Un estudio revela que la mayor amenaza de inundación para la costa mediterránea española no serán las danas, sino la subida del nivel del mar.
Ni tormentas ni danas: unos científicos españoles desvelan la verdadera amenaza que inundará la costa mediterránea. Un nuevo estudio desmonta una idea muy extendida: el mayor riesgo para la costa mediterránea española no serán las tormentas o las danas, sino otro fenómeno que queda en un segundo plano.
Ni tormentas ni danas: unos científicos españoles desvelan la verdadera amenaza que inundará la costa mediterránea
Un nuevo estudio desmonta una idea muy extendida: el mayor riesgo de inundación para la costa mediterránea española no serán las tormentas ni las danas, sino un fenómeno que suele quedar en un segundo plano: la subida del nivel del mar.
Cada vez que una dana o un gran temporal golpea el litoral mediterráneo, se refuerza la sensación de que los episodios destructivos son cada vez más frecuentes y de que ese es el gran peligro del futuro. Un equipo de investigadores de la Universitat Politècnica de Catalunya, la Universidad de Granada y la Universidad de Génova ha puesto esa idea a prueba con datos, y su conclusión invierte el foco: hasta finales de siglo, la amenaza dominante no será una atmósfera más tempestuosa, sino un mar que sube.
El trabajo, publicado en la revista Communications Earth & Environment (del grupo Nature), analiza los 1.600 kilómetros de costa mediterránea española, desde el Estrecho de Gibraltar hasta la frontera francesa, divididos en 214 zonas de riesgo significativo de inundación catalogadas por el Ministerio para la Transición Ecológica en aplicación de la Directiva europea de Inundaciones.
Qué es la "inundación compuesta"
Los autores estudian lo que se conoce como inundación compuesta: la que se produce cuando coinciden una lluvia intensa y un nivel del mar elevado por el temporal. En el Mediterráneo, un mar prácticamente sin mareas (con rangos de apenas 20 a 37 centímetros), incluso una pequeña subida del agua costera basta para dificultar el desagüe de ríos y ramblas y multiplicar el daño, un efecto que los episodios aislados no alcanzan.
El giro: las tormentas solas no empeoran el panorama
El equipo proyectó el futuro con un conjunto de 17 modelos climáticos (iniciativa EURO-CORDEX) bajo un escenario de altas emisiones, comparando el periodo 2070-2100 con el de referencia 1970-2000. Cuando solo se tienen en cuenta los cambios en las tormentas —lluvia, oleaje y marea meteorológica—, el potencial de inundación compuesta se mantiene estable en el 79% de las cuencas. En el resto, predominan incluso los ligeros descensos; solo un 8%, sobre todo en Cataluña, registra un leve aumento.
Dicho de otro modo: contra la percepción social dominante, los modelos no anticipan una intensificación generalizada de las inundaciones por el simple hecho de que haya más o peores temporales.
El factor que lo cambia todo: el mar que sube
El panorama se invierte por completo al incorporar la subida del nivel del mar. Según las proyecciones del IPCC (AR6) para un escenario de altas emisiones, el Mediterráneo español ganará entre 0,67 metros en Algeciras y 0,85 metros en Barcelona hacia 2100. Con ese ascenso incorporado, el potencial de inundación compuesta aumenta en el 84% de las cuencas, lo que supone un incremento del 107% respecto al escenario que ignora la subida del mar.
El efecto es más acusado en el tramo que va del centro de Andalucía al sur de Cataluña. El mecanismo es sencillo: al elevar el nivel base del mar durante los temporales, el agua tarda más en evacuarse, se agravan los remansos y una misma lluvia acaba provocando inundaciones mayores. Es un empujón de fondo que actúa con independencia de que las tormentas sean o no más violentas.
Por qué importa para la adaptación
La distinción no es menor. Prepararse para tormentas más frecuentes y prepararse para un mar más alto exigen estrategias distintas. Los autores subrayan que la gestión del riesgo de inundación en costas como la mediterránea dependerá cada vez más de planes de adaptación que asuman explícitamente la subida del nivel del mar, y no tanto de la expectativa de un clima más tempestuoso. El estudio advierte, eso sí, de que persiste una notable incertidumbre entre modelos y de que los episodios convectivos de pequeña escala requieren herramientas más finas para evaluarse con seguridad.
Jiménez, J. A., Del-Rosal-Salido, J., Giaroli, F., Lira-Loarca, A., Ortega-Sánchez, M., Sanuy, M., Silva-Santana, M. y Bermúdez, M. (2026). Sea-level rise is projected to reshape compound flooding potential in microtidal environments along the Spanish Mediterranean coastline. Communications Earth & Environment (Nature). DOI: 10.1038/s43247-026-03712-8. Acceso abierto (CC BY 4.0).
