El Hospital La Paz emplea un ECMO que ajusta su flujo al electrocardiograma. Qué aporta en el shock cardiogénico y qué evidencia falta todavía.
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| Cómo trabaja el ECMO sincronizado usado en La Paz: frena en la sístole y acelera en la diástole siguiendo el electrocardiograma del paciente. / Infografía: La Crónica del Henares. |
Un ECMO que sigue el latido: qué aporta el soporte cardiaco sincronizado usado en La Paz y qué falta por demostrar
18 agosto 2026.- El Hospital Universitario La Paz, en Madrid, ha empleado un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) que ajusta su flujo al ciclo cardiaco leyendo el electrocardiograma del paciente. Va dirigido a enfermos en shock cardiogénico, un cuadro que sigue matando a entre el 40% y el 50% de quienes lo sufren.
- Qué hace distinto: reduce el flujo durante la sístole y lo aumenta en la diástole, en lugar de bombear de forma continua; el objetivo es no cargar de trabajo extra al ventrículo izquierdo y mejorar el riego de las arterias coronarias.
- Qué evita: colocar un segundo dispositivo para descargar el ventrículo (balón de contrapulsación o Impella), que exige otra punción arterial y un catéter añadido, con más riesgo de sangrado e isquemia de la pierna.
- Qué no está probado: ningún ensayo aleatorizado ha demostrado que el ECMO sincronizado salve más vidas que el convencional. Y el ECMO convencional, en el shock por infarto, tampoco redujo la mortalidad en el mayor ensayo disponible.
El problema que intenta resolver
El ECMO venoarterial saca sangre de una vena, la oxigena en una membrana externa y la devuelve por una arteria, normalmente la femoral. Esa sangre entra en la aorta en sentido contrario al del corazón. Resultado: el ventrículo izquierdo tiene que empujar contra una presión mayor —lo que los cardiólogos llaman poscarga— y puede acabar distendido, sin abrir la válvula aórtica, con edema pulmonar y con la recuperación del músculo retrasada.
La solución habitual es añadir un segundo aparato que "descargue" el ventrículo. Es la estrategia conocida como ECPELLA cuando se combina ECMO e Impella. Funciona hemodinámicamente, pero cada dispositivo adicional suma accesos vasculares, anticoagulación y complicaciones.
Cómo funciona el sistema sincronizado
En lugar de girar a velocidad constante, la bomba detecta la onda R del electrocardiograma y cambia de régimen dentro de cada latido: baja revoluciones cuando el corazón se contrae y las sube cuando se llena. En el sistema comercial europeo de referencia para esta modalidad, el fabricante describe un incremento de 3.500 revoluciones por minuto en diástole respecto a la sístole.
La lógica es la misma que la del viejo balón de contrapulsación —presión de ayuda en diástole, alivio en sístole—, pero integrada en el propio circuito de oxigenación, sin implantar nada más dentro del corazón.
Hay una limitación importante y poco contada: el sistema necesita un ritmo que seguir. En fibrilación auricular u otras arritmias frecuentes en estos pacientes, la sincronización pierde sentido y se vuelve al modo continuo.
"Primera vez en el mundo": lo que se puede verificar y lo que no
La nota oficial presenta el uso como un hecho inédito a escala mundial. Los registros públicos disponibles matizan bastante esa idea:
- El sistema i-cor de Xenios AG (empresa integrada en el grupo alemán Fresenius Medical Care), que ofrece exactamente esta prestación —VA-ECMO pulsátil disparado por el electrocardiograma—, obtuvo el marcado CE en 2015.
- El estudio SynCor, con 47 pacientes tratados en nueve centros alemanes, fue presentado en el congreso EuroPCR de París en mayo de 2019 por Christoph Liebetrau, investigador principal y cardiólogo de la Kerckhoff-Klinik de Bad Nauheim (Alemania). Trece de esos pacientes estaban en shock cardiogénico.
- Existe además un registro poscomercialización alemán (Synchritude) y ensayos posteriores registrados en ClinicalTrials.gov sobre soporte cardiaco sincronizado en shock.
- El respaldo experimental procede sobre todo de trabajos en cerdos del grupo de Petr Ošťádal, cardiólogo del Hospital Na Homolce y la Universidad Carolina de Praga (República Checa), publicados en PLOS ONE en 2018: con flujo sincronizado mejoraban la función ventricular y el flujo coronario frente al flujo continuo.
Es decir: la técnica lleva cerca de una década en uso clínico en Europa. Lo verdaderamente inédito solo podría estar en un modelo concreto de consola, en una configuración específica o en una indicación particular, y la nota oficial no aporta el dato que permitiría comprobarlo: no identifica fabricante ni modelo, no da la fecha del procedimiento, no dice cuántos pacientes lo han recibido ni cómo evolucionaron, y no aclara si el uso se ha hecho dentro de un registro o estudio con aprobación de comité ético.
Para qué pacientes está indicado y qué requisitos exige
El ECMO venoarterial no es un tratamiento, sino un puente: a la recuperación del corazón, al trasplante, a una asistencia ventricular de larga duración o a una decisión. Si no hay destino posible, no hay indicación.
Las guías provisionales de la ELSO (Extracorporeal Life Support Organization) describen el perfil candidato: presión arterial sistólica por debajo de 90 mmHg pese al tratamiento óptimo, diuresis inferior a 30 ml/hora, lactato por encima de 2 mmol/l, saturación venosa mixta por debajo del 60% y deterioro de conciencia mantenido.
Los cuadros típicos son infarto agudo de miocardio con shock, miocarditis fulminante, shock poscardiotomía, miocardiopatías descompensadas y parada cardiaca refractaria (reanimación extracorpórea). Quedan fuera, entre otros, los pacientes con daño neurológico irreversible, disección aórtica o insuficiencia aórtica grave, imposibilidad de anticoagular y enfermedad terminal sin opción de trasplante o asistencia.
En el plano organizativo, el requisito no es la máquina, sino el equipo: intensivistas, cardiólogos, cirujanos cardiacos, perfusionistas y enfermería entrenados, disponibles 24 horas. El documento de consenso SEDAR/SECCE sobre manejo de ECMO, publicado en 2021, insiste en ese abordaje multidisciplinar y en la canulación reglada.
Lo que dice la evidencia sobre el ECMO en el shock
Aquí está el contexto que la nota institucional omite por completo:
- El ensayo ECLS-SHOCK, con 420 pacientes con infarto complicado con shock, presentado en 2023: mortalidad a 30 días del 47,8% con ECMO frente al 49,0% sin él. Sin diferencia. Con más sangrado moderado o grave (23,4% frente a 9,6%) y más complicaciones vasculares periféricas que exigieron intervención (11,0% frente a 3,8%).
- Un metaanálisis de datos individuales publicado en The Lancet ese mismo año llegó a la misma conclusión.
- Los cuatro ensayos aleatorizados disponibles (ECMO-CS, EURO SHOCK, ECLS-SHOCK I y ECLS-SHOCK) no han encontrado beneficio en mortalidad, aunque todos arrastran limitaciones: muestras pequeñas, alta tasa de cruce entre grupos y, precisamente, falta de estrategias de descarga ventricular.
- Sobre la descarga del ventrículo, los registros multicéntricos apuntan a menor mortalidad —un análisis de 686 pacientes en 16 centros de cuatro países así lo sugirió—, pero a costa de más hemorragias e isquemia, y el ensayo aleatorizado multicéntrico UNLOAD ECMO, coordinado desde el Hospital Universitario Hamburgo-Eppendorf (Alemania), se diseñó justamente para despejar esa duda.
Ahí encaja el argumento clínico del sistema sincronizado: si el propio ECMO evita cargar el ventrículo, quizá no haga falta el segundo dispositivo ni sus complicaciones. Es una hipótesis razonable y fisiológicamente coherente. No es todavía un resultado demostrado en supervivencia.
Dónde se hace esto en Madrid y en España
La Comunidad de Madrid dispone de ECMO en sus siete hospitales de alta complejidad: Puerta de Hierro Majadahonda, 12 de Octubre, La Paz, La Princesa, Gregorio Marañón, Ramón y Cajal y Clínico San Carlos, según el protocolo regional de transporte de pacientes con ECMO puesto en marcha en 2020 con el SUMMA 112.
La Paz acumula 36 acreditaciones CSUR (Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud), la cifra más alta de la región, entre ellas la atención integral del neonato y el niño con cardiopatía congénita compleja y la del adulto con cardiopatía congénita. Conviene precisar un matiz que la nota difumina: esa condición de centro de referencia nacional se refiere a las cardiopatías congénitas, no al shock cardiogénico, que no constituye una categoría CSUR.
Un dato adicional del rastro administrativo: el hospital tiene en marcha en 2026 la licitación (expediente P.A.S.A. 40/2026) del suministro e instalación de un equipo ECMO para el Servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil y de Cardiopatías Congénitas de adulto.
Qué preguntar y qué esperar
Para un lector que tenga a un familiar en esta situación, lo relevante no es la etiqueta de la máquina, sino tres cosas: cuál es el destino previsto del soporte (recuperación, trasplante, asistencia de larga duración), qué complicaciones se vigilan (sangrado, isquemia de la extremidad canulada, ictus, infección) y cuándo está previsto reevaluar si el soporte sigue teniendo sentido.
Qué viene ahora. Lo que convertiría este anuncio en un avance verificable es concreto: que el equipo de La Paz publique la serie —modelo empleado, número de pacientes, parámetros hemodinámicos, complicaciones y supervivencia— en una revista con revisión por pares o la presente en un congreso como EuroELSO, y que los resultados del ensayo UNLOAD ECMO aclaren si descargar el ventrículo cambia realmente el pronóstico. Hasta entonces, lo comprobable es que un hospital público madrileño ha incorporado una modalidad de soporte que existe en Europa desde 2015 y que sigue pendiente de demostrar que salva más vidas.
