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Europa profundiza su doble dependencia energética: dos tercios del GNL importado provendrá de EE.UU. en 2026 mientras el gas ruso alcanza máximos históricos
Un nuevo informe del Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA) revela que la transición europea del gas de gasoducto al GNL no ha mejorado la seguridad energética del continente, sino que ha creado una nueva y costosa dependencia geopolítica de Washington y Moscú.
Cifras clave
2/3 del GNL europeo provendrá de EE.UU. en 2026 |
80% de las importaciones de GNL de la UE podrían ser de EE.UU. en 2028 |
+16% de aumento interanual en importaciones de GNL ruso en el primer trimestre de 2026 |
El plan de diversificación fracasa en ambos frentes
Europa diseñó su transición del gas de gasoducto al Gas Natural Licuado (GNL) como una estrategia de seguridad y diversificación energética tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Sin embargo, los datos más recientes del European LNG Tracker y el EU Gas Flows Tracker del IEEFA, actualizados con cifras para 2025 y el primer trimestre de 2026, revelan un panorama inquietante: lejos de haber ganado autonomía, el continente ha sustituido una dependencia geopolítica por otra, y mantiene abierta la anterior.
Las importaciones europeas de GNL procedentes de Estados Unidos se triplicaron entre 2021 y 2025. EE.UU., que en 2026 suministrará dos tercios del total del GNL importado por Europa, está en camino de convertirse en el mayor proveedor de gas del continente, desbancando a Noruega. Las proyecciones del IEEFA apuntan a que podría abastecer el 80% de las importaciones de GNL de la Unión Europea para 2028, en parte como consecuencia de las perturbaciones en las exportaciones catarís derivadas de la guerra en Oriente Medio.
Además, el acuerdo comercial anunciado entre la UE y EE.UU. en julio de 2025 compromete a la Unión a comprar 750.000 millones de dólares en energía estadounidense antes de 2028, vinculando estructuralmente el suministro energético europeo a un único proveedor y poniendo en riesgo los objetivos de reducción del consumo de gas.
Rusia: el enemigo declarado que sigue siendo el segundo proveedor de la UE
Pese al discurso político y a las sanciones adoptadas, Rusia sigue siendo el segundo mayor proveedor de GNL de la Unión Europea. Las importaciones de GNL ruso por parte de los estados miembros alcanzaron un récord trimestral en los tres primeros meses de 2026, con un incremento del 16% respecto al mismo período del año anterior. Francia, España y Bélgica lideraron estas adquisiciones.
En términos económicos, los países de la UE destinaron 5.900 millones de euros al gas ruso por gasoducto y otros 6.700 millones de euros al GNL ruso en 2025, totalizando más de 12.600 millones de euros transferidos a la economía de guerra de Moscú. La UE ha aprobado una prohibición escalonada de las importaciones de gas ruso con una interdicción total prevista para finales de 2026 (GNL) y otoño de 2027 (gasoducto), pero mientras tanto el flujo de divisas continúa.
Un GNL más caro y una infraestructura sobredimensionada
El precio es otro factor crítico. El GNL estadounidense es, en promedio, el más caro para los compradores europeos, ya que incorpora los costes de licuefacción, transporte marítimo y regasificación. Entre principios de 2022 y mediados de 2025, los países de la UE gastaron aproximadamente 117.000 millones de euros en importaciones de GNL procedente de EE.UU.
Paralelamente, Europa sigue construyendo nuevas terminales de regasificación de GNL a pesar de que el IEEFA advierte que la capacidad instalada en 2030 podría superar la demanda total de gas del continente y triplicar la demanda real de GNL. Esta sobreinversión no solo dilapida recursos públicos y privados, sino que crea presiones estructurales para mantener el consumo de gas —y, por tanto, la dependencia de sus proveedores— a largo plazo.
El objetivo REPowerEU y la urgencia de las renovables
El plan REPowerEU de la Comisión Europea contempla una reducción del 44% en la demanda de gas de la UE entre 2025 y 2030. Sin embargo, el crecimiento del consumo de gas en la primera mitad de 2025 —un 4% interanual en la UE y un 6% en el conjunto de Europa— y los récords de importaciones de GNL muestran que la trayectoria actual va en dirección contraria a ese objetivo.
En abril de 2026, la Comisión Europea lanzó la iniciativa AccelerateEU para impulsar la producción de energía limpia regional y reducir la dependencia del volátil mercado global de combustibles fósiles. La Vicepresidenta Ejecutiva Teresa Ribera ha advertido explícitamente de que el bloque debe evitar sustituir una dependencia energética por otra y acelerar las inversiones en energía renovable y electrificación.
El IEEFA señala que si los países de la UE destinaran los 750.000 millones de dólares comprometidos con EE.UU. a energías renovables, podrían instalar aproximadamente 546 gigavatios de capacidad solar y eólica combinada, lo que reforzaría la seguridad energética y podría reducir los precios de la electricidad.
Declaraciones
“La guerra en Oriente Medio ha dejado a Europa más dependiente de sus dos mayores proveedores de GNL: EE.UU. y Rusia. La crisis energética de 2026 demuestra que mientras los países europeos elijan depender del gas, deben aceptar los riesgos geopolíticos que conlleva.”
Ana María Jaller-Makarewicz, analista de energía principal del equipo europeo del IEEFA
“Europa puede no tener control sobre las interrupciones del suministro de GNL, pero sí puede impulsar la eficiencia energética y acelerar la instalación de renovables y bombas de calor para reducir su dependencia de las importaciones.”
Ana María Jaller-Makarewicz, IEEFA
Resumen de hallazgos clave
EE.UU. suministrará dos tercios del GNL europeo en 2026 y podría alcanzar el 80% de las importaciones de GNL de la UE en 2028.
Las importaciones europeas de GNL estadounidense se triplicaron entre 2021 y 2025, siendo el más caro para los compradores europeos.
Rusia sigue siendo el segundo mayor proveedor de GNL de la UE, con un récord trimestral de entregas en el primer trimestre de 2026 (+16% interanual).
Los países de la UE gastaron 12.600 millones de euros en gas ruso en 2025 (5.900 M€ en gasoducto + 6.700 M€ en GNL).
La UE gastó aproximadamente 117.000 millones de euros en GNL de EE.UU. entre principios de 2022 y mediados de 2025.
La capacidad de importación de GNL europea en 2030 podría superar la demanda total de gas del continente.
El plan REPowerEU fija una reducción del 44% en la demanda de gas de la UE entre 2025 y 2030, objetivo comprometido por las tendencias actuales.
La iniciativa AccelerateEU (abril 2026) busca acelerar la transición hacia energías limpias y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Sobre el IEEFA
El Institute for Energy Economics and Financial Analysis (IEEFA) examina cuestiones relacionadas con los mercados energéticos, las tendencias y las políticas. La misión del Instituto es acelerar la transición hacia una economía energética diversa, sostenible y rentable. Más información en www.ieefa.org
