sanidad pública, ITS, infecciones de transmisión sexual, política nacional
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| La ministra de Sanidad, Mónica García, clausura la "Jornada de sensibilización y actualización en materia de infecciones de transmisión sexual (ITS)". |
Qué es la Hoja de Ruta 2026-2030 frente a las infecciones de transmisión sexual y cómo pretende frenar un repunte que en 2024 superó los 93.000 casos
La estrategia estatal combina vigilancia, autodiagnóstico y financiación de preservativos, pero su aplicación depende de las comunidades autónomas, que tienen transferida la sanidad.
10 junio 2026.- El Ministerio de Sanidad ha presentado la Hoja de Ruta 2026-2030, una estrategia destinada a contener el crecimiento sostenido de las infecciones de transmisión sexual (ITS) en España. El documento se dio a conocer junto al Informe de Vigilancia Epidemiológica 2024, elaborado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, que sitúa los diagnósticos de ese año en uno de los niveles más altos en más de una década. Este texto resume, sin valoraciones, en qué consiste la iniciativa, qué novedades aporta y cómo se prevé aplicarla.
El problema: una tendencia al alza desde hace dos décadas
En 2024 se notificaron más de 93.000 casos de las cuatro ITS sometidas a vigilancia, una cifra que aproximadamente duplica la de 2021. El desglose es el siguiente: la infección por clamidia, la más frecuente, con 41.918 casos (un 19,6% más entre 2016 y 2024); la infección gonocócica, con 37.257 casos y una tasa de 76,63 por 100.000 habitantes (con un aumento anual del 28,9% entre 2020 y 2024); la sífilis, con 11.930 casos (un 19,4% más entre 2021 y 2024); y el linfogranuloma venéreo, con 1.996 casos, concentrados sobre todo en hombres. La mayoría de los diagnósticos se producen en adultos jóvenes y afectan más a hombres que a mujeres, salvo en la clamidia, con una proporción elevada de mujeres menores de 25 años.
Según el Ministerio, este aumento responde a una combinación de factores: cambios en los comportamientos y las formas de relación sexual y, al mismo tiempo, una mejora de la vigilancia epidemiológica y del acceso a las pruebas, que afíla la detección y, por tanto, eleva el número de casos registrados. Es decir, parte del incremento refleja más contagios y parte refleja que ahora se diagnostican mejor.
Las cuatro líneas de actuación
La Hoja de Ruta se alinea con las recomendaciones de la Comisión Europea y se articula en torno a cuatro ejes. En prevención y educación, el Ministerio destinará más de 9 millones de euros a financiar preservativos para jóvenes de 16 a 22 años, una medida prevista para 2027 que se canalizaría a través de las farmacias comunitarias con la colaboración del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
En diagnóstico, se ha autorizado el primer kit de autotoma de muestras en España, que permite recoger la muestra fuera de los entornos clínicos convencionales con el objetivo de reducir barreras de acceso y mejorar la detección precoz en personas menos vinculadas a los servicios sanitarios.
En vigilancia de resistencias, se prioriza el control de la gonorrea multirresistente ante el riesgo de que aparezcan cepas que comprometan los tratamientos disponibles. Y en universalidad y acceso, se refuerza el derecho a la protección de la salud de las personas extranjeras y se impulsa la capacidad diagnóstica en la Atención Primaria.
Cómo se pretende corregir el ritmo de infecciones
La lógica del plan combina actuar sobre la transmisión y sobre la detección. Facilitar el preservativo en la franja de edad de mayor incidencia busca reducir nuevos contagios; ampliar el diagnóstico mediante la autotoma y la Atención Primaria persigue detectar antes los casos para tratarlos y cortar las cadenas de transmisión; y vigilar las resistencias pretende preservar la eficacia de los antibióticos.
El objetivo general declarado es avanzar hacia la eliminación del VIH y las ITS como problema de salud pública en 2030. Conviene señalar que una parte del éxito depende de un equilibrio delicado: a corto plazo, una mejor detección puede elevar las cifras notificadas aunque la incidencia real no aumente, por lo que la evolución de los datos deberá interpretarse con cautela durante los primeros años.
El reparto de competencias: quién hace qué
La pregunta sobre cómo se aplica una estrategia estatal cuando la sanidad está transferida tiene una respuesta institucional consolidada. En España la responsabilidad en salud pública es compartida: las comunidades autónomas son responsables de la vigilancia epidemiológica, la prevención y la asistencia sanitaria en su territorio, mientras que el Ministerio asume la coordinación nacional, la normativa básica, la política farmacéutica y la investigación. El órgano que articula esa cooperación es el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde Estado y autonomías acuerdan las estrategias comunes.
En la práctica, esto significa que la Hoja de Ruta no se impone a las comunidades, sino que el Ministerio fija objetivos comunes, aporta financiación finalista —como los 9 millones para preservativos— y autoriza las herramientas que son de su competencia, como el kit de autotoma a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. La ejecución sobre el terreno —los circuitos de diagnóstico, los programas de prevención y la actividad de la Atención Primaria— corresponde a cada servicio autonómico de salud. De ello se deriva que el grado de aplicación puede variar entre territorios según sus recursos y prioridades, un margen de desigualdad que es inherente al modelo descentralizado y que suele señalarse como uno de los principales retos de cualquier estrategia estatal de salud.
La iniciativa, además, se enmarca en un plan preexistente: el Plan Estratégico de Prevención y Control del VIH y las ITS 2021-2030, aprobado en su día por el Ministerio y las comunidades autónomas, que comparte el horizonte de 2030.
Contexto y calendario
Junto a la Hoja de Ruta se presentó la campaña de prevención “Las ITS están donde menos esperas: protégete y disfruta”, dirigida a la población general, y se acordó institucionalizar una jornada anual de sensibilización cada 6 de junio. En cuanto a los plazos, la medida de financiación de preservativos, anunciada inicialmente para 2024, se aplicará finalmente en 2027; el resto de actuaciones se desplegarán a lo largo del periodo 2026-2030. La estrategia ha contado en su elaboración con el Centro Nacional de Epidemiología, el Centro Nacional de Microbiología, sociedades científicas y organizaciones de la sociedad civil.
Fuentes: Ministerio de Sanidad y La Moncloa (nota de prensa de 8 de junio de 2026 e Informe de Vigilancia Epidemiológica de las ITS 2024 del Centro Nacional de Epidemiología-ISCIII), Plan Estratégico de Prevención y Control del VIH y las ITS 2021-2030, y medios sanitarios especializados (ConSalud, Gaceta Médica, El Español-Invertia).
Nota: este es un tema de salud sensible. La información tiene carácter divulgativo; ante cualquier duda personal conviene consultar con un profesional sanitario o con los servicios de salud sexual de la comunidad autónoma correspondiente.
