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| Anita Wonham |
GOLPE Y LATIDO
Intento detener la hemorragia
de la emoción al escuchar tu nombre.
A veces es el golpe.
A veces es latido,
como la luna de esta madrugada
que revienta de amor
en plenitud esférica.
Como ella, yo mendigo
la luz, y me regalas
tus miradas de fuego al otro lado.
(Sime ves, llora, Editorial Icono 14, 2023).
Si me ves, llora, de Anita Wonham
Reseña literaria
Hay títulos que son, ya de por sí, un poema. Si me ves, llora lo es. La frase remite a las llamadas «piedras del hambre», rocas que yacen en el lecho de algunos ríos europeos y que solo emergen cuando la sequía rebaja las aguas hasta lo extremo; la más antigua, hallada en la cuenca del Elba y fechada en 1616, lleva grabada en alemán esa misma advertencia: si me ves, llora. Wonham toma ese aviso ancestral —una memoria de catástrofe escrita por quienes vivieron las grandes sequías— y lo convierte en el umbral de su cuarto poemario. La elección no es decorativa: anuncia un libro que entiende la palabra poética como inscripción, como huella que solo se revela cuando algo se ha secado o se ha vaciado lo suficiente para dejarla a la vista.
El libro, publicado por Icono 14 editorial en abril de 2023, reúne cuarenta y seis poemas repartidos en dos partes que funcionan como dos respiraciones distintas. La primera, «En la piel del mundo», constituye la incursión de la autora en la ecopoesía y toma prestada una metáfora del naturalista y activista Joaquín Araújo. Es la zona más cívica y más airada del conjunto: aquí la voz se vuelve hacia el planeta herido, hacia la sequía, la lluvia ácida, la ceniza, el escepticismo ante el cambio climático. En los poemas de esta sección que han circulado, el tono no es el del lamento contemplativo sino el de la increpación; la naturaleza no aparece como paisaje sino como cuerpo agredido, y el yo poético se interpela a sí mismo y al lector con una urgencia que esquiva el sermón gracias a una imaginería corrosiva —pestañas «bisiestas», rescoldos, vómito de ceniza— que prefiere la incomodidad sensorial al eslogan. Es, en el mejor sentido, una poesía que no quiere consolar.
La segunda parte, «En la costra de mi piel», repliega esa mirada desde el mundo hacia el adentro. El propio juego de títulos —de la «piel del mundo» a la «costra de mi piel»— traza el arco del libro: de lo planetario a lo íntimo, de la herida ecológica a la herida personal, como si la cicatriz del mundo y la del cuerpo fueran la misma materia leída a dos escalas. Esa correspondencia es el mayor acierto estructural del poemario, porque evita que las dos secciones se lean como compartimentos: la ecología deja de ser un «tema» para volverse una manera de habitar también lo afectivo.
El libro no pasó inadvertido en su género: fue finalista, con el segundo premio, del I Certamen Internacional de Ecopoesía del Valle del Jerte en diciembre de 2022, y se presentó en el marco del festival de ecopoesía de Navaconcejo y Cabezuela del Valle, un contexto de identidad rural, pensamiento crítico y mirada feminista que encaja con la trayectoria de la autora.
Si cabe señalar un riesgo, es el propio de toda poesía de denuncia: cuando la indignación aprieta demasiado, la imagen puede ceder terreno al mensaje. Lo interesante de Wonham es que parece consciente de ese filo y lo trabaja con ironía —el guiño al «hashtag» y a la «frivolidad» en algún poema indica una poeta que desconfía de la solemnidad—. Si me ves, llora es, en suma, un libro de doble fondo: una elegía ambiental que se atreve a ser incómoda y, debajo, una indagación íntima sobre lo que en nosotros también se agrieta y se seca. El título lo dice todo: la poesía, como la piedra del hambre, solo se deja leer cuando el nivel del agua ha bajado lo bastante.
Anita Wonham: breve biografía
Anita Wonham es una poeta española vinculada al mundo audiovisual antes que al estrictamente literario. Desarrolló parte de su carrera en Televisión Española, donde trabajó como directora de documentales, y ejerció como profesora de escritura creativa y de guion audiovisual en el Instituto Oficial de Radio y Televisión. Esa doble formación —la imagen y la palabra— se percibe en una poesía atenta al detalle visual y al montaje de las emociones.
Su obra poética se ha ido construyendo a lo largo de varios títulos en los que reaparecen, con insistencia, la mujer, el deseo, el desgarro amoroso y, más recientemente, la conciencia ecológica. Entre sus poemarios figuran Rimas y venenos (2020), Las noches de Nina, Corsé y Jaque a la dama, este último un libro bilingüe en español e italiano escrito junto al poeta italiano Matteo Barbato y estructurado en tres movimientos —«Cuando el amor es silencio», «En tu piel» y «En tu deseo»— que recorren la mujer, el dolor amoroso y la pulsión del deseo.
Con Si me ves, llora (Icono 14, 2023), su cuarto poemario, Wonham ensancha ese territorio íntimo hacia lo colectivo y lo ambiental, estrenándose en la ecopoesía sin renunciar a la carga sensorial y a la franqueza emocional que caracterizan el resto de su escritura. Ha participado además en recitales y encuentros literarios en distintos puntos de España, donde suele llevar su poesía a la voz alta, en diálogo con la música y con otras autoras.

