El ECDC elige 23 modelos europeos para diagnosticar VIH, tuberculosis y hepatitis en migrantes. Seis son españoles, uno de ellos en Madrid.
Alcalá de Henares, 30 de septiembre de 2026
Una prueba rápida, un mediador que habla tu idioma y cita con el especialista en días, no en meses. Son los modelos que el ECDC ve más eficaces contra el VIH, la tuberculosis y la hepatitis en migrantes. Seis de los 23 elegidos son españoles.
POR QUÉ IMPORTA
- Los migrantes sufren en la UE más VIH, tuberculosis y hepatitis B y C que el resto de la población, y a menudo se diagnostican tarde.
- El mayor atasco llega después de la prueba: conseguir cita con el especialista y mantener el tratamiento.
- Uno de los programas destacados, Salud Entre Culturas, trabaja en Madrid, en el Hospital Ramón y Cajal.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), con sede en Estocolmo (capital de Suecia), ha publicado este mes el primer catálogo europeo de programas que funcionan sobre el terreno para detectar y tratar estas infecciones entre la población migrante. El trabajo lo ha elaborado el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), con las universidades de Bari (Italia) y City St George’s de Londres.
El equipo recogió candidaturas entre septiembre de 2025 y enero de 2026. De 74 expresiones de interés salieron 37 modelos de 14 países de la UE y el Espacio Económico Europeo, que se puntuaron en cuatro apartados: impacto en salud y coste, capacidad de trasladarse a otros lugares, implicación de la comunidad y atención a problemas sociales como la vivienda o la situación legal. Los que quedaron en el 20 % superior de cualquiera de esos apartados, 23 en total, reciben la etiqueta de mejor práctica.
Ninguno destacó en los cuatro a la vez.
Todo en una sola visita
La primera enseñanza es práctica. Tres de cada cuatro modelos analizan varias infecciones en el mismo encuentro, algo decisivo para quien trabaja en el campo, vive en un asentamiento o no puede pedir varios días libres para ir al centro de salud.
Entre los programas mejor valorados en diagnóstico, seis de cada siete usan pruebas rápidas en el punto de atención, con el resultado en minutos. En Irlanda, un servicio para refugiados sustituyó la extracción de sangre por dos tests de saliva y un pinchazo en el dedo. El 94 % de los usuarios calificó la experiencia de excelente, y la participación dobló a la del sistema convencional.
En Cataluña, el programa ISMiHealth probó otra vía: un aviso en la historia clínica que recuerda al médico de familia qué pruebas ofrecer a cada paciente migrante. En su piloto de 2018, en los centros que lo usaron, la realización de la prueba del VIH subió al 15 %, frente al 8,9 % de los centros de control.
Casi dos meses de espera con la hepatitis
El diagnóstico es la parte que mejor funciona. El problema empieza después. El informe mide el tiempo entre la prueba y la primera consulta médica: unos tres días en el VIH y las ITS, de dos a cuatro semanas en la tuberculosis latente y casi 57 días en la hepatitis viral.
Ahí es donde los programas españoles marcan diferencias. El proyecto VH-COMSAVAC, aplicado en España, Italia y Grecia, pactó circuitos rápidos con los hospitales de referencia. En Cataluña, esos circuitos recortaron la espera en 76 días respecto a la atención habitual, y el 72 % de los participantes llegó al especialista en una media de 16 días.
MiCatC, de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, consiguió que el 81 % de las personas con hepatitis C llegara al especialista y que todas empezaran el tratamiento. El 92 % lo completó. Sus enfermeras gestoras de casos tramitaban la tarjeta sanitaria a quien no la tenía, fuera cual fuera su situación legal, y educadores de las propias comunidades acompañaban a las consultas a quienes no hablaban español.
El contraste también está en el informe. En los programas de hepatitis que trabajan solo en la calle, sin enlace con el sistema sanitario, la pérdida de pacientes entre la prueba y el tratamiento llega al 60 %.
Los seis modelos con sello español
España es el país con más programas en la lista de mejores prácticas:
- Salud Entre Culturas (Madrid): mediadores interculturales, cribado comunitario de VIH y hepatitis y acompañamiento hasta el tratamiento.
- MiCatC (Cataluña): cribado comunitario de hepatitis B y C con acceso rápido al especialista.
- HepBC-link (provincia de Barcelona): el piloto del que nació MiCatC, dirigido a comunidades de Pakistán, Rumanía y Senegal.
- MACIP-TB (Cataluña): seguimiento comunitario de la tuberculosis hasta completar el tratamiento.
- ISMiHealth (Cataluña): la alerta digital para médicos de atención primaria.
- VH-COMSAVAC (España, Italia y Grecia): pruebas rápidas y primera dosis de la vacuna de la hepatitis B en el mismo lugar del cribado.
Salud Entre Culturas es el único con base en la Comunidad de Madrid. Funciona en la Unidad de Medicina Tropical del Hospital Universitario Ramón y Cajal, ofrece pruebas rápidas gratuitas de VIH y hepatitis e interpretación en francés, inglés, árabe y lenguas africanas como el bambara o el pular. El ECDC lo destaca por su capacidad de trasladarse a otros lugares y por su implicación comunitaria.
Barato para lo que evita
Solo tres programas, los tres de hepatitis, hicieron un análisis de coste-efectividad, y el ECDC señala esa escasez como una de las carencias del conjunto. Los que lo hicieron salen bien parados. El cribado catalán de hepatitis B y C cuesta 4.692 euros por cada año de vida ganado en buena salud, y el de VH-COMSAVAC para la hepatitis C, 187 euros.
Son cifras muy inferiores a los umbrales que suele manejar la literatura sanitaria española para considerar eficiente una intervención, del orden de 20.000 a 25.000 euros por año de vida ajustado por calidad.
Lo que el informe no cubre
Los propios autores advierten de dos límites. Los programas se presentaron de forma voluntaria, así que el catálogo no recoge todo lo que se hace en Europa, y no hay ningún modelo de Europa del Este. Tampoco figura ningún programa de la red pública madrileña, aunque no hemos localizado datos que permitan saber si no existen o si simplemente no se presentaron.
Las recomendaciones apuntan en una dirección clara: más pruebas fuera de los hospitales, gestores de casos y mediadores para no perder pacientes por el camino, y financiación estable, porque los programas que dependen de una ONG o de un proyecto de investigación tienden a quedarse en lo local.
DATOS ÚTILES
Salud Entre Culturas: Unidad de Medicina Tropical del Hospital Universitario Ramón y Cajal, calle San Modesto s/n, Madrid. Pruebas rápidas de VIH y hepatitis gratuitas, con cita previa en saludentreculturas.es.
Derecho a la atención: en España, la ley reconoce la asistencia sanitaria pública a las personas extranjeras sin residencia legal, con algunos requisitos; se tramita en el centro de salud.
El informe completo (en inglés) y sus anexos pueden descargarse gratis en la web del ECDC, ecdc.europa.eu.
Qué viene ahora
El ECDC plantea el catálogo como herramienta para que otros países copien lo que funciona. Algunos resultados siguen abiertos: ISMiHealth tiene previsto completar en 2026 el análisis de cuántos diagnósticos llegan antes gracias a su alerta, y el programa italiano de Negrar prepara su evaluación de coste-efectividad.
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Fuentes consultadas
- ECDC: From evidence to practice – successful models for improved testing, linkage to and retention in care for migrant populations, related to HIV, TB, viral hepatitis and STIs in the EU/EEA. Estocolmo, septiembre de 2026. doi: 10.2900/8062966
- ECDC: anexos complementarios del mismo informe (cuestionario Delphi y marco de evaluación), septiembre de 2026
- Hospital Universitario Ramón y Cajal: programa Salud Entre Culturas
- Testfinder: ficha del centro Salud Entre Culturas
