salud, malaria, Ivermectina
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| Tabletas de ivermectina utilizadas en el ensayo BOHEMIA en Kenia. Fuente: Life Spark Studios/Proyecto BOHEMIA |
28 julio 2025.- Un ensayo clínico aleatorizado por grupos, publicado en el New England Journal of Medicine, ha demostrado que la administración masiva de ivermectina puede reducir significativamente la incidencia de malaria en zonas endémicas. El estudio, liderado por el consorcio BOHEMIA y coordinado por ISGlobal, se realizó en Kwale, una región costera de Kenia con alta prevalencia de la enfermedad.
Diseño del estudio
Participantes: 28.932 personas distribuidas en 84 clústeres.
Intervención: administración mensual de ivermectina (400 μg/kg) durante tres meses.
Grupo control: albendazol (400 mg).
Seguimiento: niños de 5 a 15 años fueron monitorizados durante seis meses.
Objetivo: evaluar la incidencia acumulada de infección por malaria y los efectos adversos.
Resultados principales
Reducción del 26 % en la incidencia de malaria en el grupo tratado con ivermectina respecto al grupo control.
Tasa de infección: 2,20 casos por niño-año en el grupo ivermectina vs. 2,66 en el grupo albendazol.
Seguridad: no se detectaron diferencias significativas en eventos adversos graves entre ambos grupos.
La ivermectina se emplea para tratar diversas infecciones parasitarias, tanto internas como externas:
Estrongiloidiasis intestinal (causada por Strongyloides stercoralis)
Oncocercosis (ceguera de los ríos)
Filariasis linfática (elefantiasis)
Escabiosis (sarna)
Pediculosis (piojos)
Ascaridiasis (lombrices intestinales)
Rosácea (en forma de crema dermatológica)
Aunque generalmente bien tolerada, puede causar:
Náuseas, diarrea, dolor abdominal
Mareos, somnolencia
Reacciones alérgicas cutáneas (en casos de oncocercosis)
En dosis altas o uso prolongado: riesgo de hepatotoxicidad
Está contraindicada en:
Mujeres embarazadas o lactantes
Niños menores de 15 kg
Personas con meningitis o alergia al principio activo
Implicaciones para la salud pública
La ivermectina, conocida por su uso en enfermedades tropicales desatendidas como la oncocercosis y la filariasis linfática, demuestra ahora un potencial adicional como herramienta de control vectorial. Al matar mosquitos que se alimentan de personas tratadas, ofrece una solución complementaria frente a la resistencia a insecticidas y los cambios de comportamiento de los vectores.
Este enfoque podría ser especialmente útil en zonas donde los mosquitos pican al aire libre o en horarios en los que las medidas tradicionales, como las mosquiteras, pierden eficacia.
“Estos resultados cumplen con los criterios de la OMS para nuevas herramientas de control vectorial”, señaló el Dr. Joseph Mwangangi. “La ivermectina podría convertirse en una estrategia complementaria clave para reducir la transmisión de la malaria”, añadió la profesora Marta Maia.
El estudio forma parte de un esfuerzo global más amplio para evaluar el potencial de la ivermectina en el control de la malaria. Los hallazgos fueron revisados por el grupo asesor de la OMS para el control de vectores, que concluyó que el estudio había demostrado su impacto y recomendó estudios adicionales. Los hallazgos también se compartieron con las autoridades sanitarias nacionales mientras evalúan la posible inclusión de la ivermectina en los programas de control de la malaria.
Fuente: “Ivermectina para controlar la malaria: un ensayo aleatorio por grupos” por Carlos Chaccour, Marta Maia, Mercy Kariuki, Paula Ruiz-Castillo, Caroline Wanjiku, Lydia Kasiwa, Aurelia Brazeal, Aina Casellas, Mwanajuma Ngama, Truphena Onyango, Eldo Elobolobo, Karisa Kazungu, Mary Mael, Winnie Wangari, Khadija Nuru, Rachel Otuko, Almudena Sanz, Isaac Ringera, Allan Matano, Starford Mitora, Marta Ribes, Joe Brew, Nika Gorski, Patricia Nicolas, Sara Stanulovic, Isaiah Omondi, Joanna Furnival-Adams, Laura Túnez, Jamal Mbarak, Vegovito Vegove, Esther Yaa, Shadrack Mramba, Yegon Kibet, Naomi Nyambura, Charles Rotich, Scholastica Wanjiru, Musa Vura, Faith Wanjiku, Leslie Sam, Lisa Collins, Kang Xia, Felix Hammann, Francisco Saúte, Matthew Rudd, Cassidy Rist, Caroline Jones, Joseph Mwangangi y N. Regina Rabinovich, 23 de julio de 2025, New England Journal of Medicine . DOI: 10.1056/NEJMoa2411262
