El Ayuntamiento cifra en cerca de 15.000 las asistencias al Allende. El parque dobló con creces su programación respecto a 2025.
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| Los Veranos en el Allende (Coslada) cierran esta edición 2026 con cerca de 15.000 asistentes |
Coslada pasó de 8 a 20 noches en el Allende y suma 15.000 asistencias
Coslada, 7 de septiembre de 2026
El Ayuntamiento cifra en cerca de 15.000 personas la participación en la programación de verano del Parque Salvador Allende, con más de 5.000 espectadores solo en el cine. El dato que no aparece en el balance explica la cifra: el parque ha pasado de ocho noches de programación en 2025 a veinte en 2026.
- El uso del parque se ha multiplicado por 2,5 en un año: de cuatro conciertos y cuatro películas a diez y diez.
- La media sale a unas 750 personas por noche, una cifra coherente con el aforo de un anfiteatro al aire libre, no extraordinaria.
- No hay balance publicado de 2025 con el que comparar, así que la afirmación de que es una de las ediciones más participativas no puede contrastarse con datos municipales.
Ocho noches en 2025, veinte en 2026
En 2025, bajo el rótulo Verano Cultural, el Allende acogió ocho citas entre el 19 de julio y el 6 de septiembre. Cuatro fueron conciertos del ciclo El Allende Suena, todos en sábado: Bewis de la Rosa el 19 de julio, Lobos con su tributo a Leiva y Pereza el 26, la cantautora Carmesí el 9 de agosto y un tributo a La Oreja de Van Gogh el 30.
Las otras cuatro fueron las proyecciones del ciclo Allende de Cine, también en sábado: Godzilla vs. Kong: El nuevo imperio, Padre no hay más que uno 4, Wonka y Cazafantasmas: Imperio Helado, que cerró la temporada el 6 de septiembre.
En 2026, bajo el rótulo Verano Coslada, la cuenta es otra: diez conciertos y diez sesiones de cine, veinte noches en el mismo escenario.
El cambio de calendario que lo hizo posible
La clave no está en el presupuesto, sino en el reparto semanal. En 2025 música y cine competían por el mismo día, el sábado, de modo que cuatro fechas para cada cosa agotaban el verano.
En 2026 el cine se trasladó al miércoles y los conciertos se quedaron el sábado. Con ese solo cambio, el mismo anfiteatro absorbió el doble de programación sin solaparse. Se ajustaron además los horarios: 22:30 en julio y 22:00 en agosto y septiembre.
Los 15.000, en su contexto
Repartidas entre veinte noches, las cerca de 15.000 asistencias dan una media de unas 750 personas por sesión. El desglose del balance permite afinar: 500 espectadores de media por película, si los más de 5.000 del cine se reparten entre las diez proyecciones, y alrededor de 1.000 por concierto si el resto corresponde a la música.
Conviene precisar tres cosas sobre esa cifra.
Primera: son asistencias, no personas distintas. Quien acudió a cuatro películas cuenta cuatro veces. Es la forma habitual de medir este tipo de programación, pero no equivale a 15.000 vecinos.
Segunda: el balance no explica el método de conteo ni sobre cuántas sesiones se reparte el total. Tampoco hemos localizado publicado el aforo del anfiteatro, que permitiría saber cuántas noches se llenaron.
Tercera: no hemos localizado ningún balance municipal con cifras de asistencia de 2025. Sin ese dato, la afirmación de que 2026 ha sido una de las ediciones más participativas de los últimos años no puede verificarse, aunque el salto de ocho a veinte noches la haga verosímil.
Más noches, cartel más conservador
Al duplicar la programación musical, cambió también su composición. De los diez conciertos de este verano, cuatro fueron tributos: Whisky Barato a Fito & Fitipaldis, Rosie's in Hell a AC/DC, Bendecida a Héroes del Silencio y Reinas a Queen. A ellos se sumaron un espectáculo de versiones de los ochenta, Ochéntame Otra Vez, y una sesión del DJ Valdi.
Con repertorio propio quedaron cuatro formaciones: Hammond York (ska, reggae, swing y jazz), Bulbalkan (música balcánica, ska y folk), The Buyakers (rock, blues, reggae y ska) y Lume de Biqueira (folk y música celta).
La comparación con 2025 es directa: de cuatro conciertos, dos eran tributos y los otros dos, de autor. Carmesí acumula el primer premio del Concurso Internacional de Cantautores de Burgos y el de CreaMurcia Canción de Autor. Ese formato ha desaparecido del cartel de 2026.
La lectura objetiva es que se ha ganado variedad de estilos y se ha perdido programación de autor. Es una decisión coherente con el objetivo de llenar el parque —el tributo es formato seguro y de convocatoria amplia— y explica cómo se sostiene una ampliación de esta magnitud.
En cine ocurre algo parecido. El catálogo de 2026 es íntegramente familiar y más reciente: Minecraft, Paddington en la selva, Bitelchús 2, Del revés 2, Karate Kid Legends o El casoplón. Diez títulos familiares en miércoles apuntan a un público objetivo muy definido: familias con niños que no salen de vacaciones.
El argumento social y lo que lo respalda
El Ayuntamiento vincula las cifras al acceso a la cultura «con independencia de las posibilidades económicas de cada familia» y a quienes no han podido desplazarse este verano.
El argumento encaja con el diseño real del programa: gratuito, en un parque de barrio, en horario nocturno y descentralizado. Verano Coslada 2026 reunió más de cuarenta actividades entre junio y septiembre repartidas por la Biblioteca Luisa Carnés, el parque del Centro Cultural Buero Vallejo, el Centro Cultural Antonio López, el Teatro Municipal, el Teatro La Jaramilla y el Centro Cultural Margarita Nelken, además del propio Allende. La concejala de Cultura, Emi Escudero, lo formuló al presentarlo en junio: frente a la idea de que en verano las ciudades se vacían, dijo, la apuesta es llenar el espacio público de cultura y convivencia.
Ahora bien, el balance no aporta ningún dato que respalde ese vínculo: no hay encuesta de asistentes, ni perfil de público, ni procedencia por barrios. Es una interpretación municipal sobre su propia cifra, no una conclusión que se derive de ella.
Lo que falta para poder juzgar
El coste. No hemos localizado en el perfil del contratante ningún expediente específico del ciclo del Allende de 2026. Sin él no puede calcularse el coste por asistente, la única métrica que permitiría comparar esta programación con las de municipios vecinos del Corredor.
Tampoco queda claro qué se ha contabilizado. El balance emplea la denominación «Los Veranos en el Allende», que no coincide con ninguno de los rótulos usados durante la campaña: la programación se llamó Verano Coslada 2026 y el ciclo de conciertos, Las Noches en el Allende.
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