Khadija Amin era presentadora de la Televisión Pública afgana y tuvo que huir de Kabul en agosto del 2021. El próximo miércoles 24 de junio ...
Khadija Amin era presentadora de la Televisión Pública afgana y tuvo que huir de Kabul en agosto del 2021.
El próximo miércoles 24 de junio, Coslada acogerá la presentación del libro Sin velo. Una mujer libre contra los talibanes, escrito por Khadija Amin y Mónica Nion, en un acto que contará con la presencia de ambas autoras. La cita, organizada por la Asociación Obatalá en colaboración con la Concejalía de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de Coslada, tendrá lugar a las 19:00 horas en el CIDAM, el Centro de Información, Documentación y Asesoramiento a la Mujer, ubicado en la Plaza de Dolores Ibárruri, 1 (Metro La Rambla).
Sin velo es un relato que combina memoria personal y análisis político para narrar la experiencia de las mujeres afganas bajo el régimen talibán. El libro se articula como un pulso entre el exilio y la determinación por recuperar derechos esenciales: la voz, el cuerpo, la educación, el trabajo y la libertad de movimiento. Desde Kabul hasta Madrid, la obra entrelaza la historia íntima de su protagonista con el contexto social y jurídico que ha marcado la vida de millones de mujeres en Afganistán.
La obra se abre con un retrato preciso del presente afgano, donde más de un centenar de edictos han ido restringiendo progresivamente la vida de las mujeres. Relatores de la ONU han descrito este sistema como un apartheid de género, un régimen que limita o prohíbe estudiar, trabajar, desplazarse sin acompañante masculino e incluso recibir atención médica. En 2023, un informe del Consejo de Derechos Humanos consolidó esta definición, señalando la existencia de un orden sostenido por actos inhumanos y una segregación deliberada.
En ese marco se sitúa la historia personal de Khadija Amin, periodista y presentadora de televisión en Kabul. El libro reconstruye el derrumbe del país en agosto de 2021 desde dentro de un plató, donde la redacción vivía entre la incertidumbre y la sensación de última vez. La huida ocupa un lugar central en el relato: el aeropuerto abarrotado, la noche sobre el cemento, la tensión en Abbey Gate y el embarque a oscuras que culmina con la llegada a Torrejón de Ardoz, convertida de pronto en sinónimo de refugio y supervivencia. La narración evita la épica y se centra en la minuciosidad de quienes solo pueden pensar en llegar con vida al siguiente paso.
El libro también mira hacia España, no como un final feliz, sino como un comienzo complejo. Amin describe la integración como un territorio de luces y sombras: hospitalidad y obstáculos, gratitud y cansancio. Aparecen las dificultades para acceder a un empleo estable, los retrasos en la homologación de títulos, la discriminación por el uso del hiyab, la barrera del idioma y la búsqueda de vivienda como desafío cotidiano. El texto plantea preguntas de fondo: qué significa empezar de cero cuando el cuerpo arrastra la guerra y el expediente administrativo aún pesa, y qué lugar ocupa una democracia que acoge, pero también exige una disciplina que a veces deja sin aire.
Desde su llegada en 2021, Khadija Amin ha convertido su biografía en plataforma y su oficio en herramienta. Ha participado en actos públicos, fundado una asociación y coordinado una red de apoyos que ha permitido rescatar a mujeres en riesgo refugiadas en Pakistán. Gracias a ese trabajo, decenas de periodistas, abogadas y policías han logrado llegar a salvo junto a sus familias. El libro denomina este esfuerzo activismo infinito, una expresión que resume la persistencia y la vulnerabilidad de una tarea que no se detiene. En paralelo, la esperanza adopta una forma inesperada: la solicitud de nacionalidad por carta de naturaleza, un proceso burocrático que persigue un objetivo íntimo y urgente, el reencuentro con sus hijos.
Para Teresa García Escanciano, representante de Obatalá en el Consejo de la Mujer de Coslada, la presencia de Amin en la ciudad es “una suerte y un recordatorio necesario”. “Khadija es una mujer incansable que saca fuerzas para defender y ayudar a sus compatriotas afganas, niñas y mujeres a las que los talibanes quieren mantener encerradas y en silencio. No quiere que el mundo olvide el apartheid por razón de sexo en el que sobreviven”, afirma. Sobre el libro, destaca que “cuenta cómo ha sido su vida, su infancia, sus sueños y su lucha por la libertad y el conocimiento, enfrentándose a los prejuicios de su sociedad. El precio que ha pagado es demasiado alto”.
La presentación del próximo 24 de junio se perfila así como un espacio de reflexión, memoria y compromiso colectivo con los derechos humanos y la libertad de las mujeres afganas.