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Los resultados de un ensayo clínico en fase II refuerzan la hipótesis de que las vacunas de patógenos vivos atenuados pueden proteger frente a enfermedades distintas a la que combaten
09 junio 2026. — Una vacuna centenaria desarrollada originalmente contra la tuberculosis ayuda a regular el azúcar en sangre en personas con determinados tipos de diabetes, permitiéndoles reducir su consumo de insulina. Así lo indican los resultados de un ensayo clínico en fase II presentados el 7 de junio en la reunión anual de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), celebrada en Nueva Orleans (Luisiana).
La vacuna estudiada, conocida como Bacillus Calmette–Guérin (BCG) en honor a los dos investigadores que la desarrollaron, se obtiene a partir de una forma debilitada de la bacteria que provoca la tuberculosis en el ganado vacuno. En la década de 1920, diversos estudios observaron que la vacuna reducía la mortalidad infantil al proteger a los niños no solo frente a la tuberculosis, sino también frente a otras infecciones mortales. Hoy, la vacuna está aprobada por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para el tratamiento del cáncer de vejiga y se investiga su uso frente a otras enfermedades, como el alzhéimer.
Un nuevo efecto beneficioso "fuera de objetivo"
El hallazgo demuestra otra capacidad de la vacuna BCG: ayudar a controlar la glucemia en personas con formas autoinmunes de diabetes, en las que el sistema inmunitario ataca las células beta del páncreas encargadas de producir insulina.
"Esto abre los ojos a una forma completamente nueva de pensar en las personas con diabetes y de lograr un buen control del azúcar en sangre sin necesidad de un nuevo dispositivo ni de una nueva máquina", afirmó la doctora Denise Faustman, investigadora médica del Hospital General de Massachusetts (Boston) que dirigió el ensayo. Según Faustman, los beneficios más amplios de esta vacuna "ya no son una casualidad".
Resultados del ensayo
El equipo estudió dos grupos de pacientes: personas con diabetes tipo 1 de "inicio juvenil" —que comienza a los 21 años o antes— y personas con diabetes autoinmune latente del adulto (LADA, por sus siglas en inglés), que suele aparecer a partir de los 30 años. En ambos grupos, la vacuna BCG redujo de forma significativa el uso de insulina.
En el grupo con LADA se inscribieron 95 personas: 68 recibieron seis dosis de la vacuna BCG a lo largo de un periodo de cinco años, mientras que el resto recibió inyecciones de placebo. La vacuna no redujo de forma medible los niveles de azúcar en sangre, pero sí disminuyó el uso de insulina en una media de casi un 3 % durante el ensayo. El dato más relevante es el contraste con el grupo de placebo, cuyo consumo de insulina aumentó una media del 22 % en ese mismo periodo.
Estos resultados sugieren que la estimulación del sistema inmunitario provocada por la vacuna protege de algún modo las células beta de las personas con LADA, evitando que se deterioren tan rápidamente como en quienes recibieron placebo.
Respaldo de la comunidad científica
Las primeras pistas sólidas sobre el potencial de la vacuna BCG en la diabetes proceden de estudios con ratones. Uno de ellos, publicado en 1990, mostró que la vacuna podía prevenir o suprimir la diabetes tipo 1 en ratones jóvenes criados para desarrollar la enfermedad.
"La importancia de este estudio es que demuestra que, al activar el sistema inmunitario con la vacuna, se consigue reducir la autoinmunidad", señaló Åke Lernmark, investigador en diabetes de la Universidad de Lund (Suecia).
Por su parte, el inmunólogo Mihai Netea, de la Universidad Radboud de Nimega (Países Bajos), calificó los hallazgos de muy prometedores: "Los datos en LADA encajan muy bien con aquellos antiguos estudios en ratones. Me parece muy emocionante e interesante".
Sobre la vacuna BCG
La BCG es una de las vacunas más antiguas en uso. La Organización Mundial de la Salud la recomienda para todos los niños nacidos en países con alta incidencia de tuberculosis o lepra. En las últimas décadas se han documentado numerosos efectos inmunológicos más amplios de la vacuna, que se está investigando en distintas formas de autoinmunidad y otras enfermedades.
Fuente: Resultados presentados por la Dra. Denise Faustman (Hospital General de Massachusetts) en la reunión anual de la Asociación Americana de Diabetes, 7 de junio de 2026, Nueva Orleans. Información basada en la cobertura de la revista Nature (9 de junio de 2026).
Nota: Se trata de resultados de un ensayo clínico en fase II presentados en un congreso científico. Como ocurre con este tipo de comunicaciones, los datos deberían interpretarse con cautela hasta su publicación revisada por pares. La vacuna BCG no está actualmente aprobada para el tratamiento de la diabetes.
