Merz propone retrasar la jubilación a los 70, una pensión de capitalización obligatoria y cambios en el IRPF. Medidas pendientes de aprobación
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| El canciller alemán, Friedrich Merz |
El Gobierno de Merz propone retrasar la jubilación, crear una pensión de capitalización obligatoria y reordenar el IRPF
Se trata de propuestas incluidas en el paquete de reformas de la coalición CDU/CSU–SPD, que aún deben ser debatidas y aprobadas por el Bundestag antes de entrar en vigor
04 julio 2026. — El canciller alemán, Friedrich Merz (CDU), y sus socios socialdemócratas del SPD han presentado un amplio paquete de reformas estructurales que afecta, entre otros ámbitos, al sistema de pensiones y a la fiscalidad. Tres de las medidas centrales son el aumento progresivo de la edad de jubilación, la creación de un pilar de pensiones de capitalización obligatorio y una reordenación del impuesto sobre la renta que aliviaría a las rentas bajas y medias y elevaría la carga sobre las rentas altas.
El Gobierno subraya que el objetivo es garantizar la sostenibilidad del sistema y reactivar la economía. No obstante, todas estas medidas son, por el momento, propuestas. Su entrada en vigor está condicionada a la tramitación y aprobación en el Bundestag, así como a la colaboración con los Länder en las materias de su competencia. Las cifras, umbrales y calendarios podrían modificarse durante el proceso legislativo.
Aumento progresivo de la edad de jubilación
La propuesta vincula la edad legal de jubilación a la evolución de la esperanza de vida a partir de 2031. La edad de referencia, hoy situada en 67 años, aumentaría en torno a medio año por década. Según las proyecciones actuales, pasaría de 67 a 67,5 años entre 2031 y 2041, y solo alcanzaría los 70 años hacia 2092.
La reforma contempla además eliminar la jubilación anticipada sin penalización a los 63 años y endurecer las condiciones de retiro anticipado, con el fin de incentivar carreras laborales más largas.
Pensión de capitalización obligatoria
El paquete introduce un pilar de capitalización complementario a la pensión pública, inspirado en el modelo sueco. Trabajadores y empresas aportarían de forma progresiva hasta el 2% del salario, mediante incrementos anuales del 0,5% desde 2028 hasta alcanzar el 2% en 2031, asumidos a partes iguales por empleador y empleado.
Las aportaciones se canalizarían a través de un fondo público centralizado que invertiría en los mercados de capitales, con cuentas individuales para cada cotizante. La pensión pública de reparto seguiría siendo el pilar principal del sistema. La propuesta prevé asimismo incorporar de forma obligatoria al sistema público a colectivos hasta ahora excluidos, como los nuevos autónomos y los cargos políticos.
Reordenación del impuesto sobre la renta
En el ámbito fiscal, la propuesta prevé aliviar la carga tributaria de las rentas bajas y medias a partir de 2027, elevando el mínimo exento y ajustando los tramos del impuesto sobre la renta. El Gobierno estima un ahorro aproximado de 600 euros anuales para una familia con dos progenitores trabajadores, dos hijos y una renta imponible conjunta de 60.000 euros, con una desgravación total en torno a los 10.000 millones de euros anuales.
Para financiar esta rebaja, la propuesta eleva la tributación de las rentas más altas: el tipo del 45% se aplicaría a partir de 250.000 euros de ingresos anuales, y se introduciría un nuevo tipo del 47% a partir de 280.000 euros. La reforma también contempla incrementar del 2% al 5% el gravamen sobre los miniempleos.
Posición del Gobierno
El Ejecutivo defiende que el conjunto de medidas busca preservar el Estado del bienestar y distribuir el esfuerzo entre generaciones y grupos sociales. En la presentación de la reforma de pensiones, el canciller Merz resumió la urgencia con la advertencia de que "no hacer nada no es una opción".
El paquete debe ahora traducirse en proyectos legislativos concretos y superar su tramitación en el Bundestag, donde ya ha suscitado críticas por parte de distintos grupos de la oposición y valoraciones dispares entre sindicatos y organizaciones empresariales. Hasta que dicho proceso concluya, las medidas descritas mantienen carácter de propuesta y no son de aplicación.
