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La obra principal del municipio, reabierta el 27 de marzo, acumula acumulaciones de agua tras las lluvias que el partido de oposición califica de "chapuza" y que evidencian posibles problemas en el diseño del drenaje
08 mayo 2026.- El Grupo Municipal VOX en Velilla de San Antonio ha presentado una denuncia pública contra el equipo de gobierno municipal, formado por PSOE y Más Madrid, por las deficiencias detectadas en la remodelación de la Plaza de la Constitución, la obra pública más importante acometida recientemente en el municipio. En su denuncia, el partido compara irónicamente el resultado con "la quinta laguna de Velilla", en alusión a los conocidos humedales naturales del municipio.
Antecedentes y financiación de la obra
La remodelación fue anunciada por el Ayuntamiento como una actuación que "marcará un antes y un después" en la plaza, cuya última gran reforma databa de hace unos 30 años. Las obras comenzaron en octubre de 2025 y se planificaron en dos fases: la primera, centrada en la accesibilidad, el pavimento y el alumbrado; y la segunda, prevista para después del verano de 2026, dedicada a la zona ajardinada.
La financiación es mixta: el 80% del coste está cubierto por la subvención de la Comunidad de Madrid para el embellecimiento del viario municipal, y el 20% restante corre a cargo del presupuesto municipal. El importe total de la actuación asciende a 297.000 euros, según cifra el propio VOX en su denuncia, lo que sitúa la aportación municipal en torno a 59.400 euros y la subvención autonómica en unos 237.600 euros.
Entre los objetivos declarados de la reforma figuraban la eliminación de barreras arquitectónicas dejando todo el espacio a un mismo nivel, la renovación del pavimento, la sustitución del alumbrado y la eliminación de la fuente, preservando la escultura de las Tres Culturas como símbolo de identidad.
Una obra que ya llegó tarde y con imprevistos
La primera señal de que la ejecución no fue del todo fluida la ofreció el propio Ayuntamiento en el momento de la reapertura. Al reabrir la plaza el 27 de marzo, el Consistorio agradeció la paciencia de vecinos y comercios, reconociendo que "además de las lluvias, han surgido imprevistos en la ejecución de la obra que ha ralentizado el tiempo previsto".
La duración original prevista era de cuatro meses desde octubre, lo que situaba la entrega teórica en febrero de 2026; la apertura real se produjo con aproximadamente un mes y medio de retraso.
La denuncia de VOX: encharcamiento sistemático tras las lluvias
El núcleo de la denuncia presentada por VOX no es el retraso sino el resultado visible: según el partido, cada episodio de lluvia convierte la plaza en una acumulación de enormes charcos y balsas de agua, dando una imagen que consideran incompatible con una obra recién ejecutada por casi 300.000 euros.
En su escrito registrado el 8 de abril ante el Ayuntamiento, VOX solicitó formalmente una revisión técnica exhaustiva de las obras, que se requiriera a la empresa adjudicataria la subsanación inmediata de las deficiencias en cumplimiento de las condiciones contractuales y de garantía, la adopción urgente de medidas provisionales de seguridad para evitar accidentes, y que se informara tanto a los vecinos como al propio grupo municipal de las actuaciones y plazos previstos.
¿Está la denuncia sustentada técnicamente?
La valoración objetiva de la denuncia exige distinguir lo que es constatable de lo que es interpretación política. En cuanto a los hechos, el problema de encharcamiento en plazas recién pavimentadas responde habitualmente a dos causas técnicas: un diseño insuficiente de la red de drenaje o imbornales, o una ejecución deficiente de las pendientes del pavimento. Ambos errores son detectables y corregibles, y en ambos casos la responsabilidad recae sobre la empresa adjudicataria durante el período de garantía, que en contratos de obra pública es de un año mínimo por ley.
Un elemento que refuerza la verosimilitud de la queja es que el propio Ayuntamiento reconoció que las obras avanzaron con retrasos debidos a las lluvias y a varios imprevistos durante la ejecución. Que la lluvia fuera un factor perturbador durante los trabajos y que ahora el agua se acumule en la plaza terminada apunta a una posible deficiencia en la gestión del drenaje superficial, ya sea en proyecto o en obra.
Lo que la denuncia no aporta, y sería necesario para un juicio más completo, es documentación fotográfica o técnica adjunta, datos sobre la empresa adjudicataria, o respuesta oficial del Ayuntamiento a la queja registrada el 8 de abril. Tampoco consta, en la información disponible, que el Consistorio haya respondido públicamente a las acusaciones.
El contexto político
La denuncia se enmarca en la actividad fiscalizadora habitual de VOX como grupo municipal en la oposición frente al equipo de gobierno de PSOE y Más Madrid. El partido aprovecha el caso para extender la crítica más allá de la obra concreta y cuestionar la capacidad gestora del bipartito gobernante, aunque la causa directa de las deficiencias, si se confirman, correspondería en primera instancia a la empresa constructora adjudicataria y no necesariamente a una decisión política.
Lo que resulta indiscutible es que una plaza que acaba de ser reformada por casi 300.000 euros, financiados mayoritariamente con dinero público de la Comunidad de Madrid, debería disponer de un drenaje que impida la formación de balsas de agua. Si el problema persiste sin que el Ayuntamiento haya exigido su corrección a la empresa adjudicataria dentro del período de garantía, la crítica de VOX adquiriría una base técnica y jurídica más sólida.
La segunda fase de la remodelación, centrada en la zona ajardinada, está prevista para después del verano de 2026.
