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| Las necesidades de IA de los profesionales sanitarios superan la capacidad de los sistemas de salud. Imagen: Canva |
El Future Health Index 2026 de Philips, basado en más de 2.000 profesionales sanitarios y 20.000 pacientes de 10 países, cuantifica por primera vez el impacto tangible de la inteligencia artificial en la práctica clínica diaria
10 junio 2026.- La inteligencia artificial está aportando ya un valor medible en la atención sanitaria, pero los sistemas de salud no logran seguir el ritmo de una demanda creciente. Es la principal conclusión del Future Health Index 2026 de Philips, la 11ª edición de su informe global, basado en las perspectivas de más de 2.000 profesionales sanitarios y 20.000 pacientes de 10 países.
La investigación, que constituye el mayor estudio de su tipo a escala mundial, busca medir con precisión cómo la IA está transformando las tareas cotidianas de médicos y enfermeras.
La IA ya transforma la prestación de cuidados
El estudio muestra que la IA está reconfigurando la atención hacia un modelo de equipo asistencial híbrido y ampliado. Cerca de dos tercios (65%) de los profesionales han aumentado el uso de las herramientas de IA que tienen a su disposición en el trabajo, con beneficios medibles.
El ahorro de tiempo es el dato más llamativo. Casi la mitad (46%) declara ahorrar al menos 132 horas anuales de media, el equivalente a más de tres semanas completas de trabajo. En conjunto, la IA ahorra a los profesionales unas 132 horas al año, más de 16 jornadas laborales. Además, el 50% afirma tener más capacidad para atender pacientes, de media ocho pacientes más por semana. Ese tiempo recuperado se reinvierte en trabajo clínico de mayor valor y en la relación con el paciente.
«Lo realmente alentador es que la IA ya está marcando una diferencia tangible en la práctica clínica diaria», señala Shez Partovi, Chief Innovation Officer de Philips, quien advierte no obstante de que muchos sistemas sanitarios siguen en una fase temprana de su recorrido con la IA y queda trabajo pendiente en infraestructura y formación.
Menos estrés, más confianza y una atención más segura
Al automatizar tareas rutinarias y agilizar los flujos de trabajo, la IA también reduce la carga emocional y cognitiva de los clínicos. La mitad de los encuestados (49%) refiere menos estrés laboral y dos tercios (65%) mayor confianza en la toma de decisiones. En el terreno de la seguridad del paciente, el 39% afirma que la IA ha identificado o ayudado a prevenir posibles errores médicos al menos tres veces en los últimos tres meses.
Según Ami Bhatt, Chief Innovation Officer del American College of Cardiology, los clínicos empiezan a vivir la IA no como una tecnología abstracta, sino como algo que cambia de forma significativa la seguridad clínica.
Muchos sistemas de salud van a remolque
Pese a las mejoras de eficiencia, la adopción de la IA ha dejado al descubierto carencias en la preparación de las organizaciones. Integrar la IA en la atención sigue siendo complejo, sobre todo donde los entornos de TI fragmentados y la escasa interoperabilidad dificultan un despliegue consistente entre equipos y servicios. Algunos sistemas ya obtienen retornos significativos, mientras otros no consiguen ir más allá de los programas piloto.
La brecha de formación es el gran cuello de botella: una mayoría (59%) considera que la dirección de su organización está dando los pasos adecuados, pero 7 de cada 10 (70%) denuncian una formación inadecuada, inconsistente o inexistente. Las principales necesidades formativas son verificar la exactitud de las recomendaciones de la IA, adquirir competencias técnicas de manejo y comprender la responsabilidad legal.
Pacientes más implicados y profesionales centrados en lo que aporta valor
El informe describe también un cambio en los roles. El 82% percibe o espera que su función se desplace hacia actividades de mayor valor, y el 71% cree que la IA les permitirá trabajar en el máximo de sus capacidades. Los pacientes ganan protagonismo: tres de cada cuatro clínicos (74%) afirman que los pacientes acuden a la consulta ya informados por IA, y el 63% los considera socios clave de su futuro equipo asistencial híbrido. Más de la mitad de los pacientes (56%) prevé que la IA les ayudará a asumir un papel más activo en su propio cuidado.
«El ahorro de tiempo se traduce en algo más que eficiencia operativa», apunta Carla Goulart Peron, Chief Medical Officer de Philips, quien subraya que ese tiempo recuperado mejora la calidad de las interacciones y la atención que recibe el paciente durante la consulta.
Conclusión: una tecnología que cumple, a la espera de que los sistemas la sigan
El Future Health Index 2026 retrata a un sector en transición: la IA ya está reconfigurando la atención, pero las mejoras se reparten de forma desigual. Philips sostiene que la próxima fase dependerá de una mejor implementación, integración y apoyo, combinando las herramientas adecuadas, una formación apropiada, una gobernanza clara y el liderazgo clínico. La tecnología está entregando resultados; el cuello de botella ya no es la IA, sino la capacidad de los sistemas de salud para adoptarla de forma consistente.
Sobre el Future Health Index 2026
El Future Health Index es el mayor estudio global de su tipo. Basado en investigación cuantitativa propia con más de 2.000 profesionales sanitarios y más de 20.000 pacientes de 10 países —Brasil, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Países Bajos, Arabia Saudí, Reino Unido y Estados Unidos—, el trabajo de campo se realizó entre febrero y abril de 2026. El informe completo puede descargarse en www.philips.com/futurehealthindex-2026.
