climatización aulas, Guadalajara, PSOE
El PSOE urge a pedir unas ayudas que el Gobierno municipal rechaza por considerarlas competencia regional
El plazo de la tercera convocatoria autonómica expira el 30 de junio. Torrejón de Ardoz, también gobernado por el PP, ha climatizado todas sus aulas públicas con 7 millones de euros de fondos propios.
10 junio 2026.- El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara, por boca de su concejal Isaac Urrea, ha vuelto a reclamar a la alcaldesa, Ana Guarinos (PP), que solicite las ayudas del Gobierno de Castilla-La Mancha para la climatización de los centros escolares antes de que el plazo expire el 30 de junio.
El PSOE acusa al equipo de Gobierno de permitir que el alumnado pase calor extremo en aulas “que parecen hornos” al final del curso y frío en invierno, y atribuye la negativa municipal a un “pulso” político con el Ejecutivo autonómico que preside Emiliano García-Page. Es la tercera convocatoria consecutiva a la que el Consistorio decide no concurrir, y la moción socialista que instaba a solicitarla ha sido rechazada en el Pleno en tres ocasiones, la última con el voto de calidad de la alcaldesa.
Qué son las ayudas y quién las ha pedido
La línea de subvenciones, enmarcada en el Plan de Acción frente al Cambio Climático y cofinanciada por el programa FEDER Castilla-La Mancha 2021-2027, financia la instalación en colegios públicos de infantil y primaria de sistemas de refrigeración y calefacción eficientes mediante aerotermia (bombas de frío y calor), complementables con placas fotovoltaicas de autoconsumo. La convocatoria de 2026, dotada con 16,6 millones de euros, amplió su plazo un mes, hasta el 30 de junio. A mediados de mayo se habían registrado más de 300 solicitudes por unos 28,7 millones de euros, 3,8 de ellos correspondientes a municipios de la provincia de Guadalajara, entre ellos Alovera, Marchamalo, Yebes, Tórtola de Henares o Sigüenza. En las dos convocatorias anteriores, 85 ayuntamientos de distinto signo político presentaron 117 solicitudes que movilizaron 10,5 millones de euros.
Las razones del Ayuntamiento de Guadalajara: competencias y dinero
El Gobierno municipal de PP y Vox no ha ofrecido una explicación formal en los plenos, pero su posición pública descansa en dos argumentos. El primero es competencial: el concejal de Servicios Municipales, David García, ha calificado las ayudas de “timo encubierto” al entender que la Junta pretende que los ayuntamientos paguen inversiones —como la sustitución de calderas obsoletas o la instalación de climatización— que, a su juicio, son competencia “directa y exclusiva” del Gobierno regional, titular de la política educativa. La legislación sitúa este debate en una zona gris: la normativa básica atribuye a los ayuntamientos la conservación, el mantenimiento y la vigilancia de los colegios de infantil y primaria, mientras que las obras de inversión y reforma corresponden a la administración educativa, y la instalación de equipos de climatización nuevos se sitúa precisamente en esa frontera.
El segundo argumento es económico. Aunque las ayudas cubrirían, según las cifras manejadas por la oposición, en torno al 85% del coste de las actuaciones —el PSOE cifra en 216.000 euros las ayudas dejadas de percibir—, concurrir a ellas obligaría al Ayuntamiento a aportar la cofinanciación restante, redactar y ejecutar los proyectos bajo la mecánica de justificación de los fondos europeos y, sobre todo, asumir a futuro el mantenimiento y el consumo eléctrico de los equipos, gastos que recaen en el titular del mantenimiento de los centros, es decir, en el municipio. El Consistorio defiende que ya invierte unos 600.000 euros en dos años en la conservación de los colegios y que su apuesta estructural es otra: la conexión progresiva de los centros a la Red de Calor de biomasa de la ciudad, ya en marcha en colegios como Ocejón, Alcarria, Alvar Fáñez o Sanz Vázquez, una solución que resuelve la calefacción de invierno aunque no la refrigeración de las aulas en los meses de calor.
A estos motivos se añade un componente político difícilmente separable: la relación entre el Ayuntamiento y la Junta atraviesa una etapa de confrontación abierta, con reproches cruzados sobre quién desatiende sus obligaciones en los centros escolares —el municipio señala calderas de más de 40 años que la Junta conocería desde 2019; la Junta y el PSOE local acusan al Gobierno de Guarinos de recortar el mantenimiento escolar para reforzar otras partidas—. Aceptar la subvención supondría, en la práctica, validar el modelo de la Junta y asumir como propio un gasto que el equipo de Gobierno considera ajeno; rechazarla mantiene el principio competencial a costa de que las aulas sigan sin refrigeración.
El contraste con Torrejón de Ardoz
La comparación con Torrejón de Ardoz, gobernado también por el Partido Popular, ilustra que la decisión es más política que jurídica. Su Ayuntamiento acaba de culminar, entre 2025 y 2026, la climatización de las 899 aulas de sus 21 colegios públicos —incluido el centro de educación especial Iker Casillas— con 1.669 equipos de aerotermia de bajo consumo apoyados en placas solares, una inversión de 7 millones de euros financiada íntegramente con fondos municipales que le ha convertido en la primera ciudad de España con todas sus aulas públicas climatizadas.
Conviene precisar que en la Comunidad de Madrid no existe un programa autonómico equivalente al castellanomanchego: Torrejón asumió voluntariamente, como bandera de gestión, un gasto que también allí podría considerarse impropio de la administración local. Guadalajara, en cambio, rechaza incluso una fórmula en la que la administración autonómica aportaría la mayor parte de la financiación, priorizando el principio de que cada administración pague lo suyo.
La situación, en resumen
Mientras el desacuerdo competencial persista, el resultado práctico es que los colegios públicos de la capital alcarreña afrontan otro final de curso sin sistemas de refrigeración en las aulas, a diferencia de los de más de un centenar de municipios de la región que han concurrido a las ayudas y de los de Torrejón de Ardoz, que los ha sufragado con recursos propios. El plazo para que el Ayuntamiento de Guadalajara cambie de posición y solicite la subvención de la convocatoria 2026 finaliza el 30 de junio.
