La contratación junior cae un 65 % en las grandes tecnológicas y el empleo de los 22-25 años se resiente. Qué dicen los datos en EE. UU. y en España.
El peldaño roto: la IA estrecha la puerta de entrada al empleo y deja a la generación Z sin escuela de oficio
09 agosto 2026.- Los datos empiezan a dar la razón a quienes avisaron hace dos años: la inteligencia artificial no está borrando profesiones enteras, pero sí está erosionando el tramo inicial de la carrera profesional, aquel en el que un recién titulado aprendía el oficio haciendo las tareas más rutinarias. La contratación de perfiles junior se ha desplomado en el sector tecnológico, la investigación académica detecta caídas de empleo concentradas en los trabajadores de 22 a 25 años y los organismos económicos europeos han empezado a hablar abiertamente de "señales tempranas de ajuste". El debate, sin embargo, dista de estar cerrado: otros análisis solventes sostienen que la evidencia de una disrupción laboral generalizada sigue sin aparecer.
Lo que dicen los datos: una caída concentrada en los más jóvenes
La referencia obligada es el trabajo Canaries in the Coal Mine?, del Digital Economy Lab de la Universidad de Stanford, firmado por Erik Brynjolfsson, Bharat Chandar y Ruyu Chen. A partir de los registros de nóminas de ADP —millones de trabajadores estadounidenses, con actualizaciones mensuales—, los autores documentan que los trabajadores de 22 a 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA generativa han sufrido una caída relativa del empleo del 16 %, incluso después de descontar los vaivenes propios de cada empresa. En el caso concreto de los desarrolladores de software de esa franja de edad, el descenso ronda el 20 % desde finales de 2022.
El matiz decisivo es cómo se produce ese ajuste. Los investigadores insisten en que no procede de despidos masivos, sino de una contratación que sencillamente no se repone: las vacantes de entrada dejan de publicarse. De hecho, mirado por el conjunto de edades, el empleo en las ocupaciones expuestas apenas se movió durante el último año, un dato agregado lo bastante plácido como para esconder la fractura generacional que hay debajo. En una actualización publicada en febrero de 2026, los autores respondieron a sus críticos: al introducir el conjunto más amplio de controles, las caídas en ocupaciones expuestas resultan estadísticamente significativas a partir de 2024, y descartan que la subida de los tipos de interés explique mejor que la IA el desplome específico del empleo de entrada.
El Banco Central Europeo llegó a conclusiones convergentes en un artículo centrado en el mercado estadounidense: el efecto agregado de la IA sobre el empleo sigue siendo limitado, pero hay evidencia creciente de un impacto negativo sobre los jóvenes en ocupaciones muy expuestas, con una caída media del 4 % del empleo entre 2019 y 2025 en puestos con alto riesgo de sustitución, como economistas o diseñadores gráficos. Ese impacto, por ahora, no se ha traducido en diferencias significativas de crecimiento salarial.
La escalera sin primer escalón
El sector tecnológico ofrece el retrato más crudo. El informe State of Tech Talent 2026 de la firma de capital riesgo SignalFire, elaborado con datos de más de 650 millones de profesionales y 80 millones de organizaciones, concluye que la contratación de entrada en las doce mayores tecnológicas ha caído alrededor de un 65 % respecto a 2019, mientras la contratación total de esas compañías se sitúa un 25 % por debajo del mismo año. Los ingenieros de software, lejos de desaparecer, han pasado de representar el 46 % de las nuevas incorporaciones al 55 %: el trabajo no se ha esfumado, lo que se ha esfumado es el trabajo del primer año. Los doce a dieciocho meses que un junior dedicaba a escribir código repetitivo, ejecutar pruebas o depurar errores bajo la mirada de un ingeniero sénior son hoy tarea de un asistente automático.
A ello se suma un fenómeno que agrava el cuello de botella: las escasas plazas etiquetadas como "junior" las están ocupando profesionales veteranos salidos de los recortes del sector, dispuestos a rebajar expectativas a cambio de estabilidad. Un titulado de 2026 no compite con sus compañeros de promoción, sino con currículums de diez años de experiencia.
La consecuencia, que el propio informe subraya, es un riesgo sistémico diferido: una industria que deja de invertir en talento incipiente se expone a un vacío de liderazgo dentro de una década.
El contrapunto: cautela con la causalidad
Conviene no comprar el relato entero. El Budget Lab de la Universidad de Yale, que viene siguiendo mes a mes la composición ocupacional del mercado estadounidense, mantiene una conclusión incómoda para los titulares: el ritmo de cambio en la mezcla de ocupaciones desde la aparición de ChatGPT no es superior al de anteriores transiciones tecnológicas, como la llegada de los ordenadores o de internet. En un informe de mayo de 2026 titulado de forma explícita —la IA probablemente todavía no es la causa del debilitamiento del mercado laboral—, recuerdan que el paro estadounidense subió del 3,4 % de abril de 2023 al 4,3 % de marzo de 2026, un nivel aún saludable, y que el enfriamiento afecta tanto a las contrataciones como a los despidos, algo difícil de atribuir solo a la automatización.
La sospecha del AI-washing planea sobre buena parte de los anuncios corporativos: atribuir a la inteligencia artificial recortes decididos por otros motivos —exceso de plantilla poscovid, tipos de interés, presión de los mercados— resulta más presentable ante los inversores que reconocer un error de dimensionamiento.
El caso Klarna se ha convertido en el ejemplo de manual de ese vaivén. En febrero de 2024 la fintech sueca presumió de que su asistente de IA hacía el trabajo equivalente a 700 agentes, gestionaba 2,3 millones de conversaciones y había reducido el tiempo de resolución de once minutos a menos de dos. Sus chatbots llegaron a atender el 82 % de las consultas. Pero la frustración de los clientes obligó a rectificar y la compañía volvió a incorporar agentes humanos, en un modelo mixto donde el usuario puede elegir. No fue un caso aislado: una encuesta de la consultora Careerminds de febrero de 2026 halló que dos tercios de las empresas que ejecutaron despidos justificados por la IA han empezado a recontratar, y que más de un tercio de ellas ha restituido más de la mitad de los puestos eliminados.
España: adopción acelerada, empleo récord y una grieta sectorial
El caso español añade complejidad. La economía cerró 2025 con 22,46 millones de ocupados, la cifra más alta de su historia, y en el segundo trimestre de 2026 la ocupación escaló hasta 22,78 millones. Al mismo tiempo, la adopción de sistemas de IA en las empresas españolas pasó del 12,4 % en 2023 al 21,1 % en el primer trimestre de 2025. Máximo histórico de empleo y despliegue acelerado de la tecnología conviven, de momento, sin contradicción aparente.
Bajo esa superficie hay movimientos. Un análisis de BBVA Research firmado por Rafael Doménech detecta que las ramas de programación informática, telecomunicaciones y servicios de información redujeron su empleo un 6,4 % en el último año, mientras el sector financiero, también muy expuesto a la IA, lo aumentaba un 10,3 % interanual. El propio informe advierte de que el ajuste podría responder a una normalización pospandemia y a una reasignación de tareas más que a desempleo tecnológico, y sitúa el verdadero riesgo para España no en un exceso de IA, sino en adoptarla con poca formación, escasa reorganización empresarial y una transición insuficiente entre universidad, formación profesional y empresa.
Los datos de exposición ocupacional apuntan en la misma dirección ambivalente. Según el barómetro de PwC, la proporción de ofertas de empleo que exigen competencias de IA en España pasó del 0,5 % al 2 % entre 2018 y 2024, y hasta el 8,4 % en información y comunicaciones; las ocupaciones más expuestas han crecido un 14 % desde 2019, el doble que las menos expuestas. La contrapartida es que quienes acreditan competencias en IA obtienen una prima salarial media del 56 %, mientras los salarios de entrada se resienten en las empresas más automatizadas, sobre todo entre los perfiles jóvenes.
El telón de fondo estructural sigue siendo el de siempre: la tasa de paro de los menores de 25 años se situó en el 23,77 % en el segundo trimestre de 2026, con 460.000 jóvenes desempleados. Más del doble de la tasa general, mucho antes de que ningún modelo de lenguaje escribiera una línea de código.
La paradoja de la experiencia
El resultado práctico para quien acaba de titularse es lo que los analistas de recursos humanos han bautizado como paradoja de la experiencia: el mercado exige criterio profesional mientras automatiza precisamente las tareas con las que ese criterio se adquiría. Las encuestas a empleadores lo confirman desde el otro lado del mostrador. La asociación estadounidense NACE detectó en su actualización de primavera de 2026 que más de un tercio de los puestos de entrada ya requieren habilidades de IA —casi el triple que seis meses antes—, que el 28 % de las empresas busca talento novel capaz de usarla y que cerca del 60 % asigna a sus becarios proyectos con estas herramientas. La plataforma Handshake, por su parte, cifra en un 4,2 % las ofertas de inicio de carrera que pedían explícitamente competencias de IA en marzo de 2026, casi el doble que un año antes.
Traducido: no se espera del recién llegado que aprenda despacio, sino que rinda desde el primer día como un perfil intermedio, apoyado en las mismas herramientas que le han quitado las tareas de aprendizaje. Y a esa exigencia se llega con una formación reglada que, en la mayoría de los sistemas educativos, aún no ha incorporado esas competencias de forma sistemática, lo que traslada el esfuerzo al ámbito privado y ensancha la brecha entre quien puede permitirse prácticas, proyectos propios y suscripciones a herramientas y quien no.
No es solo que 15 de las 20 ocupaciones más expuestas estén feminizadas; es que en las 20 menos expuestas la imagen se invierte y 17 están masculinizadas.
Qué está en juego
Las advertencias más rotundas siguen viniendo del propio sector: el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, ha llegado a pronosticar que la IA podría eliminar la mitad de los empleos administrativos de entrada en un plazo de uno a cinco años, un escenario que otros economistas consideran especulativo. Frente a ese ruido, la conclusión sostenible con los datos disponibles hoy es más modesta y más incómoda: la IA no está destruyendo empleo de forma masiva, está redistribuyendo quién entra y quién no.
Si el diagnóstico es correcto, el problema no se arregla frenando la tecnología, sino reconstruyendo el mecanismo de aprendizaje que esta ha desmontado: contratos de formación reales, mentorización explícita, prácticas con contenido y una conexión mucho más fina entre universidad, FP y empresa. Porque el coste de no hacerlo no se pagará este trimestre en una estadística de paro, sino dentro de diez años, cuando falten los profesionales expertos que hoy nadie está formando.
Fuentes
- Brynjolfsson, E., Chandar, B. y Chen, R., Canaries in the Coal Mine? Six Facts about the Recent Employment Effects of Artificial Intelligence, Stanford Digital Economy Lab (noviembre de 2025) y actualización de febrero de 2026: https://digitaleconomy.stanford.edu/publication/canaries-in-the-coal-mine-six-facts-about-the-recent-employment-effects-of-artificial-intelligence/
- Banco Central Europeo, artículo sobre IA y empleo de los trabajadores jóvenes (junio de 2026).
- SignalFire, State of Tech Talent Report 2026: https://www.signalfire.com/blog/signalfire-state-of-talent-report-2026
- The Budget Lab at Yale, AI Is Probably Not (Yet) the Reason for Labor Market Weakening (mayo de 2026): https://budgetlab.yale.edu/research/ai-probably-not-yet-reason-labor-market-weakening
- BBVA Research, Rafael Doménech, España | IA y empleo: ¿señales tempranas de ajuste? (11 de mayo de 2026): https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/espana-ia-y-empleo-senales-tempranas-de-ajuste/
- Funcas, Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España (abril de 2026): https://www.funcas.es/documentos_trabajo/inteligencia-artificial-y-mercado-de-trabajo-en-espana-exposicion-ocupacional-efectos-sobre-el-empleo-y-adopcion-empresarial/
- INE, Encuesta de Población Activa, segundo trimestre de 2026 (28 de julio de 2026): https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176918&menu=ultiDatos&idp=1254735976595
- NACE, Job Outlook 2026 Spring Update: https://www.naceweb.org/job-market/trends-and-predictions/demand-for-ai-skills-in-entry-level-jobs-nearly-triples-since-fall-2025
- Aneesh Raman, The New York Times (19 de mayo de 2025): https://www.nytimes.com/2025/05/19/opinion/linkedin-ai-entry-level-jobs.html
- Xataka, sobre el caso Klarna: https://www.xataka.com/robotica-e-ia/klarna-presumio-que-ia-trabajo-700-personas-su-calidad-baja-que-esta-recontratando-humanos


