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| Embalse de Manzanares el Real. Comunidad de Madrid |
El Consejo de Gobierno autoriza la adjudicación del contrato, con una inversión de cerca de 2,6 millones de euros (sin impuestos) y un plazo de ejecución de cinco años
La consultora danesa DHI Water & Environment España desarrollará una plataforma única basada en modelos hidrodinámicos y de calidad del agua capaz de anticipar, casi en tiempo real, los fenómenos que puedan alterar el estado de los embalses y las causas que los originan.
El sistema permitirá pasar de una vigilancia reactiva a una gestión predictiva y preventiva, facilitando el ajuste del proceso de potabilización y la selección del punto de captación más adecuado en cada momento.
La herramienta refuerza la protección del abastecimiento de cerca de siete millones de personas y podrá cofinanciarse con fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
01 junio 2026.- El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha autorizado la adjudicación del contrato de asistencia técnica para desarrollar un sistema de alerta temprana destinado a monitorizar la evolución de la calidad y el volumen del agua en los 13 embalses que gestiona Canal de Isabel II. El contrato se ha adjudicado a la empresa DHI Water & Environment España, S.L. por un importe de 2.568.750 euros (sin impuestos; 3.108.187,50 euros con impuestos incluidos) y tendrá un plazo de ejecución de cinco años.
El objetivo es disponer de una herramienta eficaz que ayude a adoptar decisiones operativas ágiles sobre la gestión de estas reservas prácticamente en tiempo real. Para ello, el sistema se apoyará en modelos matemáticos y realizará predicciones a muy corto plazo sobre cómo evolucionarán tanto la calidad como la cantidad de agua almacenada.
¿Es un sistema novedoso o importado?
La respuesta honesta es las dos cosas a la vez, según el marco de referencia, y conviene argumentarlo con precisión para no caer en el relato promocional ni en el escéptico.
La tecnología y el método son importados y maduros, no una invención propia. DHI es una organización danesa con más de 60 años de historia, presencia en 26 países y en torno a 1.100 ingenieros; su suite MIKE (MIKE 3 para hidrodinámica tridimensional, MIKE ECO Lab para procesos de calidad/biogeoquímica, y módulos de operaciones y alerta como MIKE WaterNet Advisor) es uno de los estándares mundiales en modelización del agua. El paradigma de "gemelo digital + pronóstico + alerta temprana" aplicado a embalses y agua potable lleva años desplegándose internacionalmente: pronóstico de floraciones de cianobacterias, predicción de clorofila-a con 7-14 días de antelación, acoplamiento con SCADA en tiempo real, etc. Es decir, ni el concepto ni el software nacen en Madrid; se adquieren de un proveedor de referencia que ya los aplica en medio mundo. Que solo se presentara una oferta refuerza esta lectura: hay muy pocos actores capaces de ejecutar algo así, y el mercado lo sabe.
Pero su aplicación sí es pionera en el contexto español, y ahí reside la novedad real. En España, la vigilancia del agua se ha apoyado tradicionalmente en redes de monitorización y telemetría (los sistemas tipo SAIH/SAICA de las confederaciones) que son fundamentalmente reactivas: miden lo que ocurre, no lo que va a ocurrir. Existen pilotos de gemelo digital en redes de distribución urbana (por ejemplo en Valencia) y proyectos de investigación con IA, pero integrar toda una red de 13 embalses de un gran operador en una única plataforma predictiva de calidad del agua en tiempo casi real es un salto cualitativo poco común en el país. La novedad, por tanto, no está en inventar la herramienta, sino en el alcance (red completa, no un embalse aislado), en pasar de una gestión reactiva (muestreo manual quincenal) a una predictiva y preventiva, y en orientar el modelo directamente a decisiones operativas de potabilización y captación.
En síntesis: es tecnología importada y consolidada, con una implantación que sí resulta innovadora a escala nacional. La etiqueta de "innovadora" que usa Canal es defendible si se entiende referida a la aplicación y la escala, no a la invención del método. Un matiz prudente de cara a la comunicación pública: conviene no vender el sistema como una solución infalible "en tiempo real" —los propios modelos trabajan con incertidumbre y a "muy corto plazo"— y recordar que sigue dependiendo de la calidad de los datos de entrada (sondas, muestreo, predicción meteorológica) que lo alimentan.
Cómo funcionará: un “gemelo digital” de cada embalse
La solución se sustentará sobre tres pilares: los datos observados y pronosticados relativos al volumen y la calidad del agua; los modelos matemáticos que reproducen los procesos hidrológicos, hidrodinámicos y bioquímicos que ocurren en las cuencas y los embalses; y un sistema inteligente de ayuda a la toma de decisiones en tiempo casi real. En conjunto, funcionará como una réplica digital de cada embalse que, alimentada con datos reales, proyecta su estado en las horas y días siguientes.
Para afinar esas predicciones, la herramienta tendrá en cuenta las características de cada cuenca, las propiedades del suelo sobre el que se asienta y la capacidad de saturación de los terrenos del embalse, con el fin de evaluar cómo influyen las precipitaciones en función de su frecuencia e intensidad.
Qué vigilará y para qué servirá
El estado de los embalses puede verse condicionado por fenómenos muy diversos según la cuenca: el arrastre de sedimentos, la contaminación por vertidos incontrolados, los efectos de determinados usos del suelo como la ganadería o la agricultura, la presencia masiva de aves migratorias y sus deposiciones, o la proliferación de algas, entre otros. El nuevo sistema permitirá prever tanto los efectos de estos fenómenos como las causas que los originan, identificar los patrones de comportamiento esperables en cada situación y actuar de forma preventiva y anticipada.
Gracias a esa capacidad de anticipación, Canal de Isabel II podrá adaptar el proceso de potabilización previo al consumo y seleccionar, en cada momento, el punto de captación más adecuado según las condiciones del recurso hídrico, lo que se traduce en una gestión más segura y eficiente del agua que llega a los hogares.
De un embalse a toda la red, en una plataforma única
El proyecto parte de un trabajo previo: Canal de Isabel II ya había modelizado tridimensionalmente la hidrodinámica y la calidad del agua del embalse de Manzanares El Real. Con esta iniciativa, optimizará y extenderá esa herramienta al resto de infraestructuras e integrará toda la información en una plataforma única.
En la actualidad, la vigilancia combina la medición continua de caudales y del nivel acumulado, la toma manual de muestras cada dos semanas para su posterior análisis y el uso de sondas que supervisan de forma automática varios parámetros a distintas profundidades. Con el nuevo sistema aumentarán tanto la periodicidad de las observaciones como el número de factores analizados, perfeccionando la gestión de un recurso que permite abastecer a cerca de siete millones de personas en la región.
Marco del contrato
El contrato se ha tramitado mediante procedimiento abierto sujeto a regulación armonizada, con publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. La actuación está asociada al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y podrá cofinanciarse con fondos europeos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, la respuesta de la Unión Europea a la pandemia de COVID-19.
