Consejo de la Juventud, Mesa de Políticas de la Juventud, Comunidad de Madrid
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| La presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en el pleno de la Asamblea de Madrid Sergio Pérez / Efe |
El Consejo de Gobierno aprueba un nuevo órgano colegiado adscrito a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales para coordinar las actuaciones dirigidas a los jóvenes. La medida culmina la supresión del anterior Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid, decisión que generó protestas del tejido asociativo, los sindicatos y la oposición.
13 junio 2026.- El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado la creación de la Mesa de Políticas de la Juventud, un órgano adscrito a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales concebido como espacio de colaboración y coordinación para el diseño y el seguimiento de actuaciones dirigidas a este colectivo.
Según el Gobierno regional, la Mesa tiene como objetivo desarrollar iniciativas y proyectos que favorezcan las oportunidades y el bienestar de los jóvenes madrileños en los ámbitos personal, familiar, social, educativo, económico, cultural y de participación en la vida pública. El Ejecutivo subraya que servirá también como punto de encuentro e información de los proyectos de las distintas consejerías y de las entidades que la integren, y que realizará un seguimiento periódico de las acciones y del cumplimiento de objetivos.
Composición y funcionamiento
La Mesa estará integrada por una Presidencia, una Vicepresidencia, una Secretaría y diversas vocalías. Entre ellas figurarán cinco representantes de entidades y asociaciones juveniles, un miembro de cada una de las consejerías del Gobierno regional, tres representantes del ámbito municipal designados por la Federación de Municipios de Madrid y un representante de una organización de personas mayores propuesto por el Consejo Regional de Mayores.
Todos sus integrantes serán nombrados por un periodo de cuatro años. El pleno se reunirá, al menos, dos veces al año con carácter ordinario, y podrá convocarse de forma extraordinaria a iniciativa de la Presidencia o a propuesta de, al menos, un tercio de las vocalías. A sus sesiones podrán ser invitados expertos y representantes de los ámbitos educativo, universitario, asociativo juvenil u otros sectores implicados.
Antecedente: la supresión del Consejo de la Juventud
La creación de la Mesa no constituye un órgano enteramente nuevo, sino que sustituye al Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid (CJCM), suprimido por la Ley 8/2024, de 26 de diciembre, de medidas para la mejora de la gestión pública, con efectos desde el 28 de diciembre de 2024. Esa misma norma previó la creación, en el plazo de un año, de un órgano colegiado sin personalidad jurídica que lo reemplazara, función que cumple ahora la Mesa.
La diferencia entre ambas figuras es relevante. El CJCM era una entidad pública con personalidad jurídica propia y gobierno autónomo de las asociaciones juveniles, mientras que la Mesa es un órgano colegiado adscrito a la Consejería y de miembros designados por la Administración y por las entidades llamadas a participar.
La supresión y posterior reemplazo del Consejo se inscribe en una trayectoria de idas y venidas. El primer Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid se creó en 1986 y fue reformulado en el año 2000. Quedó extinguido en 2010, durante la presidencia de Esperanza Aguirre, y fue restablecido por la Ley 8/2017, de 27 de junio, bajo el Gobierno de Cristina Cifuentes. La Ley 8/2024 lo suprimió de nuevo. El Ejecutivo autonómico ha justificado la medida en la necesidad de racionalizar el gasto público y mejorar la eficiencia administrativa, y ha sostenido que la ley de 2017 no cumplió los objetivos esperados.
Reacciones y controversia
La decisión de suprimir el Consejo y articular el nuevo órgano ha sido objeto de críticas por parte del tejido asociativo juvenil, los sindicatos y los grupos de la oposición.
El propio Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid denunció en su momento que la supresión suponía "un golpe a la independencia representativa", afirmó que la decisión no se había consensuado con la entidad y advirtió del riesgo de que un órgano de miembros designados restara representatividad democrática. En octubre de 2024, miembros de las asociaciones integradas en el CJCM se concentraron ante la Asamblea de Madrid, en un acto al que asistieron el entonces líder del PSOE madrileño, Juan Lobato; la líder de Más Madrid, Manuela Bergerot, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, que expresó su rechazo a la medida.
Durante el trámite de consulta pública del decreto, organizaciones como CCOO de Madrid, Scouts de Madrid-MSC y la Unión de Radios Comunitarias de Madrid (URCM) presentaron alegaciones. CCOO advirtió de que el nuevo órgano corría el riesgo de resultar "meramente simbólico" y reclamó que se le dotara de funciones concretas y vinculantes, de la capacidad de emitir informes preceptivos sobre las políticas juveniles y de un carácter colegiado, estable y con independencia funcional.
Sobre el alcance del anterior Consejo existen cifras dispares: la ministra Sira Rego cifró en más de 500 las asociaciones y en más de 60.000 los jóvenes representados, mientras que el propio CJCM y diversas informaciones situaban en más de 40 las organizaciones integradas.
Posición del Gobierno regional
La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales ha defendido que la Mesa nace con la voluntad de constituir un espacio en el que "todos se sientan representados" y que promueva la implicación real de los jóvenes en la sociedad. El Gobierno autonómico sostiene que el nuevo órgano ofrecerá vías de participación a asociaciones, federaciones y entidades juveniles de la región y que mejorará la coordinación entre las distintas consejerías en materia de juventud.
El peso de la voz juvenil en la composición de la Mesa
Más allá del relato institucional, la composición prevista plantea una cuestión de fondo sobre el peso real que tendrán las entidades juveniles en el nuevo órgano.
La aritmética interna apunta a una presencia minoritaria de la juventud asociada. El Gobierno regional cuenta actualmente con nueve consejerías, y el órgano prevé un vocal por cada una de ellas. A esos nueve representantes institucionales se suman, presumiblemente, la Presidencia, la Vicepresidencia y la Secretaría de la Mesa —que en un órgano adscrito a la Consejería suelen recaer en la propia Administración—, además de los tres representantes del ámbito municipal y el de las personas mayores. Frente a ese bloque, que ronda la quincena de voces, las asociaciones juveniles disponen de cinco vocalías, en torno a una cuarta parte del total. En esa configuración, una posición compartida por todas las entidades juveniles sería, por diseño, minoritaria dentro del pleno.
Ahora bien, el número de asientos no es el único factor, ni necesariamente el principal. La Mesa se define como un espacio de coordinación, información, debate y propuesta, no como un órgano con capacidad decisoria. En un cuerpo de naturaleza consultiva, ser minoría afecta sobre todo a la capacidad de fijar la agenda y de condicionar las conclusiones, pero el factor determinante es si sus pronunciamientos tienen carácter vinculante. Esa es, precisamente, la objeción central que plantearon organizaciones como CCOO de Madrid durante la consulta pública: reclamaron funciones concretas y vinculantes, la posibilidad de emitir informes preceptivos y una independencia funcional que, de no garantizarse, dejaría al órgano en un plano simbólico con independencia del número de vocalías.
A ello se añade un cambio cualitativo respecto al modelo anterior. El Consejo de la Juventud no era un foro mixto en el que las asociaciones constituyeran un bloque más: era una entidad con personalidad jurídica propia, gobernada por las propias organizaciones juveniles. El tránsito hacia la Mesa no supone, por tanto, pasar de mucha a poca representación dentro de un mismo modelo, sino sustituir un órgano de la juventud por un órgano de la Administración con presencia de la juventud.
Queda un elemento decisivo pendiente de verificación. En el momento de redactar esta nota, el decreto de creación de la Mesa había sido aprobado por el Consejo de Gobierno, pero su texto articulado no constaba aún publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, por lo que no ha podido confirmarse desde la fuente oficial el mecanismo concreto de designación de las cinco vocalías juveniles: si serán elegidas por las propias entidades mediante un proceso autónomo o designadas por la Consejería en función de criterios de representatividad. Como referencia, el extinto Consejo de la Juventud seleccionaba a sus entidades miembro atendiendo a su representatividad y número de personas asociadas. El alcance real de la participación juvenil en la Mesa dependerá en buena medida de cómo resuelva el decreto esta cuestión, junto con el carácter vinculante o meramente consultivo de sus funciones.
Nota: este documento es una pieza informativa de carácter divulgativo elaborada a partir de la nota de prensa de la Comunidad de Madrid del 13 de junio de 2026, del Boletín Oficial del Estado, del Portal de Participación de la Comunidad de Madrid y de informaciones publicadas en medios de comunicación entre octubre de 2024 y junio de 2026. Recoge tanto la versión oficial del Gobierno regional como las posiciones críticas, con el fin de ofrecer una información contextualizada.
