La concejala socialista Gemma Mínguez critica que Guadalajara recibiera el eclipse total con una parcela vacía
El eclipse en Guadalajara: 10.000 plazas, autobuses y ninguna actividad en el punto oficial
Guadalajara habilitó para el eclipse total del 12 de agosto una parcela con aforo para 10.000 personas, autobuses lanzadera gratuitos y un dispositivo de emergencias, pero no programó ni un solo acto en el recinto. Azuqueca, Cifuentes, Jadraque o Cogolludo sí lo hicieron, con música, talleres y barra.
- La capital fue el municipio con más aforo y más medios de seguridad de la provincia, y a la vez el único punto grande sin programación complementaria.
- El eclipse dejó en Guadalajara 1 minuto y 6 segundos de oscuridad total a las 20:31, con visitantes llegados de Europa, América y Asia.
- No volverá a verse un eclipse total desde la capital en más de medio siglo, lo que convierte el balance de la jornada en un debate sobre qué se hizo con una oportunidad irrepetible.
Guadalajara, 14 de agosto de 2026.- La tarde del miércoles 12 de agosto, Guadalajara concentró la observación pública del eclipse total de Sol en una parcela del barrio de Aguas Vivas, el mismo espacio desde el que se lanzan los fuegos artificiales de las Ferias y Fiestas, delimitado por la calle de la Callera, la avenida del Vado y las Terreras del Henares. El Ayuntamiento calculó allí una capacidad aproximada de 10.000 personas.
El dispositivo municipal fue el más amplio de la provincia. Incluyó Policía Local, Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja y recursos sanitarios, el desvío del tráfico al Paseo del Ocio con el aparcamiento subterráneo del centro comercial Ferial Plaza habilitado y autobuses lanzadera gratuitos entre las 17:00 y las 22:00 horas hasta el punto de observación. El Consistorio repartió gafas homologadas y editó una guía práctica de seguridad ocular.
Lo que no hubo en la parcela fue programa. En la información municipal difundida antes y después del eclipse no aparece ninguna actividad organizada en el recinto de Aguas Vivas el día 12: ni charlas divulgativas, ni música, ni talleres, ni servicio de restauración. Las actividades culturales de esos días —el taller de cianotipias en la Biblioteca Pública del Estado, los conciertos del Patio de los Leones del Palacio del Infantado o la banda de las pedanías en el Parque de la Concordia— formaban parte de los Veranos Culturales, se celebraron en otros espacios y en otras fechas, y no estaban vinculadas al fenómeno astronómico.
Qué hicieron los demás
La comparación con el resto de la provincia es la parte que el balance municipal no aborda.
Azuqueca de Henares trasladó su punto de observación al complejo San Miguel —pista de atletismo y campo de fútbol número 4— y lo abrió a las 18:00, tres horas y media antes de la totalidad. Repartió 6.000 gafas homologadas gratuitas e instaló hinchables, ambientación musical, servicio de bar, baños públicos y aparcamiento propio.
Cifuentes, con poco más de mil habitantes, programó dos días de actividades alrededor del castillo de Don Juan Manuel: conferencia sobre historia, arte y mitología de los eclipses el día 11 en el claustro de Santo Domingo, apertura del centro cultural y del castillo el día 12, punto oficial en la explanada a las 18:00 y música en directo desde las 19:30.
Jadraque convirtió el castillo del Cid en sede del festival «Bajo la sombra del Sol», con talleres infantiles, conferencias, observación de las Perseidas y verbena. Cogolludo integró el eclipse en su Semana Deportivo-Cultural, con exposición de astrofotografía y actividades divulgativas. Yunquera de Henares encadenó una charla el día 11 y una sesión de cuentos el 12 antes de la observación. Sigüenza insertó el fenómeno en las fiestas de San Roque, con punto oficial en las Eras del Castillo, mientras el aeródromo acogía una jornada de ocho horas con astronomía y música.
A todo ello se sumó el trabajo previo de divulgación de AstroGuada y la Diputación Provincial, con charlas, conferencias y talleres en toda la provincia, y el hecho de que el Gobierno de España eligiera el Observatorio de Yebes, del Instituto Geográfico Nacional, como centro oficial de seguimiento y retransmisión del eclipse: el escaparate nacional e internacional del día estuvo en la provincia, pero no en la capital.
El balance del Ayuntamiento
El equipo de gobierno hizo una lectura muy distinta de la jornada. La alcaldesa, Ana Guarinos, siguió el eclipse desde la parcela de Aguas Vivas junto a los concejales José Luis Alguacil, Roberto Narro y Begoña García, y destacó el éxito organizativo y la afluencia de visitantes.
El Consistorio cifró en alrededor de 200 consultas diarias las recibidas en la Oficina Municipal de Turismo y en los canales habilitados durante los días previos y la propia jornada, procedentes sobre todo de Bélgica, Francia, Alemania, Austria, Dinamarca y Eslovenia, además de México, Perú, Estados Unidos, Canadá, China e Indonesia. También señaló que se organizaron desplazamientos en autobús desde Madrid con una frecuencia aproximada de media hora.
Son las únicas cifras que el Ayuntamiento ha aportado. No ha publicado una estimación de asistentes a Aguas Vivas, ni datos de ocupación hotelera, ni coste del dispositivo, ni número de gafas repartidas —el dato que sí concretó Azuqueca—. Sin esas magnitudes es imposible verificar el impacto turístico que reivindica la nota municipal.
El reproche político y sus límites
El Grupo Municipal Socialista ha convertido la jornada en munición política. Su concejala Gemma Mínguez firma un artículo de opinión en el que habla de «la nada absoluta» y de «un descampado».
El reproche tiene una base verificable —la ausencia de programación en el punto oficial— y un exceso: el Ayuntamiento no ofreció «nada», sino un recinto acondicionado, transporte gratuito, gafas, guía de seguridad y un despliegue de emergencias que funcionó sin incidencias reseñables más allá de algún golpe de calor. Lo que faltó fue el envoltorio cultural y festivo que sí montaron municipios con presupuestos muy inferiores.
Conviene recordar también que la elección de Aguas Vivas se tomó en Junta Local de Seguridad, con la Subdelegación del Gobierno —de signo socialista— presente en la mesa, y que el criterio declarado fue de visibilidad, aforo y seguridad, no de programación.
Ficha comparativa
| Municipio | Punto oficial | Apertura | Actividades |
|---|---|---|---|
| Guadalajara | Parcela de Aguas Vivas (aforo 10.000) | Autobuses 17:00-22:00 | Ninguna en el recinto |
| Azuqueca | Complejo San Miguel | 18:00-22:00 | Hinchables, música, bar, 6.000 gafas |
| Cifuentes | Explanada del castillo | 18:00 | Conferencia (día 11), castillo abierto, música en directo |
| Jadraque | Castillo del Cid | Festival «Bajo la sombra del Sol» | Talleres, conferencias, Perseidas, verbena |
| Cogolludo | Paraje de «El Lomo» | 20:20 | Semana Deportivo-Cultural, astrofotografía |
| Sigüenza | Eras del Castillo | Fiestas de San Roque | Programa festivo, reparto de gafas |
Datos del fenómeno en la capital: inicio de la fase parcial, 19:36; totalidad, 20:31; duración, 1 minuto y 6 segundos; final con la puesta de sol, sobre las 21:15.
Queda por conocer el coste real del dispositivo municipal y una estimación oficial de asistentes, datos que el Ayuntamiento puede detallar en la próxima comisión informativa. El siguiente hito del llamado Trío Ibérico de eclipses es el total del 2 de agosto de 2027, visible sobre todo en el sur peninsular, y el anular del 26 de enero de 2028. Desde Guadalajara capital, la oscuridad total no volverá en más de cincuenta años.
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| Gemma Mínguez, concejala socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara |
Aplaudiendo al sol
Gemma Mínguez Pastor | Concejala socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara Guadalajara, 14 de agosto de 2026
Nota de la redacción: este texto ha sido remitido a Crónica del Henares por su autora, concejala del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Guadalajara. Recoge exclusivamente su opinión y no la de este medio. La versión del equipo de gobierno sobre la jornada del eclipse puede consultarse en el balance municipal publicado el 13 de agosto. Esta sección está abierta en las mismas condiciones a los representantes de todos los grupos políticos de la ciudad.
Tenemos un ayuntamiento que nos intenta vender un concurso de paellas y un torneo de golf como la panacea del turismo. Y ante un evento de interés internacional, ofrece la nada. La nada absoluta, un descampado. Menos mal que el sol y la luna hicieron su trabajo, ellos sí que cumplieron, fue espectacular.
Pero quienes amamos Guadalajara, además de mirar al sol, el miércoles 12 miramos con envidia a municipios como Soria, Teruel, Burgos… Y no hay que irse tan lejos: envidiamos a Azuqueca, Sigüenza o a pueblos que, con menos recursos, como Cifuentes o Alcocer, quisieron programar diferentes actividades en torno al hito astronómico. Es inevitable comparar, y está claro que lo que ofreció nuestro ayuntamiento era la peor de las opciones.
Leemos en las programaciones de estas localidades: hinchables, talleres, actividades, conciertos, barras con comida y bebida, food trucks, rutas… Y aquí: unos autobuses insuficientes que te llevaban a una parcela vacía incluso de personas.
La gente de Guadalajara se fue en su mayoría al pueblo —no hay más que abrir Instagram para ver cómo se vio el eclipse desde los distintos puntos de la provincia—, donde probablemente sí tenían algo más: música, actividades… Y Guadalajara se llenó de visitantes que, pobres, acudieron a ver el eclipse a la parcela pensando que iban a ser agasajados con algo más que un rastrojo recién segado.
Fue extraño. Paseábamos por la loma de la terrera —porque en la parcela habilitada no había nadie— sin apenas saludar a gente. Cosa que para los GTV (guadalajareños de toda la vida) es rara, casi más rara que el hecho de que una estrella, un satélite y un planeta se alineen. Recorríamos el espacio entre turistas agazapados bajo sus mochilas y los matorrales buscando la sombra. Oíamos hablar en inglés, francés, alemán.
¿Y qué vieron estas personas que, en la mayoría de los casos, no habían visitado Guadalajara antes? Pues un eclipse asombroso —menos mal— rodeado de un entorno descafeinado que no les aportó nada. Se encontraron con multitudes saltando vallas de alambre, rastrojo y cardos que superaban sus cabezas.
Y claro, nada salió mal, porque no hubo nada.
Todo a favor: el eclipse, estar en la mejor franja de observación, la fecha, la hora, la climatología… Y con este ayuntamiento, ni aun así. Y nos llega la alcaldesa, Ana Guarinos, diciendo que «Guadalajara ha reforzado su proyección turística internacional»… pues cuesta creer que viviéramos el eclipse en el mismo lugar. Una pena, una oportunidad perdida de mostrarnos al turismo y de ofrecer lo mucho que tenemos en Guadalajara aprovechando el evento astronómico más espectacular de las últimas décadas.
Acabo este artículo describiéndoos una imagen que ha publicado el ayuntamiento: la alcaldesa aplaudiendo al sol. Eso es, sí: menos mal que presenciar el eclipse fue increíble.
Y nada más. Así nos dejaron, aplaudiendo al sol. Porque este ayuntamiento no aprovecha una oportunidad aunque la tenga delante.

