arqueología, CSIC, Tarteso, Guareña, Turuñuelo, Badajoz
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| Carro de bronce de Casa del Turuñuelo IAM - CSIC |
El hallazgo, sin paralelos conocidos fuera de la antigua Etruria, aparece junto a cerámica griega, un recipiente de alabastro egipcio y marfiles orientales en el yacimiento de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz)
30 junio 2026. — La octava campaña de excavaciones en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo ha sacado a la luz un excepcional carro de bronce con una estructura y decoración nunca vistas con anterioridad en la península ibérica. Las primeras interpretaciones del equipo investigador apuntan a que el vehículo procede de la antigua Etruria (en la actual Italia), el único lugar donde se han encontrado ejemplos similares.
Los trabajos están liderados por el Instituto de Arqueología de Mérida, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) —organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades— y la Junta de Extremadura, en el marco del proyecto Construyendo Tarteso. Delegaciones CSIC
Una pieza con iconografía mitológica vinculada a los banquetes rituales
El carro fue localizado en el sector sur del edificio principal, un área cuyas excavaciones comenzaron en el año 2015. Conserva una rica decoración figurativa: en la parte frontal aparece representado un Aqueloo —una divinidad fluvial que, por su gestualidad, podría vincularse con el inframundo—, mientras que los laterales están ornamentados con dos grifos (seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león). Toda la estructura descansa sobre dos ruedas también decoradas y está sostenida en los extremos por dos figuras humanas con los brazos alzados.
Los únicos paralelos conocidos proceden de la civilización etrusca, que vivió su máximo esplendor en Italia central entre los siglos VIII y V a. C. Aunque su función exacta está aún por determinar, el codirector de las excavaciones, Sebastián Celestino, apunta que la pieza podría estar relacionada con actividades rituales asociadas a los banquetes. De hecho, el descubrimiento se ha producido al lado de la estancia denominada 'habitación del banquete', el espacio que albergó el ágape final con el que la comunidad del Turuñuelo clausuró el edificio.
Para la codirectora Esther Rodríguez, se trata de uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C.
Importaciones que dibujan una red comercial mediterránea
Junto al carro, el equipo recuperó un destacado conjunto de materiales importados que revelan el contacto directo con el Mediterráneo oriental: una cerámica procedente de la región del Ática (Grecia), un recipiente de alabastro egipcio y marfiles decorados con representaciones de guerreros y motivos animales y vegetales. Estos objetos, según el equipo, aportan información clave para reconstruir las redes de intercambio de bienes de lujo entre el suroeste peninsular y distintos territorios del Mediterráneo durante el siglo V a. C.
Nuevas estancias en el gran edificio de adobe
Esta última campaña, en la que han participado cerca de un centenar de investigadores, se ha desarrollado durante abril y mayo, y se ha centrado en los sectores norte y sur del túmulo de 90 metros de diámetro y seis de altura bajo el cual el edificio fue sellado intencionalmente a finales del siglo V a. C. Los trabajos se han desplegado en torno a la estancia H-100, una habitación de unos 70 metros cuadrados que es la más grande excavada hasta ahora en el complejo. En el sector norte se han hallado además dos braseros y un caldero de bronce.
Concluida la fase de campo, el proyecto inicia ahora la restauración, documentación y análisis de las piezas, que se llevarán a cabo en el Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico (SECYR) de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Un yacimiento que no deja de hacer historia
El carro de bronce se suma a una serie de descubrimientos excepcionales en este enclave pacense: el mayor sacrificio de animales del Mediterráneo occidental (2017), las primeras representaciones humanas de Tarteso (2023), una placa de pizarra con escenas de guerreros y un abecedario paleohispánico (2024) y el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo occidental (2025).
Sobre el proyecto — 'Construyendo Tarteso' es un proyecto de la Agencia Estatal de Investigación, integrado en el Plan Estatal I+D+i del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que busca caracterizar la cultura material tartésica mediante el análisis arquitectónico de sus grandes edificios de adobe.

