Un análisis del ensayo SELECT, con 17.604 personas, concluye que la fragilidad no anula el efecto de la semaglutida. Datos y límites.
Alcalá de Henares, 3 de octubre de 2026
Un nuevo análisis del ensayo SELECT, con 17.604 personas con enfermedad cardiovascular y sobrepeso u obesidad, concluye que ser frágil no debería descartar la semaglutida: su efecto protector se mantuvo y la calidad de vida mejoró más en los pacientes más frágiles.
Por qué importa
- Más de dos de cada tres participantes tenían algún grado de fragilidad, y en el 22 % era alta: un perfil que a menudo hace dudar al médico antes de recetar.
- El beneficio frente al placebo no varió de forma significativa según la fragilidad, y los más frágiles abandonaron menos el fármaco por efectos adversos.
- Es un análisis posterior al ensayo, que los autores presentan como generador de hipótesis, no como prueba definitiva.
- En España, la semaglutida para la obesidad (Wegovy) sigue sin financiación pública: el paciente paga unos 224 euros al mes.
Qué es ser frágil, en números
La fragilidad no es lo mismo que la edad. Los investigadores la midieron con un índice de 31 indicadores de salud que suma los «déficits» acumulados de cada persona, un método creado por el geriatra canadiense Kenneth Rockwood. Según la puntuación, el 31 % de los participantes resultó no frágil, el 47 % más frágil y el 22 % muy frágil.
El trabajo lo firma un equipo encabezado por John W. Ostrominski, cardiólogo del sistema hospitalario Mass General Brigham, vinculado a la Universidad de Harvard. Se presentó en el congreso de la Asociación Americana del Corazón de noviembre de 2025 y lo publicó JAMA Cardiology el 16 de septiembre.
El mismo efecto, más calidad de vida
SELECT, cuyos resultados principales se conocieron en 2023, comparó una inyección semanal de 2,4 miligramos de semaglutida con un placebo en adultos sin diabetes. El fármaco redujo un 20 % el riesgo combinado de muerte cardiovascular, infarto y accidente cerebrovascular.
El nuevo análisis muestra que ese riesgo crece con la fragilidad, pero que la protección de la semaglutida no cambió de manera estadísticamente significativa entre los tres grupos. Lo mismo ocurrió con la insuficiencia cardiaca, los ingresos hospitalarios por cualquier causa y la mortalidad total.
Las diferencias aparecieron en otros terrenos. La mejora en la calidad de vida declarada por los pacientes fue mayor cuanto más frágiles eran. Tras dos años, los tratados tenían casi dos veces y media más probabilidades de pasar a una categoría de fragilidad mejor, y la mitad de probabilidades de empeorar. Y los abandonos por efectos adversos fueron proporcionalmente menores entre los más frágiles.
Los datos, grupo a grupo
| Grupo | Participantes | Reducción del riesgo con semaglutida* |
|---|---|---|
| No frágiles | 5.432 (31 %) | 16 % (no significativa por sí sola) |
| Más frágiles | 8.349 (47 %) | 30 % (significativa) |
| Muy frágiles | 3.823 (22 %) | 8 % (no significativa por sí sola) |
*Riesgo combinado de muerte cardiovascular, infarto y accidente cerebrovascular no mortales frente a placebo. La prueba estadística no halló diferencias entre grupos (P = 0,09), por eso los autores hablan de un efecto coherente.
Por qué conviene leerlo con cautela
El análisis se hizo a posteriori, sobre un ensayo que no se diseñó para comparar grupos de fragilidad. Mirado grupo a grupo, solo el intermedio muestra por sí solo una reducción estadísticamente clara; en los otros dos el margen de error incluye la posibilidad de que no haya efecto. Lo que el estudio permite afirmar es que no hay indicios de que la fragilidad anule el beneficio.
Además, los participantes de SELECT no eran el anciano frágil típico de una consulta de geriatría: la edad media era de 61,6 años, el 72 % eran hombres y ninguno tenía diabetes. El ensayo lo financió Novo Nordisk, el laboratorio que fabrica la semaglutida.
Otra pista: la enfermedad mental grave
JAMA Psychiatry publicó el 26 de agosto un estudio de otro tipo. El equipo de Roger S. McIntyre, psiquiatra de la Universidad de Toronto, revisó historias clínicas electrónicas de más de 1,5 millones de adultos y comparó a quienes empezaban un tratamiento con agonistas de GLP-1, la familia de la semaglutida, con quienes iniciaban otro grupo de fármacos para la diabetes, los inhibidores de SGLT2.
Entre las personas con depresión mayor, trastorno bipolar o esquizofrenia, que viven de media bastantes menos años que el resto sobre todo por causas cardiovasculares, la mortalidad a cuatro años fue del 4,9 % con GLP-1 frente al 6,5 % con el otro tratamiento. El efecto se atribuye sobre todo a la semaglutida y la tirzepatida.
Es un estudio observacional: muestra una asociación, no una relación de causa y efecto. Sus autores reconocen que no pueden descartar diferencias ocultas entre los grupos, como la adherencia al tratamiento o el nivel socioeconómico, y piden ensayos aleatorizados.
¿Y en España?
La semaglutida está financiada para la diabetes tipo 2 (Ozempic), con visado de inspección y en condiciones concretas, pero no para la obesidad. En el buscador oficial de financiación del Ministerio de Sanidad (BIFIMED), con el nomenclátor de octubre de 2026, Wegovy, la versión de 2,4 miligramos usada en SELECT, figura como no financiado por resolución desde el 1 de abril de 2023. La negativa alcanza a todas sus indicaciones, también al sobrepeso con enfermedad cardiovascular, que es justo el perfil de los pacientes del ensayo. La tirzepatida (Mounjaro) tampoco está financiada.
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos ha rechazado varias veces su inclusión por el impacto en el presupuesto del Sistema Nacional de Salud; la última negativa a la tirzepatida es de diciembre de 2025. En junio, cuando la Agencia Europea de Medicamentos avaló la versión oral de Wegovy, Novo Nordisk y Sanidad decían seguir negociando, sin fecha.
Sin financiación, el paciente paga el precio completo con receta: unos 224 euros por el envase mensual de la dosis de mantenimiento, según los precios de venta revisados el 25 de septiembre. Francia, en cambio, reembolsa desde el 15 de junio Wegovy y Mounjaro a adultos con un índice de masa corporal de 40 o más, o de 35 o más con enfermedades asociadas.
Si estás pensando en tomarla
Qué viene ahora
Los autores del análisis de fragilidad piden estudios diseñados específicamente para pacientes frágiles y mayores, y los del trabajo sobre enfermedad mental grave, ensayos aleatorizados. En España queda pendiente la decisión de Sanidad sobre la financiación de los fármacos contra la obesidad.
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Fuentes consultadas
- Ostrominski, J. W. et al.: «Efficacy and safety of semaglutide according to frailty status: a post hoc analysis of the SELECT randomized clinical trial», JAMA Cardiology, 16 de septiembre de 2026. DOI 10.1001/jamacardio.2026.3566.
- Anderer, S.: «Semaglutide demonstrates benefits across frailty levels», JAMA, 2 de octubre de 2026. DOI 10.1001/jama.2026.20008.
- McIntyre, R. S. et al.: «Glucagon-like peptide-1 receptor agonists, mortality, and cardiovascular outcomes in serious mental illness», JAMA Psychiatry, 26 de agosto de 2026. DOI 10.1001/jamapsychiatry.2026.2574.
- Lincoff, A. M. et al.: «Semaglutide and cardiovascular outcomes in obesity without diabetes», New England Journal of Medicine (2023). DOI 10.1056/NEJMoa2307563.
- Psychiatric Times (31-08-2026): limitaciones del estudio en enfermedad mental grave.
- Redacción Médica (noviembre y diciembre de 2025): financiación de Wegovy en España.
- Ministerio de Sanidad: ficha BIFIMED de Wegovy 2,4 mg (código nacional 758089), nomenclátor de octubre de 2026.
- Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (sesión 265, 17 de diciembre de 2025) y precios de venta revisados el 25-09-2026, según la recopilación de Alimmenta.
- Redacción Médica (01-06-2026): Wegovy oral y negociación con Sanidad.
- Vidal: reembolso en Francia desde el 15 de junio de 2026.
- Mass General Brigham: perfil profesional de John W. Ostrominski.
