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"Las olas de calor han llegado para quedarse, hasta que cerremos el grifo a las emisiones globales", dice Samantha Burgess, subdirectora del Servicio de Cambio Climático Copérnico de Europa. "Son más frecuentes, más intensas y duran más."
Europa se está calentando el doble de rápido que la media mundial, y los científicos intentan comprender los complejos factores que determinarán si el calor sofocante de este año debe considerarse 'la nueva normalidad'.
01 julio 2026.- La ciencia confirma que Europa se calienta al doble de velocidad que la media mundial. La segunda ola de calor sin precedentes de 2026 vuelve a batir récords y refuerza la advertencia de los expertos: este tipo de episodios serán cada vez más frecuentes, intensos y duraderos.
Mientras una nueva ola de calor extrema recorre el continente, muchas personas se hacen la misma pregunta: ¿es esto lo normal a partir de ahora? La respuesta de la comunidad científica es cada vez más clara. Europa es el continente que más rápido se está calentando de todo el planeta, a un ritmo que duplica la media global. Lo que hace unas décadas era excepcional se ha convertido en un fenómeno recurrente.
Qué está pasando
Europa vive en 2026 su segunda ola de calor sin precedentes del año. Según los científicos consultados por la revista Nature, un episodio de cuatro o cinco días con Londres acercándose a los 40 °C es una anomalía notable. "No es más que fenomenal", resume la climatóloga Sarah Perkins-Kirkpatrick, que subraya lo extraordinario de estos valores. Aun así, los investigadores advierten de que los europeos deberán acostumbrarse a ver más episodios como este a medida que avance el calentamiento global.
Las cifras de esta ola de calor hablan por sí solas: Francia registró su día más caluroso de la historia, con 44,3 °C en la localidad de Pissos, y al menos 54 personas murieron por el calor o ahogadas al intentar refrescarse en ríos y embalses. Un análisis del grupo World Weather Attribution que examinó 854 ciudades europeas —donde vive el 30 % de la población del continente— concluyó que casi la mitad de ellas han batido o batirán su récord histórico de estrés térmico durante este mes. En países como la República Checa, Lituania y Luxemburgo, todas las ciudades analizadas alcanzaron máximos sin precedentes.
El dato de fondo: el doble de rápido
Más allá de una ola de calor concreta, la tendencia de fondo es la que preocupa a los científicos. Los informes del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S/ECMWF) y de la Organización Meteorológica Mundial son contundentes: desde la década de 1980, Europa se calienta más del doble de rápido que la media mundial.
Algunas cifras clave para entender la magnitud:
- Europa se ha calentado ya alrededor de 2,5 °C respecto a los niveles preindustriales, muy por encima del aumento medio global, situado en torno a 1,3–1,4 °C.
- El continente se calienta a un ritmo aproximado de 0,53 °C por década desde mediados de los años noventa, frente a los 0,26–0,27 °C por década de la media mundial.
- El Ártico es la región que más rápido se calienta de la Tierra, con cerca de 0,7 °C por década, y parte de Europa se adentra en él.
- En 2025, al menos el 95 % del continente registró temperaturas por encima de la media, y los mares europeos alcanzaron su temperatura superficial más alta jamás medida, por cuarto año consecutivo.
Como resume el climatólogo Erich Fischer, del ETH de Zúrich: "Lo que antes era raro se ha convertido en un fenómeno habitual." Los récords, añade, se rompen constantemente y por márgenes enormes; sería como un saltador de altura que batiera la plusmarca por medio metro en lugar de por uno o dos centímetros. Otro experto, Zeke Hausfather, de Berkeley Earth, lo expresa así: "Es algo que resulta clamorosamente obvio en los datos."
Por qué Europa se calienta más deprisa
Los científicos señalan varios factores que se combinan y explican por qué el continente va por delante del resto del mundo:
- Cambios en la circulación atmosférica, que favorecen olas de calor de verano más frecuentes e intensas.
- La reducción de la contaminación del aire: las leyes de calidad del aire desde los años ochenta han disminuido los aerosoles, unas partículas que reflejaban parte de la radiación solar y ayudaban a formar nubes. Con menos aerosoles, llega más sol a la superficie y hay menos nubosidad.
- La sequedad del suelo, que reduce el efecto refrescante de la evaporación.
- La disminución de la nieve y el hielo, que al reflejar menos luz solar (el llamado efecto albedo) acelera aún más el calentamiento.
- La geografía: buena parte de Europa se extiende hacia el Ártico, la región que más rápido se calienta del planeta.
En el caso concreto de esta ola de calor, algunos científicos apuntan a que, cuando bajan las temperaturas de la superficie del Atlántico Norte —como está ocurriendo ahora—, el aire caliente procedente del norte de África y el Sáhara puede quedar "atrapado" temporalmente sobre Europa.
¿Ha cambiado el clima de Europa?
Es el debate que los investigadores mantienen abierto. Lo que muchos sí sostienen es que Europa habría empezado a transitar hacia un clima distinto ya en la década de 1980. "Especialmente desde 1980, se ha producido un enorme repunte de las temperaturas en Europa", señala Hausfather.
El mensaje final de los expertos es a la vez una advertencia y una guía de acción. Como resume Samantha Burgess, del Servicio de Cambio Climático de Copernicus: "Las olas de calor han venido para quedarse, hasta que cerremos el grifo de las emisiones globales. Son más frecuentes, más intensas y duran más tiempo." Dicho de otro modo: la magnitud del calor futuro depende, en buena parte, de la rapidez con la que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.
Sobre esta información. Esta nota divulgativa se basa en el reportaje explicativo de la revista Nature (26 de junio de 2026), en el análisis del grupo World Weather Attribution y en el informe European State of the Climate 2025, elaborado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S/ECMWF) junto con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), así como en datos de la Comisión Europea. Las cifras pueden variar ligeramente según el conjunto de datos y el periodo de referencia utilizado.
Nota sobre salud: durante los episodios de calor extremo, las autoridades sanitarias recomiendan hidratarse con frecuencia, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a las personas mayores, la infancia y quienes padecen enfermedades crónicas.
