Frank Elderson (BCE) advierte de que la destrucción de los servicios ecosistémicos amenaza la estabilidad financiera de la eurozona.
El BCE alerta de que la crisis climática y el colapso de la naturaleza amenazan la estabilidad financiera
El vicepresidente del Consejo de Supervisión, Frank Elderson, avisa de que la destrucción de los "servicios ecosistémicos" ya es un riesgo económico y financiero "de primer orden". El banco central intensifica la vigilancia sobre la exposición de la banca de la eurozona.
01 agotso 2026.- Un alto responsable del Banco Central Europeo (BCE) ha advertido de que la emergencia climática y el deterioro de la naturaleza suponen un riesgo que crece con rapidez para la economía mundial. Frank Elderson, miembro del Comité Ejecutivo del BCE y vicepresidente de su Consejo de Supervisión, ha explicado que el prestamista de última instancia de la eurozona está reforzando el seguimiento de los riesgos financieros vinculados a la destrucción de los llamados "servicios ecosistémicos": los procesos y recursos naturales que sostienen la actividad humana.
"Estos servicios no son estables, sino que están en rápido declive. Por eso hablamos de las crisis climática y de la naturaleza", declaró Elderson en una entrevista con el diario británico The Guardian. "Conociendo esa dependencia y la exposición de los bancos a estos riesgos, concluimos que esto es relevante".
Las declaraciones se produjeron antes de la actual oleada de incendios que arrasa el sur de Europa. En Francia y España, el fuego ha calcinado terreno, viviendas y negocios en medio de temperaturas que baten récords, una emergencia con un elevado coste económico que se suma al drama humano.
Para Elderson, el aumento en la frecuencia de estas catástrofes ligadas al calentamiento global evidencia una amenaza directa para la estabilidad financiera.
Qué son los servicios ecosistémicos
Se definen como cualquier beneficio que puede obtenerse de una estructura o proceso natural. El agua, por ejemplo, funciona como materia prima, como fuente de energía a través de la hidroelectricidad y como vía de transporte; es además hábitat de la vida marina, base de la producción de alimentos y sostén de múltiples servicios recreativos.
El responsable del BCE subrayó que aún queda trabajo por hacer para medir el riesgo derivado del colapso de estos servicios, porque la dependencia de la naturaleza es más difícil de cartografiar que el impacto de un fenómeno meteorológico extremo aislado. "Los riesgos relacionados con la naturaleza pueden generar riesgos económicos y financieros materiales, a través de su impacto en el riesgo de crédito, el crecimiento, la inflación y, a largo plazo, en una potencial inestabilidad financiera", advirtió.
Elderson quiso alejar el asunto de cualquier lectura sentimental: recordó que en anteriores intervenciones ya avisó de que destruir la naturaleza equivale a destruir la base sobre la que se apoyan las economías. No se trata, insistió, de un ejercicio ecologista de buenas intenciones, sino de economía, estabilidad financiera y estabilidad de precios "de primer orden".
Un análisis sobre la banca antes de fin de año
Como supervisor de las mayores entidades europeas, el BCE ha puesto en marcha un programa de trabajo para evaluar cómo el creciente daño a los servicios ecosistémicos puede exponer al sistema financiero. El banco prevé publicar antes de que acabe el año un análisis que investigará de qué modo las "vías de degradación de los ecosistemas" podrían traducirse en dinámicas de pérdida de crédito para los bancos de la eurozona.
La advertencia se apoya en trabajos previos de la institución. Según análisis del propio BCE, alrededor del 72 % de las empresas no financieras de la zona euro —unos 4,2 millones de compañías— sufrirían problemas relevantes ante la degradación de los ecosistemas. La escasez de agua superficial, por sí sola, podría poner en riesgo hasta el 24 % del valor añadido de la economía de la eurozona; y sobre una cartera de unos 4,4 billones de euros en préstamos bancarios analizada por el supervisor, en torno al 19 % está expuesto a ese riesgo hídrico, porcentaje que se eleva al 22 % si se incluye la escasez de aguas subterráneas.
Europa toma la delantera
Abogado y banquero central neerlandés, Elderson fue una de las figuras impulsoras en 2017 de la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS, por sus siglas en inglés), junto a los entonces gobernadores del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau. Ejerció como primer presidente de esta agrupación, que reúne a más de un centenar de bancos centrales y supervisores de todo el mundo.
La agenda verde en los servicios financieros ha encontrado resistencia bajo la presidencia estadounidense de Donald Trump, con parte del tejido empresarial pugnando por mantenerse en la economía de los combustibles fósiles. Estados Unidos abandonó la NGFS el año pasado, lo que ha dejado a Europa al frente de la gestión de los riesgos climáticos sin la implicación de la mayor economía del planeta.
Pese a ese contexto, Elderson se mostró convencido de que el sector bancario asume la necesidad de afrontar los riesgos climáticos y de naturaleza. "Sería muy difícil encontrar un banco en Europa que, con honestidad, le diga que esto no es relevante", concluyó. "Ese tiempo ya pasó".
Fuentes: entrevista de Frank Elderson con The Guardian (Richard Partington, 1 de agosto de 2026) y análisis publicados por el Banco Central Europeo.
