El techo de la derecha y el suelo de la izquierda: qué dicen los votos andaluces de 2018 a 2026
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| Juanma Moreno toma posesión como presidente de la Junta de Andalucía de la XIII tercera legislatura en su tercer mandato consecutivo al frente del Gobierno andaluz - JOAQUÍN CORCHERO/EUROPA PRESS |
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se ha comprometido este domingo en su toma de posesión del cargo por tercer mandato consecutivo a ser "fiel a sí mismo" y a lo que ha definido como "vía andaluza" del diálogo tras su pacto de gobierno con Vox, al que ha…
— lacronicadelhenares (@lacronicadelhe3) July 5, 2026
Análisis de la evolución del voto conservador, progresista y de centro en las tres últimas elecciones al Parlamento de Andalucía, atendiendo a los votantes que se suman en cada convocatoria.
05 julio 2026.- Juanma Moreno ha tomado posesión de nuevo como presidente de la Junta de Andalucía tras las elecciones del 17 de mayo de 2026, en las que el PP volvió a ganar con claridad —53 escaños— pero perdió la mayoría absoluta y necesitó a Vox para su investidura. El resultado invita a una pregunta que va más allá del titular de la noche electoral: ¿hacia dónde se mueve realmente el electorado andaluz? Para responderla no basta con mirar quién gana; hay que seguir el rastro de los votos, y sobre todo de los votantes nuevos que entran en el censo activo en cada convocatoria.
Agrupando las fuerzas en tres bloques —conservador (PP y Vox), progresista (PSOE y las candidaturas a su izquierda, Adelante Andalucía y Por Andalucía) y el centro que encarnó Ciudadanos—, los datos oficiales dibujan una historia menos lineal de lo que sugiere la sucesión de victorias populares.
Un dominio real, pero que pierde fuelle
En términos absolutos, la fotografía es nítida: el bloque conservador ha crecido en cada una de las tres citas, pasando de 1.147.385 votos en 2018 a 2.085.890 en 2022 y a 2.312.454 en 2026. El bloque progresista, en cambio, describe una uve: se hundió de 1.596.838 a 1.341.312 votos entre 2018 y 2022 y remontó hasta 1.613.060 en 2026, situándose así muy cerca de donde estaba ocho años atrás. Hoy PP y Vox aventajan a la izquierda en unos 700.000 votos, una distancia considerable.
Pero ese liderazgo, siendo indiscutible, ha dejado de ampliarse. La ventaja conservadora alcanzó su máximo en 2022 (+744.578 votos) y se ha reducido ligeramente en 2026 (+699.394). Es un matiz importante: el bloque de la derecha sigue sumando papeletas en cifras absolutas, pero ha perdido velocidad, mientras el de la izquierda ha recuperado prácticamente todo el terreno que cedió en 2022.
Ciudadanos, la pieza que explica el salto de 2022
La clave para entender la tendencia está en el hueco naranja del gráfico. En 2018, Ciudadanos era una fuerza de peso en Andalucía: 661.371 votos, casi el triple que los 396.607 de un Vox entonces emergente. En 2022 se desplomó a 121.567 y en 2026 ya no concurrió con relevancia.
Ese derrumbe es decisivo porque el gran salto del bloque conservador se produjo entre 2018 y 2022, en un ciclo en el que la participación apenas se movió: solo 28.193 votantes más. En ese periodo la derecha ganó 938.505 votos mientras Ciudadanos perdía 539.804 y la izquierda otros 255.526. Dicho de otro modo: buena parte del avance que dio a Moreno la mayoría absoluta de 2022 no fue movilización nueva, sino reabsorción del voto centrista hacia el PP. Fue un trasvase extraordinario e irrepetible, porque en 2026 ya no quedaba caudal centrista que reconvertir.
Cuando llegan votantes de verdad, el reparto cambia
El contraste con el ciclo siguiente es revelador. Entre 2022 y 2026 la participación sí subió con fuerza, del 56,13 % al 64,84 %: casi 490.000 votantes nuevos acudieron a las urnas. Y ahí el reparto se invirtió respecto al patrón anterior. De ese caudal de nuevos votos, el bloque progresista captó 271.748 frente a los 226.564 del conservador. No fue suficiente para disputar el gobierno —la derecha partía de una base muy superior—, pero sí para estrechar la distancia y devolver a la izquierda a niveles de 2018.
La lectura combinada es, por tanto, doble. Cuando el electorado permaneció estable (2018-2022), la derecha creció engullendo a su propio centro. Cuando el electorado se amplió (2022-2026), fueron los nuevos votantes de perfil progresista quienes crecieron algo más deprisa. La hegemonía conservadora se consolidó con una operación de fontanería interna del bloque de derechas; su continuidad, en cambio, dependerá de a quién movilicen los que hasta ahora se quedaban en casa.
Conclusiones, con las cautelas necesarias
De los datos se desprenden tres conclusiones sostenibles. Primera: el bloque conservador mantiene una ventaja amplia y ha ganado votos en las tres convocatorias, de modo que hablar de su declive sería prematuro. Segunda: esa ventaja ha tocado techo y ha empezado a reducirse, porque el impulso de 2022 se apoyó en un fenómeno no reproducible —la desaparición de Ciudadanos—. Tercera: el bloque progresista, tras su peor resultado en 2022, ha recuperado su suelo histórico y ha captado la mayor parte del voto nuevo del último ciclo, lo que sugiere un margen de recorrido si logra sostener la movilización.
Conviene, no obstante, tomar estas cifras como tendencia y no como aritmética exacta. Dejar a Ciudadanos fuera de los dos bloques ideológicos penaliza ópticamente a la derecha en 2018: si se contabilizara el bloque de investidura de aquel año (PP, Cs y Vox sumaban 1,8 millones de votos), el centro-derecha ya superaba a la izquierda antes del sorpasso de 2022, que resultaría así menos abrupto. Además, las coaliciones de izquierda cambian de nombre y composición entre convocatorias, y las cifras de participación no son del todo homogéneas por el distinto tratamiento del censo de residentes ausentes.
Con esas salvedades, el balance de ocho años deja una Andalucía en la que la derecha gobierna con solvencia pero ya sin la holgura de 2022, y una izquierda que ha frenado su caída y vuelve a pelear por cada votante nuevo. La próxima cita dirá si el techo conservador se confirma o si 2026 fue solo una pausa.
Evolución de tres bloques en las elecciones andaluzas de 2018, 2022 y 2026: conservador (PP+Vox), progresista (PSOE e izquierdas) y Ciudadanos (centro), con el reparto de los votantes que se suman en cada convocatoria.
Andalucía: tres bloques, tres convocatorias
Votos por bloque en las tres últimas autonómicas · el hueco de Ciudadanos es la clave del trasvase
Los votantes que se suman en cada ciclo
A dónde va el saldo de votos entre una convocatoria y la siguiente
2018 → 2022
Participación casi plana (+28.193 votantes)
2022 → 2026
Fuerte subida (+489.877 votantes)
Ventaja conservadora: +744.578 votos en 2022 → +699.394 en 2026 (se reduce). En 2018 Ciudadanos (661.371 votos) casi triplicaba a Vox; en 2022 se hunde a 121.567 y en 2026 no concurre con relevancia. Datos oficiales al 100% escrutado (2026 al 99,9%). Fuente: Junta de Andalucía / Público.
Fuentes: resultados oficiales de la Junta de Andalucía para las elecciones al Parlamento andaluz de 2018, 2022 y 2026 (escrutinio del 100 %; 2026 al 99,9 %), recopilados a través de Público. Bloques definidos como conservador (PP + Vox), progresista (PSOE + Adelante Andalucía + Por Andalucía) y centro (Ciudadanos).
