetral de un fortín romano hasta ahora desconocido."
Maureen C. Kilpatrick · GUARD Archaeology · ARO65, 2026
⚔️ Evidencias arqueológicas
Base de piedra con encintado
Los arqueólogos localizaron una estructura lineal de piedra con bordes definidos que actuó como cimentación de una muralla de céspedes superpuestos, técnica constructiva característica del Muro de Antonino frente al Muro de Adriano, levantado en piedra. Tanto la base como la zanja paralela discurren perpendiculares a la línea del Muro de Antonino, lo que evidencia que no forman parte del muro principal, sino de una estructura defensiva anexa.
Datación por radiocarbono: AD 127 – 247
La madera recuperada in situ en el fondo de la zanja fue sometida a datación radiocarbónica, arrojando un intervalo de entre 127 y 247 d.C., plenamente coincidente con el período de uso del Muro de Antonino y las décadas inmediatamente posteriores a su abandono, lo que confirma la cronología romana del conjunto.
Cerámica romana
Bajo la base de piedra se hallaron dos fragmentos de cerámica romana, que confirman de forma independiente la adscripción del yacimiento al período de ocupación imperial y refuerzan la interpretación del conjunto como un fortín militar.
Análisis paleoambiental: el paisaje del siglo II
El estudio de restos botánicos y escarabajos fósiles extraídos del fondo de la zanja ha permitido reconstruir el entorno del fortín en época romana. La zona consistía en pastizales abiertos con manchas de bosque parcialmente talado, dominado por aliso, avellano y sauce, con cantidades menores de roble y abedul. La presencia de gramíneas en las zonas desbrozadas apunta a un uso ganadero previo a la instalación romana.
Visibilidad estratégica e intervisibilidad
El fortín se emplaza en terreno elevado junto al propio Muro de Antonino, lo que ofrecía a la guarnición un control visual privilegiado del paisaje circundante, especialmente hacia el norte, territorio fuera del dominio romano. Crucialmente, el yacimiento está en línea de visión directa con el gran fuerte romano de Bearsden, situado en terreno más bajo hacia el oeste, lo que sugiere que ambas instalaciones formaban parte de una red coordinada de vigilancia.
Marzo de 2026 · Yacimiento: Boclair Road, Bearsden (c. 55°55′N 4°20′O)
