La red de saneamiento de Alcalá tiene 14 aliviaderos que descargan a cauces públicos en cada tormenta. Guadalajara resolvió uno por 50.000 euros.
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| La renaturalización del arroyo Camarmilla avanza, pero el problema de los vertidos por aliviaderos sigue sin una solución estructural |
Los 14 aliviaderos de Alcalá: por qué el Camarmilla se llena de toallitas después de cada tormenta
La red de saneamiento de la ciudad es mayoritariamente unitaria y cuenta con catorce puntos de alivio que descargan a cauces públicos durante las lluvias intensas. Es la propia empresa gestora quien lo describe. En abril de 2025, sin embargo, el pleno municipal aprobó un texto que sostenía que Alcalá no tiene aliviaderos ni vertidos directos de la red de saneamiento.
Alcalá de Henares, 21 de julio de 2026.- Cada episodio de lluvia fuerte deja la misma estampa en el arroyo Camarmilla y en las riberas del Henares: toallitas húmedas, compresas, plásticos y bolsas enganchados en la vegetación de ribera. No es un problema de incivismo puntual ni de suciedad acumulada en superficie. Tiene una causa técnica identificada, documentada desde hace más de una década, y una solución con precedentes y con precio conocido.
Cómo funciona la red y por qué desborda
La mayor parte de la red de saneamiento de Alcalá es de tipo unitario: una misma tubería transporta las aguas residuales y las pluviales. Es un diseño habitual en las ciudades españolas construidas o ampliadas en el siglo XX, y funciona sin problemas mientras no llueve.
Cuando llueve con intensidad, el caudal se multiplica. Para evitar que los colectores revienten y que las depuradoras colapsen, la red incorpora puntos de escape. Según la descripción pública de Aguas de Alcalá, la empresa que gestiona el servicio, la ciudad cuenta con 14 aliviaderos de crecidas que vierten los excesos producidos en caso de lluvias intensas a los cauces públicos.
La misma fuente detalla la configuración: un colector principal, el Colector Sur, que discurre por la margen derecha del Henares y termina en la EDAR Este; y otros dos colectores que siguen ambas márgenes del arroyo Camarmilla y vierten a la EDAR Oeste. Solo una pequeña zona próxima al arroyo Bañuelos tiene red separativa.
De ahí la consecuencia: lo que sale por esos aliviaderos durante una tormenta no es agua de lluvia, sino una mezcla de pluviales y residuales sin depurar. Y con ella, todo lo sólido que arrastra.
La contradicción de abril de 2025
En abril de 2025, tras un episodio de fuertes lluvias que dejó el Henares cubierto de arrastres, el pleno de Alcalá aprobó una moción presentada por PP y Vox en la que se instaba al Gobierno de España a concretar las ayudas por la declaración de emergencia y se reclamaba a la Confederación Hidrográfica del Tajo la limpieza y recuperación del cauce.
El argumentario que acompañó aquella iniciativa incluía una afirmación categórica: "Nuestra ciudad no cuenta con aliviaderos al Henares ni tampoco con vertidos directos de la red de saneamiento, por lo que ha de ser este organismo el que averigüe de dónde procede toda esa basura".
Esa frase y la descripción publicada por Aguas de Alcalá no encajan con facilidad. Cabe una lectura técnica que las reconcilie parcialmente: la empresa habla de vertidos a "cauces públicos" en general, y los dos colectores citados expresamente siguen el Camarmilla, no el Henares. Podría defenderse, por tanto, que no hay aliviaderos que descarguen directamente en el río, aunque sí en un afluente que desemboca en él pocos kilómetros después.
Es una distinción que el Ayuntamiento no ha desarrollado públicamente, y que en todo caso no resuelve la cuestión de fondo: existan o no descargas directas al Henares, hay catorce puntos de la red municipal que vierten sin filtrar a cauces públicos, y el material que aparece en las riberas es compatible con ese origen.
Lo que han documentado los colectivos
La cuestión no es nueva ni es un hallazgo político. La Plataforma Salvemos el Camarmilla —colectivo activo desde 2015 e integrado por asociaciones vecinales, culturales y ecologistas, entre ellas Espartales Unidos, la AVV Distrito III Iviasa, AMPAs, Ecologistas en Acción, Henares x el Clima y 1 Millón de Árboles x el Cambio Climático–Alcalá Verde— viene sosteniendo que el problema es conocido por todas las administraciones implicadas desde hace más de diez años.
El pasado 15 de junio, la plataforma difundió una nota en la que valoraba positivamente la autorización concedida por la Confederación Hidrográfica del Tajo al proyecto municipal de renaturalización del arroyo Camarmilla, pero advertía de que esa actuación paisajística no resolverá por sí sola el principal problema ambiental del cauce. Su nota incluía imágenes de jornadas de limpieza con voluntarios retirando residuos y dos vistas del aliviadero de Las Sedas, que según el colectivo vierte al arroyo sin ningún tipo de filtrado.
Su reclamación se resume en dos puntos: medidas eficaces que impidan que los residuos lleguen al cauce, y mayor transparencia y participación de los colectivos en el desarrollo del proyecto. En sus propias palabras, las administraciones conocen el problema desde hace años y lo que falta no son más diagnósticos, sino voluntad y planificación.
Por su parte, la Plataforma Ecologista Madrileña publicó en mayo de 2026 material sobre vertidos desde aliviaderos al Jarama y al Henares, incluido un vídeo de las riberas del Henares con presencia masiva de toallitas que atribuye a la EDAR de Alcalá de Henares-Este, fechado en abril de 2025.
Guadalajara: la misma cuenca, 50.000 euros y un 95 %
A poco más de treinta kilómetros aguas arriba, sobre el mismo río, existe un precedente reciente y medido.
En abril de 2026, el Ayuntamiento de Guadalajara informó de la instalación de un sistema de retención de residuos sólidos —un filtro de gruesos, consistente en un peine retenedor y un conjunto de mallas— en el aliviadero del colector del Barranco del Alamín, en su conexión con el Henares.
Los datos facilitados por el consistorio alcarreño:
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Inversión | Cerca de 50.000 euros |
| Vía de ejecución | Guadalagua, concesionaria del ciclo del agua |
| Retención declarada | Hasta el 95 % de los residuos sólidos |
| Mantenimiento | Periódico, tras los episodios de lluvias torrenciales |
El concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, afirmó que con esa actuación se ponía fin a un problema ambiental que la ciudad arrastraba desde hacía más de treinta años. El Ayuntamiento anunció además campañas de concienciación para recordar que las toallitas no son biodegradables y no deben arrojarse al inodoro.
La comparación no es automática —cada aliviadero tiene su caudal, su geometría y su accesibilidad para el mantenimiento, y catorce puntos no cuestan lo mismo que uno—, pero sí ofrece un orden de magnitud del que hasta ahora se carecía en el debate local.
El asunto llega al pleno
El 20 de julio, el Grupo Municipal Más Madrid registró para el pleno ordinario del día siguiente la moción nº 13/2026, "para la instalación de sistemas de retención de residuos sólidos mediante redes o cestas de nailon en los aliviaderos de Alcalá de Henares", que figuraba como punto siete del orden del día. La propuesta plantea una instalación progresiva en los aliviaderos de la red unitaria.
El grupo proponente ha comunicado que la iniciativa salió adelante. El sentido del voto de cada formación y el texto definitivamente aprobado —los acuerdos plenarios se transaccionan con frecuencia durante el debate— no han podido ser verificados de forma independiente al cierre de esta edición. El acta de la sesión no se someterá a aprobación hasta un pleno posterior, previsiblemente en septiembre.
Lo que queda por saber
Con independencia de quién impulsara la iniciativa y de cómo se votara, la ejecución dependerá de cuatro variables que hoy no están públicamente determinadas:
Dónde. La ubicación exacta de los catorce aliviaderos y el cauce receptor de cada uno. Sin ese inventario público no es posible priorizar ni fiscalizar.
Cuánto y con cargo a qué. El acuerdo plenario no lleva aparejada consignación presupuestaria. Conviene recordar que Alcalá gestiona 2026 con los presupuestos prorrogados de 2025 y que en junio decayó una modificación de créditos de unos 68 millones de euros.
Quién. La red la gestiona Aguas de Alcalá; el Canal de Isabel II interviene en parte de la infraestructura; el dominio público hidráulico es competencia de la Confederación Hidrográfica del Tajo. El reparto determina quién paga y quién ejecuta.
Cuándo. Una "instalación progresiva" sin calendario ni orden de prioridad es un compromiso difícilmente exigible. Es el punto que conviene revisar dentro de seis meses.
Metodología y fuentes
Esta información se ha elaborado a partir de la descripción pública de la red de saneamiento publicada por Aguas de Alcalá; del argumentario de la moción aprobada por el pleno de Alcalá en abril de 2025 a propuesta de PP y Vox, según la nota difundida entonces por el Ayuntamiento; de las notas de prensa de la Plataforma Salvemos el Camarmilla (junio de 2026) y de la Plataforma Ecologista Madrileña (mayo de 2026); de la comunicación del Ayuntamiento de Guadalajara sobre el aliviadero del Barranco del Alamín (abril de 2026); y del orden del día del pleno ordinario de Alcalá de Henares del 21 de julio de 2026.
No ha sido posible verificar de forma independiente el resultado de la votación de la moción nº 13/2026 ni el texto finalmente acordado. Este medio actualizará la información cuando estén disponibles la transcripción de la sesión en el Portal de Transparencia municipal o la certificación de acuerdos.
